Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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Nuestra sociedad 6

 

Nuestra sociedad 6.

        La Historia nos muestra cómo la sociedad europea ha ido encontrando soluciones más acordes con … la dignidad del ser humano para ver de qué forma ella debiera organizarse. Y a estas alturas de la función ha encontrado lo que conocemos.

        Parece que la propiedad privada tiene una historia muy larga en la vida del ser humano. Desde las primeras chozas el borde de los ríos, hasta las propiedades de los atenienses de tiempos de Sócrates, las propiedades, los campos, los esclavos, eran propiedad del señor de la casa. Incluso los hijos pasaban a ser suyos sólo cuando los reconocía. Podía no hacerlo. Y lo mismo se dio entre los romanos. Los espartanos eran una excepción a estas reglas, los jóvenes no eran de sus padres, sino del estado, de Lacedemonia. Pero los espartanos eran la excepción, en muchos aspectos.

        Cuando algún líder se siente con capacidad y fuerza suficiente, puede abolir tal derecho e instituir una organización que colectivice hasta un cierto límite, tal vez muy amplio. Ya hemos visto que existen invasiones basadas en las leyes. Pero son intromisiones, más bien. Y para hacerlo se basa no en el derecho en sí, sino en cómo los humanos menos dotados usan o han usado de tal derecho.

        Por eso, para no incurrir en errores de juicio, debemos separar las costumbres, muchas de ellas inocuas en sí, de cómo los humanos las llevamos a la práctica. La propiedad privada se ha llevado a la práctica de mala manera, como cuando en la Antigüedad se aceptaba la esclavitud y se poseía a las personas. Este exceso, que se daba en los Estados Unidos en tiempos anteriores a su Guerra de Secesión, en los Estados del Sur, se ha mantenido hasta bien cerca del día de hoy.

        La degeneración de la esclavitud podríamos decir que es la segregación racial. No se mantiene en la esclavitud a una etnia, pero se la posterga a ghettos, generalmente en condiciones no muy lucidas, y se lees considera humanos de segunda. Esta segregación se ha mantenido también en el caso del sexo femenino hasta tampoco hace demasiado. Y si no pocos, sí demasiados, la mantienen aún entre nosotros, con el membrete de violencia de género.

        Estos estadios pueden mostrarse como ejemplo de lo que es un uso indebido de un bien, derecho, costumbre o relación con cierta persona. El problema que como sociedad tenemos, y esto es sólo una opinión, sujeta a error , como todo lo humano, es que no nos hemos regenerado como sociedad. Y va a costar mucho lograr tal regeneración a nivel social o general. Podemos regenerarnos como humanos aislados, pero que esa meta la alcance la sociedad entera … como el lobo de La Codorniz: ¡Uuuuuhhhh …!

        El problema que tendrá toda forma de organizarse la sociedad es la calidad humana de sus componentes. Porque los abusos de los menos dotados hacen inviable éticamente cualquier solución que se quiera dar a la organización del Estado. Las mejores ideas sobre el papel, que todos sabemos lo admite todo, negro sobre blanco. Un amigo me decía hace años que el gobierno de los mejores, de unos pocos bien preparados, debiera ser mejor que el gobierno de la democracia, del pueblo. Pero la experiencia humana no lo mostraba así y que al final estaba resultando que el gobierno de las masas, el voto universal, era la menos mala de las soluciones.

        Y lo es incluso en su estado embrionario, como las actuales democracias occidentales, que lo son sólo como fachada a la que sacar en películas de propaganda. La democracia que se nos ha concedido es la democracia de la calderilla: Se deja que el pueblo se haga ilusiones decidiendo quién administra la calderilla. Y cada cuatro años se montan unas elecciones, afortunadamente dominicales, a ese fin. Y con ellos al ciudadano se le hace creer que es dueño del gobierno de la nación. Que él decide. Cuado no es así, el gobierno en la sombra es el que administra los fajos de billetes, el comportamiento del Banco de España. Y ello porque los poderes fácticos vuelan diez pisos más arriba y controla al que controla el Banco de España. Pero aquí tampoco nos vamos a meter en política.

        Ahora bien, a la hora de definir las posibles mejoras del sistema hay que decir que deberemos lograr, no nosotros, tal vez empiecen nuestros bisnietos en todo caso, que mejore la calidad de nuestra supuesta democracia, hasta que lo sea. Y que no nos hagan sentirnos felices manejando sólo la calderilla, que eso es muy poca cosa. Y ello se logrará por la vía de aceptar como impresentable situaciones que hasta ahora han parecido normales, pero que realmente son abusos o tomaduras de pelo.

        Hace … 160 años Carlos Dickens reflejó el estado de su sociedad en sus obras. Entonces las condiciones de explotación del hombre por el hombre en la Inglaterra victoriana eran a nuestros ojos inaceptables. Y en el resto de Europa, lo mismo. En la jornada laboral y en el trabajo de menores se ha mejorado sensiblemente. Hoy en día es obligatoria la escolarización de los menores hasta una edad en que antaño no lo era. ¿Qué ha promovido ese cambio? La lucha social de las personas con criterio. Pues habrá que seguir haciendo lo mismo. Porque regalos de los poderes fácticos … no va a haber.

        Un último apunte por hoy para decir que en el extremo opuesto, tampoco es sensato y trae malas consecuencias vivir por encima de nuestras posibilidades. Pero de eso mejor nos ocupamos pasado mañana …

Continuará.

Enlace con el próximo día.

Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En http://www.sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano. En http://simonoperamagna.blogs.com/  hay comentarios y más información sobre este libro.

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