Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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A demoler murallas, Milán y Amberes

© Copyrigth Fernando Conde Torrens, el 7-11-2.011

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……….En terceros países

……….Estamos llegando al final de nuestra serie sobre murallas, ¡harto lo siento! Me queda otra moneda de cobre en la faltriquera, pero el tema de por qué se demolieron las murallas allá por el año 1.900, o mucho antes, me tenía intrigado. Conforme he ido leyendo libros, al preparar esta ya larga serie, he ido recogiendo informaciones que explican, a mi juicio, esa fiebre demoledora. Porque fue fiebre, enfermedad temporal, dolencia sufrida, por más que no pocos  historiadores contemporizadores pasen como sobre ascuas sobre los temas que les resultan incómodos y achaquen a la necesidad de ampliar las ciudades, a las malas condiciones de salubridad que tenían las ciudades encorsetadas por un pétreo cinturón de murallas, etc.

……….Viendo murallas en otras ciudades, a lo largo de viajes realizados, he comprobado que las ciudades que las conservaron tienen hoy un elevado valor añadido. Incluso las ciudades que conservaron sus casas, no ya sus murallas, sino sus edificios antiguos, son hoy objetivo predilecto de turistas de todo el mundo. Como ejemplo de las primeras, Avignon, Carcassonne, Ávila, Pamplona, Fuenterrabía, Badajoz, Morella … Como ejemplo de las segundas, Venecia, La Rochelle, Albarracín, Santillana del Mar … Hubo escasos casos en que los mandamases de una ciudad no sucumbieron a la fiebre demoledora. El tiempo ha premiado a tales ciudades. Pero los más enfermaron de la fiebre y demolieron sus Ciudadelas y murallas, muchas veces sin afán constructivo alguno. ¿Por qué?

……….Vamos a plantear nuestra tesis de entrada y así el lector podrá juzgar de nuestro acierto o no. La respuesta es muy sencilla, por odio. No odio a las almenas defensivas, ni a los baluartes con troneras, odio a lo que significaban, a lo que habían significado en un pasado generalmente muy cercano. O bien odio a sus constructores, o bien odio a la postura adoptada por sus propietarios, las autoridades militares. Y en cuanto vieron un resquicio, el odio hizo que fueran inmisericordes con ese testigo de su Historia.

……….Algo similar sucedió con los restos romanos. En ciertos lugares no fueron respetados. En otro, sí. En Toledo, por poner un ejemplo, el circo romano es apenas reconocible, un montón de argamasa informe, no han dejado ni un sillar. En Nimes, Francia, da gusto pasearse por las gradas del Circo romano, notablemente bien conservado. Alguna diferencia ha habido en los jerarcas de ambas ciudades para que construcciones de la misma época sufran suertes tan dispares.

……….Hay quienes, teorizamos aquí, sienten desprecio a todo lo venido de fuera. Y cuando los que vinieron se van, procuran destruir las huellas de ese paso. Están destruyendo parte de su propia Historia. En España hemos sido, en general, bastante amorfos, poco sensibles a la fiebre destructora, felizmente. Por eso quedan muchas huellas de nuestro pasado romano y de nuestro pasado moro. Y ahora podemos lucirlas con sano orgullo.

……….Hay, sin embargo, otros que, en otros países, se han dejado llevar por la fiebre. Por ejemplo en Milán, Italia. A la llegada de los españoles, el Castillo de los Sforza se rodeó de una muralla abaluartada, las defensas adecuadas a los tiempos. La Puerta principal de la muralla adosada, en la misma zona en que estaba la Puerta principal del Castillo primitivo. Lo muestra la imagen que sigue. En ella se ve que el Castillo tiene un gran patio central, anterior al cuerpo del Palacio, y dos en su interior.

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Milán. Baluarte Sforzesco

(Fuente: Las murallas y la Ciudadela de Pamplona. Víctor Echarri Iribarren. Gobierno de Navarra, 2.000.)

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……….En el 2.006 visité el Norte de Italia y, claro, el Castillo Sforzesco. No me extrañaría que hiciéramos un suelto dedicado al Castello, un auténtico Museo, con piezas únicas.

……….En un mural estaba mostrada la Milán de 1.573 con sus murallas y su Castello, también rodeado de murallas, las españolas. Si se comparan ambos planos se comprueba que son idealizaciones, cercanas a la realidad, pero no planos en el sentido moderno de la palabra. Se observan las primitivas murallas de Milán y otras, posteriores. Nótese que las primeras no se derribaron, y las calles del Ensanche eran una continuación de las calles principales del Casco Antiguo. Y las demás, radiales.

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La Gran Ciudad de Milán. Arriba, el Castello de los Sforza

(Fuente: Colección propia.)

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……….Pues bien, pasaron los siglos y la muralla española ha desaparecido, se ha esfumado. Sólo queda el primitivo Castillo de los Sforza. El lector, que es inteligente, podría haber adivinado, aun desconociendo nuestra tesis, el motivo de tal eclipse. Se plantaron árboles y se formó un Parque en el lugar que ocuparan las murallas … Era un recuerdo, supuestamente una humillación, lo que se quería borrar.

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El Castillo de los Sforza, hoy

(Fuente: Google-Maps.)

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……….Otro caso de desaparición total de una Ciudadela, la Ciudadela de Amberes, que fue la matriz, el modelo, de nuestra Ciudadela de Pamplona. Teniendo en cuenta lo que era, nuestra madre pétrea, viene en el libro que oportunamente compré años ha.

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Plano de la antigua Amberes, bajo Felipe II

(Fuente: Las murallas y la Ciudadela de Pamplona. Víctor Echarri Iribarren. Gobierno de Navarra, 2.000.)

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……….El mismo plano, girado, para que se pueda comparar con el que se obtiene de Google-Maps. La Ciudadela, las murallas, los dos Fuertes al otro lado del río … todo va a desaparecer. Eso hace que hoy en día Amberes (Antwerpen) sea una tediosa y nada turística Ciudad moderna, insípida y sosa.

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Plano de la antigua Amberes, bajo Felipe II

(Fuente: Las murallas y la Ciudadela de Pamplona. Víctor Echarri Iribarren. Gobierno de Navarra, 2.000.)

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……….Todavía se puede apreciar, en la imagen que viene, sobre el trazado de las calles en esa zona el trazado del pentágono que constituía la Ciudadela. De sus cinco lados, cuatro calles siguen el contorno de cuatro lados. El quinto se ha perdido entre manzanas de viviendas. Ese lateral vacío paralelo al río es el lado de la Ciudadela paralelo al río. La base del pentágono tiene una plaza en el centro y lleva por nombre Kasteelstraat, calle del Castillo. El lado contiguo es la Amerikalei. El contiguo es De Vierestraat. El lado tapado por viviendas pasaría aproximadamente sobre el Antwerp. Bowling y enlazaría con el citado en primer lugar. Toda la Ciudadela ha desaparecido.

……….Es comprensible: Los Países Bajos fueron una herencia que recibió Carlos I como parte del Imperio de su abuelo, Maximiliano I (1.4591.519), como consecuencia de su matrimonio – el del abuelo – con la duquesa María de Borgoña, hija de Carlos el Temerario. Los Emperadores de la Casa de Habsburgo eran personajes ajenos a la tradición de los Países Bajos. Cuando España hubo de abandonarlos, las autoridades locales destruyeron todo símbolo de la dominación española, como la Ciudadela. Se repite, punto por punto, la historia de lo sucedido en Italia. Todas las murallas de lo que nosotros llamamos Amberes, y los aborígenes Antwerpen, han desaparecido. En su lugar, anchas Avenidas, la Italielei, la Frankrijklei, la Britselei y la Amerikalei.  

……….Los Fuertes en la otra orilla del río han desaparecido igualmente, no queda ni rastro de la presencia española. Era natural, funcionó la “fiebre demoledora de murallas” que despertaban un ingrato recuerdo.

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Casco Viejo de Amberes hoy en día

(Fuente: Google-Maps.)

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……….¿En todos los sitios funcionó la fiebre? No. En otros fueron los munícipes menos viscerales. Pero ya está bien por hoy. El día próximo, Perpignan, otra “llave de España“, donde la fiebre no operó. Y Barcelona, que también lo era, pero …

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Siguiente artículo: A demoler murallas. También aquí.

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……….Fernando Conde Torrens es autor de “Simón, opera magna”, “El Grupo de Jerusalén”,  “La Salud”, recientemente “Año 303. Inventan el Cristianismo” y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En  http://sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser
humano.

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