Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

fcondetorrens@hotmail.com

Alejandro y la victoria de Gaugamela

En «Alejandro y la victoria de Gaugamela» veremos el desenlace de la batalla de Gaugamela, que tuvo lugar el año 331. 

.

© Copyright  Fernando Conde Torrens, el 19-2-2.010

.

……….Vamos a conservar el balance de las fuerzas que se enfrentaron en la batalla de Gaugamela para mejor comprender el ingenio de Alejandro.

……….Alejandro:     7.000 jinetes y 40.000 infantes.        

……….Darío:         40.000 jinetes, 8.000 hoplitas, 200 carros falcados y unos pocos elefantes.

……….Entre 100.000 y 200.000 hombres de infantería ligera, inútiles para el combate.

……….

……….Y vamos a conservar también el mapa de las fuerzas al comienzo de la batalla. Recordemos que Darío se hace escoltar de los 8.000 hoplitas y de los pocos elefantes de que dispone y que confía en que el exceso de su caballería se haga sentir sobre la caballería de Alejandro, a la que la suya, junto con sus catafractas debe poder dominar. Además, cuenta con el auxilio de los carros falcados, que, con sus ruedas erizadas de cuchillas, deben desorganizar la falange macedónica, atacándoles en la llanura en que tan bien se mueven.

 ……….

Disposición final de las fuerzas en Gaugamela

Alejandro y la victoria de Gaugamela

(Fuente: Historia de la Guerra. The Times. La esfera de los libros, 2.006.)

 ……….

……….Pero no ha contado con la habilidad del adversario. Alejandro ha dado orden de que su infantería ligera, los arqueros y los peltastas, armados de jabalinas, que escoltan a las falanges, den buena cuenta de los carros cuando éstos se acerquen a la formación de las falanges. Y eso es lo que ocurre con los carros, que no llegan a suponer un peligro para las falanges.

……….Ha alternado su caballería con las falanges y él, al mando de sus «Compañeros», de los que más adelante hablaremos, se ha colocado frente a la caballería pesada, los catafractas, en el centro derecha de la formación macedónica, según se ve desde las líneas macedónicas. Más a su derecha, nueva formación de falanges y en el extremo del ala derecha macedónica, el resto de la caballería. Ha dado órdenes a la caballería del ala izquierda, donde él no está, de que resista a toda costa la acometida de la caballería persa, muy superior en número, hasta que él, como de costumbre, haga su jugada.

……….Alejandro ataca a los catafractas con su caballería, pero enseguida retrocede, como hiciera su padre en Queronea. Los catafractas reciben orden de Darío de perseguir a Alejandro y éste inicia una retirada total con su caballería, más rápida que los lentos catafractas, que sólo pueden ir al trote. Los saca del campo de batalla y se pierden de vista. De hecho, y en mi opinión, Alejandro está jugando con los catafractas. Juega a alejarlos del lugar de la batalla, con lo que los inutiliza.

……….Cuando calcula que la diferencia de velocidades entre su caballería ligera, lanzada al galope, y el trote de los catafractas le va a dar diez de nuestros minutos, da orden de volver grupas a su caballería y retornar al lugar de la batalla, haciendo caso omiso del enemigo al que, de hecho, ha estado entreteniendo.  Así, de pronto irrumpe de nuevo en el lugar de la batalla Alejandro, lanzado al galope con la caballería que dirigía poco antes, y se lanza directo al lugar que ocupa Darío, repitiendo la estratagema de Isos.

……….Darío confiaba que sus catafractas estuvieran dando buena cuenta de la caballería ligera de Alejandro, ya perdida de vista. Veía cómo su ala derecha iba ganando terreno a la caballería macedónica que le hacía frente. Su ala izquierda también hacía progresos y allí su caballería estaba atacando a las falanges enemigas, a las que todavía no habían conseguido rodear. El centro aguantaba el empuje de las falanges y Darío contaba con el apoyo de los hoplitas si el centro macedónico se le echaba encima, lo que todavía no había ocurrido.

……….¡Y de pronto aparece al fondo el mal nacido de Alejandro con su caballería prácticamente intacta! ¡¡Y se dirige derecho hacia su posición!! Darío enloquece de pavor, como es su hábito. Da a los catafractas por derrotados. Los carros ya no están operativos. Y un escuadrón imparable de jinetes al mando del macedonio le ha tomado como diana. Darío vuelve grupas y se lanza al galope hacia la salida, abandonando a su ejército. Éste, sin jefe, se desmorona y Alejandro termina el día dueño del campo de batalla. Cuando los catafractas vuelven al lugar de la batalla, el caos persa es mayúsculo, no tienen nada que hacer y sólo pueden retirarse silenciosamente, procurando no ser notados. La carga de la caballería de Alejandro sobre Darío ha decidido la batalla.

……….No es de extrañar que los soldado macedonios adoraran a su jefe, que los sacaba de los mayores apuros, y junto al cual se calificaban de invencibles. Y realmente lo eran. No había fuerza capaz de derrotarles. No en Grecia, por el número de combatientes que Alejandro había logrado alistar, y tampoco en Persia, por la debilidad de las tropas persas y la cobardía de quien las mandaba.

……….Con la derrota de Darío en Gaugamela, se terminó el Imperio Persa. Toda Babilonia quedaba al alcance de Alejandro. Darío huiría con los restos de su ejército hacia el Nordeste.

……….Nos queda por ver lo que en términos militares se denomina «el aprovechamiento del éxito»: Cómo Alejandro empezó a sacarle fruto al Imperio Persa. Nos queda también un análisis de carácter de Alejandro. Pero para hacerlo, precisamos saber algunas de sus posturas y eso todavía no ha llegado en nuestra historia.

 

.

Siguiente capítulo: Alejandro persiguiendo a Darío.

.

……….Fernando Conde Torrens es autor de “Año 303. Inventan el Cristianismo”, “Simón, opera magna”, “El Grupo de Jerusalén”, “La Salud” y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

.

. Alejandro y la victoria de Gaugamela   . Alejandro y la victoria de Gaugamela

. Alejandro y la victoria de Gaugamela   . Alejandro y la victoria de Gaugamela   . Alejandro y la victoria de Gaugamela

. Alejandro y la victoria de Gaugamela   . Alejandro y la victoria de Gaugamela   . Alejandro y la victoria de Gaugamela   . Alejandro y la victoria de Gaugamela

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *