Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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Conocimiento 98

El Conocimiento 98 es un tema vital, esencial, nuclear, de nuestra existencia; debiera serlo. Vamos a tratar  de averiguar por qué no lo es, por qué casi nadie habla de él. Esto arranca de muy atrás, y muy atrás nos iremos.

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© Copyright  Fernando Conde Torrens, el 1-11-2.006

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…….Es hora ya de que hablemos de la ideología correcta, de la que Occidente debiera tener, de la gran parte de Occidente tenía a inicios del siglo III, de la que Teodosio y Constantino nos arrebataron, del Conocimiento. Sé que presentar tal cosa, cuando tantas generaciones han hecho caso omiso de la cosa, es osado. No obstante hay que hacerlo. He de confesar que me he retraído de hablar de ello y esto ha sido así porque éste no es el lugar para hacerlo con profundidad. Para eso hay otro sitio.

……….Pero resulta obligado exponer la ideología que sería correcta, dado que la que sufrimos no es correcta. Daré varias definiciones de tal ideología a fin de que, sea por una, sea por otra, el lector pueda hacerse una idea cabal de lo que se habla.  Lejos del ánimo del que esto escribe convencer a nadie de la bondad del Conocimiento. Sería absurdo. Pero el que a nadie se pretenda convencer no implica que no se pueda hablar del tema. Hablemos, pues, del Conocimiento como si de un fósil del Terciario se tratara. Con total asepsia, frialdad, objetividad e imparcialidad. Incluso con indiferencia, como si nada nos fuera en ello.

……….Huiré de las definiciones, aunque no tendré más remedio que emplear alguna. Si lo hago, procuraré que sea corta, fácil de entender y propia, a fin de no involucrar a mortal alguno. Vaya por delante la primera, a modo de descripción muy general: El Conocimiento es el más alto nivel de evolución de que puede alcanzar el humano.

……….Tengo la desventaja de que parece que haya una actuaciónn permanente de los poderes fácticos más conspicuos que laboran desde antiguo para que de ninguna manera se habla del “nivel de evolución de los humanos”. Y cuando alguien comete la torpeza de hablar de “evolución”, automáticamente la mente visualiza un simio y surge al lado Darwin, vituperado todavía por los más recalcitrantes. Siendo así que el nivel de evolución de cada sujeto es el factor más importante que caracteriza al tal sujeto, y que de ese desconocido y mal definido “nivel de evolución” dependen todos los comportamientos del elemento en cuestión, desde su grado de felicidad, su trato con los demás, su forma de conducir y hasta su comportamiento en el lecho. Es comprensible que si tan íntimo es el asunto, mejor sea dejarlo escondido y no hablar de él.

……….Pero como aquí somos políticamente incorrectos e ideológicamente disconformes, hablaremos del nivel hasta quedar roncos. A la vez que se explica el Conocimiento, va a quedar claro qué es eso del “nivel de evolución”, para vergüenza de todos los que no lo tengan crecido. Tal vez el insulto más sofisticado que hacerse puede a un congénere es afirmar de él que no tiene nivel de evolución, ya que a los que carecen de ese nivel se les denomina primitivos. Ser un ser primitivo es lo opuesto a ser una persona evolucionada. De modo que, a pesar de la confabulación, algo del tema ha trascendido a la opinión pública y a nadie le gusta que lo tachen de primitivo, o nulamente evolucionado.

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Conocimiento 98

    Conocimiento

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……….Defenderé que el Conocimiento se viene explicando en lo que hoy es Europa desde hace más de 2.500 años, aunque con notables intervalos. Ya Pitágoras, Parménides y Xenófanes, por citar los más antiguos, pues vivieron hacia el año 500 AEC., lo explicaban.  Para que el lector se sitúe y vea que el tema tiene solera, hubo un par de generaciones de Maestros del Conocimiento antes de que Sócrates tuviera 20 años, lo que sucedió hacia el año 440 antes de Cristo. Nadie me porfíe, como alguien lo hizo, que esto del Conocimiento es New Age. En tal caso, Sócrates sería New Age.

……….De forma que no es nada nuevo esto del Conocimiento. Ahora bien, con nuestra ideología ancestral e imperante durante tantos siglos, el tema del Conocimiento se ha convertido en el secreto mejor guardado de la Historia en Occidente. Los que lo han encontrado escriben libros sobre ellos, libros que se traducen, no todos aún, a varios idiomas occidentales. Claro que hace tantos siglos el ambiente, la cultura, las costumbres, la sociedad, en una palabra, era distinta a la actual. Aun así, el Conocimiento no es diferente. Es diferente el ambiente donde el Conocimiento resuena.

……….La sociedad de hace 2.500 años, de hace 2.000 años o de hace 1.700 años era distinta a la actual. Había mucho menos cultura en general y mucha más visión mágica. Los humanos de aquellos tiempos eran, de manera general, muy religiosos, daban mucha más importancia que nosotros a los valores ideológicos. Tal vez sea porque nuestra ideología cristiana no ha valido mucho la pena y paulatinamente nos hemos descolgado, la hemos arrinconado, la hemos dejado como algo inútil, inservible. Antes de la gran decepción, las cosas ocurrían de modo diferente.

……….Creían antaño unos en los dioses ancestrales, esto es, en las religiones locales, otros acudían con devoción a los ritos mistéricos, o se dedicaban otros a las enseñanzas del Conocimiento con interés y constancia. La abulia, l indiferencia no era postura extendida, como pueda serlo hoy. Y mantendré que tal indiferencia, hoy, es comprensible.

        Era creencia común, salvo para  el tercero de los anteriores grupos, que los dioses dirigían efectivamente el mundo y que si una ciudad perdía la guerra frente a su vecina era porque los dioses de la ciudad perdedora estaban enojados con sus habitantes, que algo habían hecho mal para merecer el abandono de sus dioses. Los dioses gobernaban el mundo igual que el monarca antiguo gobernaba su pequeño o mediano reino. Los dioses repartían la vida y la muerte, decidían las buenas o las malas cosechas, la suerte en los partos, los rayos, los truenos, las tormentas y las inundaciones. Y ello del mismo modo que el campesino cuidaba su granja, decidía en su gallinero y ordenaba la matanza del más gordo de sus cerdos. Unos dioses así eran fáciles de entender por todo el mundo, desde el monarca hasta el más humilde de los granjeros.

……….Claro que en tales condiciones el Conocimiento lo tenía más difícil. Por eso se extendió despacio. Y se pudo extender porque el Poder no hizo la guerra contra él. Cuando eso ocurrió, vino el descalabro del que tantas maneras hemos hablado. Hoy, al cabo de los siglos, hemos desterrado en una no pequeña parte esa visión mágica. A las gentes de la Antigüedad les gustaban los milagros y los charlatanes de feria hacían sus trucos fingiendo prodigios, vendían elixires que todo lo curaban, como hemos visto que sucedía en las películas del viejo Oeste en tiempos no tan remotos. Todo ello hacía que sólo las gentes menos mágicas, más evolucionadas, tenían interés y seguían el Conocimiento.

……….Hoy hemos evolucionado como sociedad algo, no mucho, y el porcentaje de personas que muestran interés por el Conocimiento es mayor que en la Antigüedad. Si bien hay que añadir enseguida que en nuestro Occidente el ambiente y la educación no han hecho absolutamente nada en favor de esta mejora, sino más bien al contrario.

……….Veamos ahora qué hace el Conocimiento en favor del humano. Aunque mejor será dejar tal asunto para el día que viene, es muy complicado empezar ese tema en un final de artículo como éste.

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Enlace al próximo dia: Conocimiento 2.

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……….Fernando Conde Torrens es autor de “Año 303. Inventan el Cristianismo”, “Simón, opera magna”, “El Grupo de Jerusalén”, “La Salud” y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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