Un sano politeísmo y 2

© Copyright  Fernando Conde Torrens

 

 

        3. La fertilidad de las hembras.

        Era importante no sólo la fertilidad de las tierras, como vimos ayer, sino la fertilidad de las hembras durante la gestación y varias diosas se encargarán de tan importante misión. ¿Y ello por qué? En la Antigüedad, la abundancia de hijos era no ya una bendición de los dioses, sino especialmente un seguro de supervivencia de la tribu, de la raza. La mortalidad infantil era tremenda, creo recordar haber leído que de cada 5 niños nacidos morían 4 antes de los cinco años. Eso explica que hubiera que tener muchos para que sobrevivieran una cantidad aceptable. Éstos eran los dioses que cuidaban de las mujeres gestantes y de las lactantes.

        Apis, dios toro de la fertilidad y de la monarquía. Con los Ptolomeos se funde con Osiris y genera Serapis.

        Bes, el dios de la sexualidad y el nacimiento, la alegría y la danza, visto recientemente sobre los capiteles de las columnas del "mammisi" de Augusto.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

        Hator, diosa de la maternidad y del amor. Lugar principal de culto, Dendera. La del sol entre los cuernos, que nos ha aparecido por todos los lados, incluidas las tumbas.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

        Heqet, diosa con cabeza de rana que protegía a las mujeres en el embarazo y el parto. Se la asociaba con Khnum y Osiris como protectora de la regeneración de la vida.

        Thoeris, otra diosa de la fertilidad, protectora de las madres parturientas y lactantes. Se la representaba como un hipopótamo, con perdón, y se la vinculaba con Hator e Isis.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

    4. Los muertos y la vida del Más Allá.

        Los muertos eran importantes para los egipcios, posiblemente más que para ninguna otra civilización. De ahí la abundancia de dioses que tenían que ver con los difuntos y las tumbas, con la vida del Más Allá.

        Anubis, dios de los muertos, protector de las necrópolis. Posible origen en el nomo XVII. Es el dios con cabeza de chacal que tanto apareció cuando hablamos de los egipcios y la muerte.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

        Neftis, de la enéada de Heliópolis, hija de Geb y Nut, junto con Osiris, Seth e Isis. Junto con Isis, diosa de los difuntos.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

        Isis era la hermana y esposa de Osiris y Neftis era lo mismo, pero de Seth.

       

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

        Ptah, dios superior en la enéada de Menfis, hacía asimismo tríada con Amón y Ra. Patrón de los artistas. Se le representaba con forma de momia. Andaba también, según hemos visto, por el mundo de los muertos.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

    5. La guerra.

        Egipto tenía enemigos y era importante ganarles la guerra. Algún dios debía ayudar al Faraón cuando se iba de campaña. He aquí a estos dioses guerreros.

        Montu, dios de la guerra.

        Neith, diosa de la caza y la guerra en Menfis. Culto, en Sais.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

    6. Cajón de sastre.

        Finalmente, recojo en una lista los dioses de algunos aspectos que eran suficientemente importantes para los egipcios como para tener un dios dedicado a ello.

        Thot, humano con cabeza de ibis, dios del calendario, la cronología y las matemáticas, la escritura, el lenguaje y los ritos. También se le representaba en las tumbas, anotando lo sucedido, según hemos visto.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

        Seshat, diosa de la escritura y de los planos de los Templos, importante tema, sobre todo para los sacerdotes.

        Sekhmet, con cabeza de león, diosa de la medicina y los médicos.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

        Ihi, dios de la música, con culto en Dendera.

        Bastet, dios que representaba la mezcla de ferocidad y amabilidad, tomó la figura de gato.

(Fuente: National Geographic Historia, nº 21. RBA Revistas, 2.004)

 

        Hasta aquí los dioses naturales, los genuinos, los no manipulados. Creo haber contado 33 de los 49 que había en la lista. Omito los dioses que se ligaron al Faraón, a la monarquía, a la dinastía reinante, porque ahí comienza a funcionar la manipulación y precisamente de ese asunto huimos en este blog

        Me interesa resaltar la función de los dioses en la Antigüedad, la explicación de algún fenómeno importante e incluso vital para la vida del pueblo y de dimensiones sobrehumanas.

        Los dioses no estaban siempre solos, formaban grupos, familias, tríadas. Padre, madre e hijo. Claro que en Egipto había diosas. Los "teólogos" egipcios más antiguos no eran misóginos, ni tan machistas como hemos sido nosotros, que los dioses forman familia, sí , pero son todos varones. Con lo sano que es tener una diosa para echársela al hombro ...

        Éstas son algunas de las familias que he localizado en el libro que más me ha servido para estos menesteres divinos, "EGIPTO. El mundo de los faraones", de Könemann, que recomendaré al lector al final de nuestros viaje por Egipto.

        Familias divinas: Anubis, el dios medio humano, medio chacal, su madre, la diosa vaca Hesat y el dios toro Mnevis, de gran capacidad reproductora, a juzgar por el perímetro de sus órganos reproductores.

        En Tebas, Amón, Mut y Khons, el hijo.

        En Menfis, Nefertem, Ptah y Sakhmet, diosa de la medicina y los médicos.

        En Elefantina, Satet, junto con Khnum y Anuket.

        Hay una enéada de dioses en una antigua ciudad de Egipto, que son nueve dioses locales, otra familia de ocho dioses locales en otra ciudad  y otra familia de 15 dioses locales en una tercera. Evito nombrarlos, porque no se trata de hacer luego un examen, sino de saber que los dioses formaban familias. Que se sepa que también había tríadas entre los dioses griegos, como Zeus, Hera y Poseidón, o entre los romanos, como Júpiter, Juno y Minerva, la Tríada Capitolina. La familia más común entre las religiones primitivas era la tríada, que en nuestra religión será la Santísima Trinidad.

        Bien, lector, hemos tratado de explicar la génesis de los dioses en Egipto. De los dioses limpios, de los no claramente manipulados. Diría que son una explicación a fenómenos que no se dominan, que son vitales, que alguna vez nos pondrán las partes más vitales a la altura de la carótida. Fuerzas, entidades, circunstancias desconocidas, de las que un día u otro tendremos que echar mano. Y a las que, actuando en previsión, honramos y procuramos tener contentas, a fin de que en esos momentos cruciales nos sean favorables.

        ¿Demostrar, estas convicciones nuestras, que efectivamente hay dioses? No ... Demuestran que somos curiosos, que reflexionamos, que somos previsores, que sabemos hasta dónde llegan nuestras fuerzas, que nos preocupa nuestro pellejo, el de nuestra mujer y los de nuestros hijos ... Simplemente. Demuestra que somos inteligentes. 

        A la Divinidad no se llega porque todos lo digan ...

Enlace al próximo día

Fernando Conde Torrens es autor de "Simón, opera magna", "El Grupo de Jerusalén", "La Salud" y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano. En http://simonoperamagna.blogs.com  hay comentarios y más información sobre este libro.