Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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Egipto Antiguo 180 César y la ternura

Egipto Antiguo 180 César y la ternura, con las terceras nupcias de Julio César.

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© Copyright  Fernando Conde Torrens, el miércoles 5-3-2.014

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          En el anterior artículo hemos visto a Julio César rememorando la época en que toda Roma murmuraba sobre su segunda mujer, Pompeya Sila, y su repudio.

        César recordó sus pasos, durante todo el año 60, buscando la forma de acceder al consulado. Las muchas entrevistas que tuvo que celebrar y las dificultades halladas. Hasta que se le ocurrió algo que no se había hecho antes en Roma, formar un equipo equilibrado de gobernantes, de magistrados. Era muy importante el equilibrio. Por eso se fijó en Pompeyo, el héroe del Senado y de todo Roma. Militar victorioso, que eso era lo que Roma precisaba en esos momentos. Un hombre que, como él, tenía la base de su autoridad en los campamentos de las Legiones. Con él podría entenderse bien, hablaban el mismo idioma.

        Y como el aspecto económico era vital para un plan tan ambicioso como el que él tenía, un hombre rico, el más rico de Roma, Craso. Primero tanteó a Pompeyo, pues si él no accedía, nada podía hacer sólo con Craso. Pompeyo le preguntó por las reglas para decidir, y él, que tenía pensado ese tema desde los inicios, le dijo que por unanimidad, todos tenía derecho al veto. Si en algún tema no se lograba la unanimidad, las cosas se quedaban como estaban, no se cambiaba nada. Todo cambio lo sería por unanimidad.

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Ánfora romana de cristal tallado. Museo Nacional. Nápoles

Egipto Antiguo 180 César y la ternura

(Fuente: Historia de la Humanidad, Tomo 10. Roma Republicana. J. M. Roldán et alia. Arlanza Ediciones, S.A. 2.000)

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        César supo que Pompeyo tenía los mismos problemas con el Senado que él. El Senado no quería ratificar sus medidas, tomadas en Oriente, de donde acababa de volver victorioso, ni dar ninguna medida favorables a sus legionarios veteranos. De hecho, él mismo comprobó cómo el Senado se oponía a todas las peticiones de Pompeyo. Eso le dio la idea de formar equipo con él. Y reforzó su tesis de que el Senado no era ya el organismo que debía dirigir Roma.

        Conseguido el acuerdo con Pompeyo, ambos estuvieron de acuerdo en incorporar a Craso a la coalición para tener resuelto el aspecto financiero. El plan incluía lograr el consulado para César y asignarle las Galias, donde él sabía que había mucho por hacer. Craso estuvo encantado de ingresar en la política del bando que, previsiblemente, iba a imponerse. Pompeyo era el hombre del momento en Roma, tras su campaña contra los piratas, contra Mitrídates y su conquista de Judea. Julio César era el miembro más débil del triunvirato. De momento.

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Cneo Pompeyo Magno (106-48 AEC.

Egipto Antiguo 180 César y la ternura

(Fuente: Historia de la Humanidad, Tomo 10. Roma Republicana. J. M. Roldán et alia. Arlanza Ediciones, S.A. 2.000)

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        Los sobornos que se emplearon para ganar voluntades en el Senado fueron descomunales, sólo accesibles a alguien como Craso. Y, en efecto, el Senado dio el visto bueno a que él accediera al consulado junto a Calpurnio Bíbulo, un senador de los optimates. César habló con su hija, Julia, y le propuso matrimonio con Pompeyo. Ella tenía 21 años, una edad ideal para casarse. Y Pompeyo no podía ser mejor partido. Es verdad que tenía 46 años, pero los hombres siempre suelen tener más edad que las jóvenes con las que se casaban. Con la aceptación de ella, hizo su oferta a Pompeyo. Éste aceptó. Conocía de vista a la hija de César y le parecía una chiquilla encantadora.

        Además, Pompeyo buscaba la tranquilidad, tras una vida dedicada a la milicia. Con eso César se aseguraba la continuidad de la coalición entre los tres, cosa necesaria porque él se marcharía a las Galias, posiblemente para un largo período. En Roma César hacía vida marital con Servilia. No se veía con otras mujeres. Pero comprendía que la suya era una situación temporal. Debía aprovechar los lazos matrimoniales para enlazar con alguna familia de importancia. Y eligió a la hija de un jefe de los populares de gran prestigio. La hija era Calpurnia Pisonis y tenía 21 años, los mismos que su hija Julia. Él tenía 41. Los esponsales se celebraron en breve plazo; César era senador y una persona con mucho prestigio entre  las clases populares.

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Villa romana al lado del mar

Egipto Antiguo 180 César y la ternura

(Fuente: Historia de la Humanidad, Tomo 10. Roma Republicana. J. M. Roldán et alia. Arlanza Ediciones, S.A. 2.000)

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        Con Calpurnia comprendió César la razón de que muy pocas mujeres le llenaran. Sólo lo conseguían aquéllas que eran capaces de considerarlo como a un niño. Las que lo consideraban un hombre ya maduro, famoso, que había triunfado en la vida, superior a ellas, no lo lograban. Las primeras eran capaces de mostrar ternura con él. Las segundas sólo buscaban agradarle. Pompeya buscaba agradarle, lo mismo que Calpurnia.

        Servilia, en cambio, le daba la misma ternura que mostraba con su pequeño hijo, Bruto. Lo descubrió porque más de una vez, cuando ella tenía su cabeza en su regazo, acariciaba la ya escasa cabellera que César lucía sobre la cabeza y le susurraba un cariñoso «Mi pequeño Julio «. También con su hijo hacía un gesto similar y le decía «Mi pequeño Bruto«.

        Antes de darse cuenta de ese detalle, César había pensado que sería una cuestión de edad, o de educación familiar. Pero no era eso. Calpurnia también estaba influida por la personalidad, por la fama, por el pasado de César. Todas sus amigas la envidiaban. Y tampoco era capaz de mostrar con él la ternura que a César le llegaba al corazón. Posiblemente por eso no dejó a Servilia. Posiblemente por eso tuvo nuevas amantes. Pero las nuevas lo eran por otros motivos …

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Conquistas y campañas de Julio César

Egipto Antiguo 180 César y la ternura

(Fuente: Atlas of the Roman World. Tim Corneel & John Matthews. Facts on File. New York- Oxford. 1.982)

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Enlace con el próximo día: Egipto antiguo 181. La vida sexual de Julio César.

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        Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En http://sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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