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El Imperio Seleúcida 16 bajo Alejandro Balas y Demetrio II Nikator

El Imperio Seleúcida 16 bajo Alejandro Balas y Demetrio II Nikátor

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© Copyright  Fernando Conde Torrens el Lunes 23-5-2.011

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        Ha ascendido al trono del Imperio Seleúcida un usurpador, Alejandro Balas, promocionado por Egipto, reconocido por Roma, contando con la alianza de Pérgamo y Capadocia, los dos reinos fronterizos por el Norte. Podría pensarse que todas las fuerzas vivas estaban a su favor, la lejana Roma, y los vecinos del Norte y del Sur. Alejandro Balas lo tenía todo a su favor, sólo iba a tener problemas militares con los orientales Partos, incansables ellos en favor de su propia expansión. Incluso podría esperarse un impasse en eso de las sucesiones apresuradas al trono. La Historia muestra que no fue así. Veamos por qué.

        Mantenemos la hipótesis de que la falta de autoridad que se dio en el Imperio Seleúcida a partir de Antíoco IV Epífanes fue tal que hasta los generales se vieron con posibilidades de escalar al trono. Y entonces, no sólo los hijos de los anteriores monarcas, sino cualquiera de los generales, el más ambicioso, se podía creer con méritos y posibilidades de acceder al poder. Eso multiplicó los candidatos, que no eran ya sólo los descendientes de monarcas anteriores y del usurpador Balas, sino cualquier general con mando en plaza.

        En el gráfico que sigue vamos a disponer del orden sucesorio en los próximos veinte años. Van a reinar cuatro reyes, lo que hace una media de cinco años por monarca. Algunos de ellos, incluso menos. Vamos también a ver dos casos de poliandria, fenómeno con el que no nos habíamos topado antes. Serán los casos de Cleopatra II, que se casó con sus dos hermanos, Faraones ambos, y de Cleopatra Zea, que se casó con tres monarcas consecutivos del Imperio Seleúcida, dos de ellos hermanos.

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 El Imperio Seleúcida 16 bajo Alejandro Balas y Demetrio II Nikátor

        El Faraón anterior había muerto joven y había dejado tres hijos pequeños, dos varones y una hembra, Cleopatra II. Los ministros de palacio, de acuerdo con Roma, no vieron mejor solución que casar al mayor con la pequeña Cleopatra II y dividir Egipto en dos partes, adjudicando una a cada hermano. Son los dos Ptolomeos que aparecen en la parte izquierda del diagrama anterior, Ptolomeo VI y Ptolomeo VIII. Contra estos pequeños luchaba y triunfaba Antíoco IV Epífanes, el del círculo sobre la arena, que no está en el gráfico y que ya está muerto. Arriba, a la derecha y en gris, figura Demetrio I Sóter, que acaba de morir. Hija del primogénito de los Faraones del Egipto repartido fue Cleopatra Zea.

        Ya hemos indicado que Egipto favoreció al usurpador Alejandro Balas y lo llevó al trono del Imperio Seleúcida derrotando y matando a Demetrio I Sóter. Acto seguido, desposó al nuevo monarca con su hija Cleopatra Zea, a la que sin tardanza el Balas le hizo un hijo, que eso sí sabía hacer bien. Con esta boda Egipto tomaba bajo su patrocinio el Imperio Seléucida. Pero muy pronto Alejandro Balas empezó a mostrar su incompetencia para las altas responsabilidades a las que había aspirado. No se daba cuenta de que debía el trono a su suegro y empezó a no hacerle caso y a actuar según sus criterios. El suegro aguantó los primeros desplantes, pero poco a poco la insensatez del yerno colmó la paciencia del suegro Faraón y éste se puso en contra de Balas.

        Pasado apenas tres años, le tocó entonces el turno al hijo del monarca depuesto por Balas, Demetrio II Nikator, de contratar un ejército de mercenarios cretenses, desembarcarlo en Fenicia y avanzar sobre Antioquía. Mientras tanto, el suegro del Balas, Ptolomeo VI Filometor, desembarcó con su ejército en la costa de Siria para tomar por la fuerza lo que pensaba que era suyo y a lo que su yerno se negaba. El yerno se dirigió contra él y suegro y yerno entablaron batalla. Era el año 146. El ejército seleúcida, mal dirigido por Alejandro Balas, perdió la batalla. Alejandro Balas resultó muerto y el suegro, gravemente herido.

        Pero, antes de morir, el suegro, volvió su favor del difunto marido de su hija al que lo había pretendido derrocar, y ofreció a Demetrio II su apoyo y a su hija, la viuda de Alejandro Balas, la hermosa Cleopatra Zea, en matrimonio. Así que Demetrio II se vio de pronto con el trono y con la que había sido mujer del anterior ocupante del trono. «Esto es matar dos pájaros de un tiro«, se dijo Demetrio II y aceptó. Y rápidamente le hizo otro hijo; no era para menos.

        En Egipto y a la muerte del mayor de los hermanos, Ptolomeo VI Filometor, el nuevo Faraón, su hermano, Ptolomeo VIII Evergetes, se casó con la viuda del hermano muerto, y también hermana suya, Cleopatra II. Así, todo quedaba en casa.

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Moneda con la efigie de Demetrio II

(Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:DemetriusII.jpg )

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        Demetrio II se instaló en el poder y recompensó a los oficiales del ejército cretense que le había izado al trono con puestos de responsabilidad. Pero estos oficiales, y sus soldados, se comportaron como si estuvieran en territorio conquistado y eso suscitó las iras de la población. Entonces, un general llamado Diodoto, aprovechando el descontento de la población, apadrinó al hijo pequeño de Alejandro Balas y Cleopatra Zea, de nombre Antíoco, y le proclamó rey con el nombre de Antíoco VI, al que la Historia denominó Diónisos, porque, como el dios, murió de pequeño.

        Poco después, el año 142 AEC., el general Diodoto mató al pequeño Antíoco VI Diónisos y se proclamó rey, haciéndose llamar Trifón. De modo que en el Imperio Seleúcida empezaron a convivir dos monarcas al mismo tiempo, Trifón en una parte del Imperio, la occidental, y Démetrio II con su esposa Zea, en la oriental.

        Fue en ese momento cuando Demetrio II recibió peticiones de ayuda de sus oficiales en Babilonia, amenazados por los Partos que marchaban contra ellos. El rey Mitrídates I de Partia fue primeramente rechazado por Demetrio, pero poco más tarde logró sorprender a Demetrio y hacerse con él. El rey Parto, en vez de deshacerse de su rival, lo trató honorablemente y lo casó con una de sus hijas. Mientras Demetrio II se mantuvo prisionero de los Partos reinaban Trifón y Cleopatra Zea sobre el Imperio.

        No podemos evitar recordar uno de esos cuentos de «Las Mil y Una Noches» conforme vamos analizando lo que sucedió en el Imperio Seleúcida por las fechas a las que estamos llegando, pero así sucedieron las cosas … Y más desaguisados que nos esperan …

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Enlace con el próximo día.

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……….. Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En http://www.sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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