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El Imperio Seleúcida 23 bajo Tigranes de Armenia y Roma

El Imperio Seleúcida 23 bajo Tigranes de Armenia y Roma. Año 64 AEC.

 

© Copyright Fernando Conde Torrens el Lunes 26-12-2.011

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                Año 75 AEC.

        La viuda de Antíoco X Eusebio, Cleopatra Selene, envía a sus dos hijos, el futuro Antíoco XIII Asiático, y el futuro Seleúco VII Cibiosactes, a Roma, para reclamar ante el Senado romano el trono que el Faraón usurpador Ptolomeo XII estaba ocupando. Esta historia de la petición de un monarca en inferioridad de condiciones a Roma para que le proteja y restaure en el trono de su país, será un «dejà vu«. Roma, invariablemente, dará buenas palabras y esperanzas, hasta asentarse en el territorio en litigio y hacerlo suyo. Eso pasará con Egipto y con Judea.

Dos últimas generaciones de monarcas Seleúcidas.

                Año 69 AEC.

        El general Lúculo vence a Tigranes el año 69 en la batalla de Tigranocerta, la nueva capital fabricada por Tigranes. Pero la victoria no es decisiva y Tigranes sigue resistiendo. Una nueva batalla al año siguiente, el año 68, es menos favorable a los romanos, que tienen numerosas bajas. Para colmo de males para Lúculo, sus soldados se muestran descontentos con la marcha de la guerra y la eficacia de su general, cosa extraña en la historia del ejército romano. Lúculo debe hacer frente a varios motines de su gente. En vista de tales hechos, el Senado romano sustituye a Lúculo por su general estrella del momento, Cneo Pompeyo Magno, vencedor en Hispania, de Espartaco y de los piratas del Mediterráneo.

        Lúculo respalda el derecho del hijo mayor de Antíoco X Eusebio, Antíoco XIII Asiático, y le da el título de rey aliado el año 69

                Año 66 AEC.

           Pompeyo llegó a Armenia. Tigranes sabía que no podía triunfar ante Roma y se rindió. Pompeyo le restituyó en su trono como rey aliado de Roma.        

                 Año 65 AEC.

           El hijo de Filipo I Filadelfo, Filipo II Filorromano, al que unas pocas ciudades reconocen como rey Seleúcida, surge en escena, disputando el trono Seleúcida a Antíoco XIII Asiático. Ambos acuden a Pompeyo como árbitro de su contienda dinástica. Pompeyo decidió quitando la razón a la decisión de Lúculo y depuso a Antíoco XIII Asiático: El que manda, manda. Respaldó Pompeyo las pretensiones de Filipo II Filorromano, pero sólo durante dos años.

                 Año 64 AEC.

           En ese tiempo comprendió Pompeyo que lo mejor para Roma era dejarse de reyes aliados, de peso nulo, y hacer de ese territorio, tan rico y tan vasto, una provincia romana y eso es lo que hizo el año 64, con lo que definitivamente la dinastía Seleúcida vio llegado su fin

                PD: Sobre Seleúco VII Cibiosactes, los historiadores no tienen claro si reinó durante algún tiempo, durante la égida de Tigranes, y ello por algunas monedas aparecidas en que figura su nombre, junto con el de su madre. Tienen dudas de si reinó en Egipto, gracias al ascendiente de su madre, pero sólo por un tiempo mínimo, pues sería asesinado. Figura en las listas de reyes Seleúcidas y no somos quién nosotros para privarle de esa honra.

Enlace con el próximo día.

Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En http://www.sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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