Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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El nacimiento de París 3 Avaricum Sitio de Alexia

El nacimiento de París 3 Avaricum Sitio de Alexia

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En tal tiempo organiza – dos fuertes incursiones:

Traspasa el Rhin y ataca – todas las poblaciones

que encuentra en su camino, – que son sus intenciones

sembrar el miedo a Roma – en todas las regiones

limítrofes. Y al mando – de un par de sus legiones

desembarca en las islas – con las mismas funciones

de que el nombre de Roma – provoque sensaciones

de temor. Si bien César – en unas ocasiones

magnánimo perdona – las adversas acciones

del que fue su enemigo, – otras duras sanciones

impone: En un poblado – mueren diez centuriones

y a enemigo que cogen – le dejan dos muñones

contándoles las manos, – o a ciertas poblaciones

en masa como esclavos – vende en otras regiones.

Julio César precisa – disponer coaliciones

para tener ayuda – en ciertas situaciones

adversas. En Lutecia – tiene dos reuniones

con Carnutos, Treveri, – con Cimbrios y Senones,

pidiéndoles jinetes – en buenas condiciones

para formar con ellos – un par de batallones.

 

Puente construido por los romanos sobre el Rhin

(Fuente: Histoire de France. Librairie Larousse, hacia 1.915.)

Un par de batallones – de una caballería

que refuerce en las alas – la fiel infantería

que tiene en sus legiones, – aunque también había

infantería aliada – del pueblo que quería

combatir junto a Roma. – César, pues, prefería

la ciudad de Lutecia, – ya que muy bien sabía

que la tribu “parissi” – a su lado estaría.

Con Galia dominada, – Julio César volvía

a Roma, a los asuntos – que de cónsul tenía

cuando a los pocos meses – toda Galia se unía

y bajo un nuevo jefe – se alzaba en rebeldía.

No se sabe su nombre; – César lo conocía

y trató de captarlo – porque era de valía.

Vercingétorix quiere – decir “soberanía

sobre otras cien personas – que a su mando tenía”.

Es, pues, “jefe de muchos”, – demasiados diría,

si la idea de JulioCésar hiciera mía.

César deja atrás Roma – y a la Galia volvía,

revisando ciudades, – qué defensas había,

los víveres y pozos, – y cuanto convenía.

Tardó en esto dos meses – porque tiempo tenía,

ya que hasta primavera – la guerra no se hacía;

y a primeros de MarzoJulio César salía

con todas sus legiones – y el castigo emprendía

contra aquél que, rebelde, – a Roma se oponía.

Sólo habían pasado – cuatro meses y un día

y César dominaba – la inmensa mayoría

de ciudades que otrora – tuvieron la osadía

de pensar que si César – en Roma residía

de lo que ellos hicieran – él no se enteraría.

Fue todo lo contrario, – que más furia tenía

el soldado romano – al ver qué sucedía

con galo derrotado – si el galo no moría.

A la segunda vuelta – el mal resolvería

y quedaba bien muerto – el galo al que vencía.

y César, generoso, – tal cosa consentía.

Vercingétorix, listo, – lucha frontal no haría

sabía que de frente – César le vencería,

y así, tierra quemada, – su estrategia y su guía,

que tal cosa al romano – no le favorecía.

Los parissi se unieron – cualquiera no lo hacía …

y Lutecia quemaron – como el jefe quería:

Vercingétorix siempre – a los galos decía

quien no empuñe las armas – sin puños quedaría”.

El jefe Biturigo – también ordenaría

que se quemen las villas – que su pueblo tenía,

pero a su capital – quemar se negaría

por mucho que su jefe – mil veces insistía.

Sitio romano de Avaricum en la Galia

(Fuente: Histoire de France. Librairie Larousse, hacia 1.915.)

Dentro de ella lucharon – con mucha valentía

mas de cientos de miles – tan sólo quedaría

un grupo de ochocientos – que el cerco burlaría

y que al jefe de galos – en masa se uniría.

Como siguiente paso – César se decidía

a cercar Vergovie, – donde en tiempos nacía

Vercingétorix, villa – en que el galo vivía

antes de rebelarse. – Mas mientras mantenía

el cerco del poblado – un galo le decía

que sus aliados Eduos – hace tan sólo un día

se habían declarado – en franca rebeldía.

 

Muros y defensas romanas a ambos lados de sus murallas

(Fuente: Histoire de France. Librairie Larousse, hacia 1.915.)

César levantó el cerco – y hacia Langres volvía,

las cosas no marchaban – como César quería,

que sin ningún aliado – la cosa se ponía

fea. Mas entre galos – la idea se imponía:

Los romanos fracasan – y a Roma ponen vía;

un ataque que ahora – sobre ellos caería

sin duda que en romano – desastre acabaría

y en vista del desastre – Roma decidiría

la Galia dejar libre – de su soberanía.”

Deciden atacarles –  con su caballería,

que era más numerosa – que la que se creía    

tuvieran los romanos. – El Galo no sabía

que César ya contaba – y en no poca cuantía

con jinetes germanos – a los que prometía

pillaje de las tierras – que en las Galias había,

también, las mismas tierras – que el jinete querría,

amén de la soldada – que al final cobraría:

No se dolía César – de ajena mercancía.

 

El galo había apostado – por donde discurría

la ruta del romano – a su caballería.

César lanzó contra ellos – a los de Germanía

y sabiendo bien dónde – su enemigo tenía

tanto a sus caballeros – como a la infantería

lanzó otro contingente – para que empujaría

jinetes contra infantes – y un gran revuelo habría

entre ellos. Sus legiones – más tarde avanzaría

logrando hacer de galos – la gran carnicería.

Con tres mil galos muertos – terminará aquel día,

muchos más, prisioneros. – El resto galo huía

a Alexia, que se alzaba – allá en la lejanía.

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Situación al inicio del sitio de Alexia, mientras César construye el cerco amurallado

(Fuente: Libro antiguo.)

 

Reforzaron murallas, – alzaron las que había,

y esperaron nerviosos – a ver César qué hacía.

César vio que los dioses – le daban pleitesía

y en sus manos ponían – lo que le apetecía:

La Galia rebelada – y quien la conducía

estaban a su alcance. – Él aprovecharía

el don y once legiones – de las que disponía

para zanjar, en menos – tiempo que un gorrión pía.

Hizo alzar treinta torres, – con que rodearía

Alexia y de allí nadie – con vida escaparía.

Defensas romanas ante Alexia. Reconstrucción a tamaño real

(Fuente: Arqueología de las ciudades perdidas. Las Galias. Salvat Editores, 1.992.)

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Continuará …

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………. Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En http://www.sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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