Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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El Santo Sepulcro en la Historia 4

El Santo Sepulcro en la Historia 4

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……….   Nos acercamos ya a finales del siglo XIX y a los primeros años del siglo XX. Y se observa una variación: Los Editores empiezan a «pasar» del «Santo Sepulcro» y no lo señalan en sus mapas de Jerusalén. El primero en hacer tal cosa es el Dr. Henry Kiepert. La edición original fue en Berlín en 1.890. Es mi Atlas favorito, porque indica las calzadas romanas en todos sus mapas. Y ello es una ayuda muy considerable para quien quiere saber cómo era el mundo antiguo. En ocasiones difiere en el trazado de algún tramo de calzada con otros autores. En tal caso uno no sabe con cuál quedarse. Pero eso sucede en pocos casos.

……….   Otro hecho que contribuye a ser mi Atlas favorito, el que más he usado, es que lo tengo deshojado en cuadernillos, es decir, mapa por mapa, con todos los mapas separados. Ello me permite escanearlos con gran facilidad. Es mucho más cómodo, a la hora de escanear, manejar un solo mapa que andar manipulando todo un Atlas de hojas de tamaño folio.

……….   Tampoco señala Kiepert  el «Valle de Josafat«, ni el «Valle de la Gehena«, nomenclatura claramente bíblica, de la que parece prescindir. Les da los nombres geográficos debidos al torrente que conducen: «Valle del Cedrón» y «Valle del Hinón«, respectivamente. Es decir, desacraliza el mapa y lo vuelve laico, hecho que valoramos.

……….   Otro aspecto en el que acierta el Dr. Kiepert es en dar a cada Muralla la magnitud real. Nada de agrandar a su antojo lo que le parece, sino que reproduce con bastante fidelidad el mapa de los militares franceses que nos hemos cansado de repetir con anterioridad. Si medimos en verticales, cada Muralla abarca aproximadamente un tercio de la Ciudad. El tercio inferior ocupa un rectángulo y es la «Primera Muralla«. Parecida área ocupa la «Segunda Muralla«, añadiendo a ella el «recinto de Ezequías«. Y el tercio superior lo abarca la «Tercera Muralla» aproximadametne con la misma área. Y ello dejando claro que el «Recinto Jebuseo» no forma parte íntegra de la «Primera Muralla«.

……….   Otro detalle que ningún otro cartógrafo indica es lo relativo a las «Murallas de Aelia Capitolina«, la supuesta ciudad plenamente romana fundada por Adriano tras destruir y no dejar piedra sobre piedra de la Jerusalén judía. Aquí Kiepert apenas dice nada de modo expreso, pero dice mucho de manera tácita. Tal vez fue lo único que le pareció prudente decir. Y por encima de la Escala: 1 : 40.000, dice el escéptico Kiepert:

«Murallas de Aelia Capitolina, que en efecto nunca existieron«,

si no traduzco mal lo de

«Moenia Aeliae Capilolinae, quae et nunc sunt».

……….   Es decir, Kiepert se preguntó, como un servidor:

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……….   «Si en efecto, Adriano, Tito, o uno después del otro, redujeron a cenizas la Jerusalén judía tras la

revuelta y construyeron una ciudad nueva, incluso se dijo que algo más reducida en tamaño, ¿dónde diablos

están la murallas de tal Ciudad? Porque los romanos rodeaban de murallas hasta sus campamentos para

pernoctar una sola noche …»

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……….   Y tuvo que reconocer, perplejo, que tales murallas no existieron, nunca se construyeron, por eso no dejaron ninguna huella. Porque «Aelia Capitolina» sólo tuvo una existencia virtual, sobre el pergamino, como el llamado «Santo Sepulcro» y tantas otras cosas relacionadas con el Cristianismo, un bluff  integral.

……….   Sobre el Gólgota … Kiepert nada entre dos aguas. No se decide a dejarlo totalmente fuera, como lo dejaron los franceses, y mete su extremidad inferior dentro de la «Tercera Muralla«, aunque fuera de la «Segunda«. Es un error, pero no podemos exigírselo todo. Es posible que le faltaran datos para decidir con pleno acierto.

……….   Aparecen en su mapa la «Torre Psefinos«, ya todo un clásico, y la «Torre Hippicus«, que acertadamente relaciona con el «Palacio de Herodes«, «Domus Herodis«. En la parte superior del mapa aparece la «Tumba de Elena» y su esposo. Pronto veremos de qué reina se trataba, de una tal «Elena, reina de Adiabene«. La Adiabene fue un pequeño reino al Sur de Armenia. Fue reino tributario del gran Tigranes.

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Jerusalén según Kiepert. Berlín, 1.890.  El Santo Sepulcro en la Historia 4

El Santo Sepulcro en la Historia 4

[ATLAS ANTIQUUS. Ancient World. De. Henry Kiepert. Berlín, 1.890.]

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