Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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Eusebio de Cesarea acusa

Tenía una obra que iba a constar de 10 tomos. En ella podía dejar ocultos en ella los mensajes que quisiera. Y los dejó en el medio exacto de la obra, al final de su libro quinto. En ese pasaje Eusebio de Cesarea acusa.

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© Copyright Fernando Conde Torrens, el 5-11-2.004

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……….Hoy presento a nuestro visitante la primera relación con Simón, con la persona que se oculta tras ese alias, a Eusebio de Cesarea. Del mismo estilo que la interpolación a Suetonio, la de hoy es más larga, pero con la misma técnica: Dentro de un escrito amplio, se añaden unas pocas frases salteadas (como cuando se saltean huevos con guisantes). Y se logra lo que se pretende.

……….El pasaje de hoy pertenece a la obra cumbre de Eusebio de Cesarea, la Historia Eclesiástica, única fuente para acceder a la prehistoria del Cristianismo. Todo el que quiera saber algo de lo que (no) pasó en los primeros siglos (antes de Nicea, año 325) tiene que acudir a esta Historia, no hay otra.

……….No es casualidad que Simón sea Eusebio de Cesarea. No se sabía que Simón existiera, pero existiendo, no puede ser otro que Eusebio de Cesárea, por reducción al absurdo. Vamos a conocer un poquillo a Eusebio, alias Simón.

………………………..

……….En una versión anterior de «Simón, opera magna» incluía un apartado que titulaba «El gran alegato». En el corazón de su obra, la Historia Eclesiástica, Eusebio dispone una acusación tremenda contra los promotores del plan, contra su Emperador y contra el brazo derecho de éste, Osio. Claro está, no puede dejar la acusación al descubierto. Y la cubre, pero apenas con un trapito.

……….Al final del libro quinto, en una obra de diez libros, la Historia Eclesiástica, Eusebio escribe lo que el lector va a leer a continuación. Quiero señalar que para los antiguos, la palabra «sagrado» se refería a lo profundo, al Conocimiento, a lo tocante de la Divinidad. Y cuando hablaban del soplo «sagrado» no hablaban de la paloma, o Espíritu Santo, en que degeneró el tema cuando lo empezaron a sobar personas indignas, sino a algo que hoy está en casi total desuso. Con el aliento o soplo «sagrado» querían expresar ese Conocimiento Superior que inspiró a personas como Sócrates, Heráclito o Demócrito. (Me salta la risa sin querer cuando pienso en nuestro desconocimiento sobre lo que estos maestros significaron alguna vez.)

……….No voy a poner, por ahora, el texto griego de lo que llamo «el gran alegato». Es demasiado largo. Pero veamos cómo burla Eusebio a sus colegas falsificadores. Eusebio relata la falsificación que se está realizando y acusa a sus autores. Y acto seguido interpola su propio escrito. Y lo hace adjudicando esos actos a supuestos herejes, opuestos al cristianismo. De esa forma, satisface las exigencias de Osio. La interpolación tiene firmas de Simón. El alegato original, no.

……….He aquí el gran alegato preparado por Eusebio. Eusebio habla de Constantino, de Osio y de los ayudantes que copian incansablemente códices bastardos.

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Eusebio de Cesarea acusa

La negación de la Historia, todo lo que jamás sucedió.

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Historia Eclesiástica V 28, 13-19. 

Sobre corrupción de Escrituras.

……….

13 … «Han falsificado los textos sagrados sin temor alguno, han deformado la regla de la verdad primitiva, han ignorado lo que dicen los textos sagrados.

14 Abandonaron las textos sagrados, como quienes son de la tierra y hablan de la tierra y desconocen lo que viene de  Arriba.

15 Los que por la inclinación de su plan y con la malicia de los impíos adulteraron la recta verdad de los textos sagrados, que no están en la verdad, ¿qué necesidad hay de decirlo? Han puesto las manos sobre los textos sagrados sin temor alguno, diciendo que iban a impulsarlos.

16 Que todo esto lo digo sin difamarlos, puede comprobarlo el que quiera. Si alguien quiere recoger las copias escritas y compararlas con las otras, verá que son muy diferentes.

17 Con muchos medios y con afán de distinguirse sus seguidores han escrito muchas de cada una de ellas, como ellos dicen, rectificadas, pero en realidad adulteradas. Es posible examinar las primeras con las que fueron equipados y las posteriores que fueron de nuevo añadidas y se verá que discrepan mucho.

18 Qué enorme audacia sea tamaño error, no es verosímil que ellos lo ignoren. Pues o no confían que las textos sagrados están inspiradas por el soplo sagrado, y entonces son ateos. O bien se creen de antemano más sabios que el sagrado soplo, y ¿qué otra cosa es eso sino tener el espíritu del mal dentro?

No pueden negar que la audacia es suya, puesto que por sus manos están escritos, y de quienes les enseñaron, no recibieron los textos en ese estado, y enseñar copias escritas de donde éstas se hayan traducido, no podrán.»

 ……….

……….El alegato se entiende cuando se sabe lo que se estaba haciendo y a qué se refiere Eusebio. Es decir, lo entendemos nosotros y ahora. Pero veamos la manera de poder publicar esta acusación ante las barbas de los falsificadores. Como ya se ha apuntado, Eusebio prepara unas cuantas frases en las que coloca sus firmas. Quince frases, con tres firmas. Son éstas.

……….

Historia Eclesiástica V 28, 13-19.  Sobre corrupción de Escrituras.

13. toutois episunafomen kai allas peri twn autwn tou autou suggrafews fwnas, 11 

touton ecousas ton tropon.   10

all opoion schma sullogismou eis thn ths aqeothtos sustasin eureqh,   13

filoponws askountes.   13

kan autois proteinh tis rhton grafhs qeikhs,   16

     exetazousin poteron sunemmenon h diezeuymenon dunatai poihsai schna sillogismou. 4

                                                14. gewmetrian epithdeusousin,  4

     Eukleidhs goun para tusin autwn foliponws gewmetreitai,   9

       Aristotelhs de kai Qeofrastos qaumazontai.   5

       Galhnos gar isws upo tinwn kai proskuneitai.   6

 16. asunfwna goun estai ta Asklhpiadou tois Qeodotou,   9

 17. palin de toutois ta Ermofilou ou sunadei.   8

 ta gar Apollwniadou oude auta eautois estin sumfwna.   5

19. Enioi d autwn oude … eis escatos apwleias oleqron katwlisqhsan.   9

  kai tauta men touton istorhsqw ton tropon.   7

……….

……….Veamos ahora la traducción. Pero adelanto que la cosa no se entiende perfectamente hasta que se juntan las piezas del puzzle.

……….

Traducción que conserva las firmas

Y añadiremos a éstas otras afirmaciones del mismo escritor, 11

tienen el mismo asunto como 10

Han buscado como el esquema de un silogismo como sostén de su ateísmo, 13

trabajando y construyendo con todo el empeño. 13

Que si alguno les indica un dicho de la Sagrada Escritura, 16

investigan qué pueden formar y si son conexos o disyuntivos los silogismos.   4

y a la geometría se dedican,   4

Entre ellos algunos estudian con gran dedicación a Euclides y una geometría tal,   9

a Aristóteles y a Teofrasto leen con asombro.   5

A Galeno tienen por alguien y le dedican rezos.   6

Por ejemplo las de Asclepíades difieren de las de Teodeo.   9

Y con éstas las de Hermófilo ni cotejan.   8

Las de Apoloníades con las de otros no están acordes tampoco.   5

Algunos de ellos ni siquiera en falsificarlas se molestaron tampoco,   9

sino que simplemente negando la Ley   8

y los Profetas, con la excusa de una enseñanza sin Ley y sin Dios pasaron de la gracia a la peor ruina de perdición.

Y con esto pongo fin a este asunto.

 

……….Éstas son las frases que, introducidas hábilmente entre las del gran alegato, transforman éste en una acusación contra inocentes e inexistentes herejes. De modo que la caza de brujas comenzó con herejes virtuales, si bien 50 años más tarde, ya a finales del siglo IV, pasó al terreno real con nuestro buen Prisciliano, Maestro confiado donde los haya.

……….Vamos a ver la traducción del gran alegato revestido con las frases que ya conocemos. Y entonces el lector comprenderá la razón de ser del texto en rojo que acabamos de ofrecerle.

……….El texto del alegato está en negro. En rojo, la interpolación firmada. Los números en azul son el orden de las letras de las firmas, tanto en el original como en la traducción. Todo ello en Historia Eclesiástica, libro V 28, último capítulo, últimos versículos. Eusebio dice en el pasaje anterior que un autor ortodoxo desconocido escribió contra los herejes lo que sigue. Y ahora hay que leer todo el texto conjuntamente, el negro alegato y la roja interpolación:

 

Historia Eclesiástica V 28, 13-19. Sobre falsificaciones.

13. Y añadiremos a éstas otras afirmaciones del mismo escritor,   11

tienen el mismo asunto como   10

que han falsificado los textos sagrados sin temor alguno, han deformado la regla de la verdad primitiva, han desconocido a Cristo y lo que dicen los textos sagrados.

Han buscado como el esquema de un silogismo como sostén de su ateísmo,   13

trabajando y construyendo con todo el empeño.   13

Que si alguno les indica un dicho de la Sagrada Escritura,   16

 

investigan qué pueden formar y si son conexos o disyuntivos los silogismos.   4

14

Abandonaron los textos sagrados,

y a la geometría se dedican,   4

como quienes son de la tierra y hablan de la tierra y desconocen lo que viene de Arriba.

Entre ellos algunos estudian con gran dedicación a Euclides y una geometría tal,   9

a Aristóteles y a Teofrasto leen con asombro.   5

A Galeno tienen por alguien y le dedican rezos.   6

15 Los que por la inclinación de su plan y con la malicia de los impíos adulteraron la recta verdad de los textos sagrados, que no están en la verdad, ¿qué necesidad hay de decirlo?

Han puesto las manos sobre los textos sagrados sin temor alguno, diciendo que iban a impulsarlos.

16 Que todo esto lo digo sin difamarlos, puede comprobarlo el que quiera. Si alguien quiere recoger las copias escritas y compararlas con las otras, verá que son muy diferentes.

 Por ejemplo las de Asclepíades difieren de las de Teodeo.   9

17 Con muchos medios y con afán de distinguirse, sus seguidores han escrito muchas de cada una de ellas, como ellos dicen, rectificadas, pero en realidad adulteradas.

Y con éstas las de Hermófilo ni cotejan.   8

Las de Apoloníades con las de otros no están acordes tampoco.   5

Es posible examinar las primeras con las que fueron equipados y las posteriores que fueron de nuevo añadidas y se verá que discrepan mucho.

18 Qué enorme audacia sea tamaño error, no es verosímil que ellos lo ignoren. Pues o no confían que los textos sagrados están inspiradas por el Espíritu Santo/soplo sagrado, y  entonces son ateos.

O bien se creen de antemano más sabios que el Espíritu Santo/sagrado soplo, y ¿qué otra cosa es eso sino tener el espíritu del mal dentro?

No pueden negar que la audacia es suya, puesto que por sus manos están escritas, y de quienes les enseñaron, no recibieron los textos en ese estado, y enseñar copias escritas de donde éstas se hayan traducido, no podrán.

19. Algunos de ellos ni siquiera en falsificarlas se molestaron tampoco,

sino que simplemente negando la Ley   8

y los Profetas, con la excusa de una enseñanza sin Ley y sin Dios pasaron de la gracia a la peor ruina de perdición.

Y con esto pongo fin a este asunto.

………. . Eusebio de Cesarea acusa

……….Y así termina el quinto libro de Eusebio. Con lo que antecede hemos conocido el pensamiento profundo de Eusebio-Simón, su opinión sobre el importante obstáculo que se iba a erigir para cerrar el camino hacia la Plenitud y la Sabiduría. Camino que había sido enseñado por numerosos filósofos y maestros griegos, y al que la fe de Constantino se disponía a tapar.

……….Me viene a la memoria una persona, J.Mª.O., de la que guardo un entrañable recuerdo y que me enseñó muchas cosas. Nos decía, hace ya bastantes años: «No importa lo que suceda en una reunión. Lo importante es lo que quede reflejado en el Acta.» Tenía razón: Lo importante es lo que queda escrito. Por eso hicieron que Eusebio escribiera lo que escribió. Es la historia de lo que jamás sucedió, pero llevamos más de dieciséis siglos aceptándola como auténtica.

……….Ahora el lector puede entender que, cuando me las tuve que ver con el texto de Suetonio, recordara lo que ya conocía del «gran alegato» de Eusebio. Lo que hoy hemos visto podría pasar por la interpolación que Eusebio se hizo a sí mismo. Hablando con propiedad, hay que decir que este pasaje de la Historia Eclesiástica tuvo dos etapas redaccionales. En la primera, Eusebio preparó el gran alegato. Este texto fue el texto fundamental, alrededor del cual giraba todo.

……….En una segunda e inmediata etapa, Eusebio camufla el alegato con las frases en rojo. Éstas atribuyen los cargos del alegato y de la falsificación a hipotéticos herejes, malvados enemigos de la sacrosanta doctrina cristiana. Y las frases son diseñadas en función y dependiendo del texto del alegato. Los partidarios del azar tendrán que encontrar una explicación azarosa al hecho de que, tanto en Suetonio como en el gran alegato, el azar forme firmas en las frases oportunas para construir el montaje que ha resultado en ambos casos.

……….De modo que Eusebio, no contento con haber arruinado el montaje constantiniano con los miles de firmas que, como Garbancito, dejó caer a lo largo del camino, aún tuvo ingenio para dejar su acusación exactamente en la mitad de los 10 libros de su tristemente famosa Historia Eclesiástica. Y todo eso para nosotros, adultos pensantes del siglo XXI. Debiéramos estar a la altura de nuestro guía, diría yo.

……….El lector conoce ahora un poco mejor las sorpresas que se esconden en los libros creados por Eusebio, alias Simón. Esto se practicaba en la Antigüedad. Los «grammateos» aprendían esto en las escuelas de Retórica. Y nosotros sin enterarnos …

……….Pero sigamos ayudando al visitante a formar su criterio independiente. Aún tenemos mucho que revisar.

 ………. . Eusebio de Cesarea acusa

Siguiente artículo: La pista de los Evangelios en griego.

………. . Eusebio de Cesarea acusa

……….Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «Año 303. Inventan el Cristianismo», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En  http://sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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