¿Cartas de San Pedro? Ya, ya ...
© Copyright Fernando Conde Torrens
Iniciamos hoy una nueva singladura. Hace un par de semanas un amigo me pidió argumentos filológicos o históricos en defensa de mi tesis. Aceptado, vamos allá. Antes, y para el lector no veterano, declararé que no tengo estudios de Filología, soy un ignorante en ese campo, por eso he pedido ayuda. Si algo hago es intentar emplear el sentido común, nada más. Reflexionar, razonar, deducir. Y todo ello con honestidad, sin ascuas ni sardinas previas, a lo que salga, sin prejuicios. E invito al lector a actuar así.
Voy a tratar de acercar al lector ciertos hechos relacionados con los libros. Y, simultáneamente, voy a proponerle que realice algunos ejercicios sencillos y él mismo llegará a sus conclusiones. Todo ello con ánimo de averiguar si nuestros "textos sagrados" son auténticos o son falsos.
Claro que como condición indispensable, el lector que quiera acompañarnos en nuestro recorrido por los "textos sagrados" del cristianismo, debe reunir una condición "sine qua non", sin la cual no se puede: Debe estar en posesión de tales textos. Es decir, ha de poseer un ejemplar del Nuevo Testamento. Personalmente, manejo la Biblia Nácar-Colunga, como ya indiqué en el libro "El Grupo de Jerusalén". Si alguien se siente tan apasionado con la tarea que vamos a acometer, que decide adquirir un Nuevo Testamento, cómprese el Nuevo Testamento de tales autores y así manejaremos el mismo texto.
Hay unos pocos, poquísimos, axiomas que no he leído en ningún sitio y que me atrevo a enunciar . Se relacionan, claro está, con la autoría de libros. Y dice así el axioma primero.
Todo libro tiene al menos, un autor.
Esto significa que un libro dado lo ha escrito como mínimo una persona. Ésta es la posibilidad primera. Puede parecer indebida la insistencia en algo tan elemental, pero no hay libro que se escriba solo. Necesita un autor. Uno o más de uno, pero, al menos, uno.
Puede ser que sean más de uno sus autores. Y el paso siguiente, si uno sólo no basta, el turno pasa a que sean dos. Esa es la posibilidad segunda, que tenga dos autores. Y si dos no bastan, entonces serán tres, cuatro, etc. Aceptado el axioma de que cada libro lo escribe uno, dos, tres o más autores, expondré el axioma segundo, axioma que tampoco necesita demostración, como todo axioma que se precie.
No es lo mismo la verdad que la falsedad.
Es algo que no se puede demostrar, pero es cierto. No es lo mismo decir algo verdadero que decir algo no verdadero. No da igual. Y hay maneras de descubrir lo que es verdadero y lo que no lo es. Porque no da igual que algo sea verdadero a que no lo sea.
Cuando un autor escribe un libro, en él puede decir cosas verdaderas o decir cosas falsas. Cuando uno escribe un libro sobre ideología, realmente está firmando cada página del libro que escribe. Especialmente cuando uno escribe un libro sobre ideología.
Cada autor tiene una manera de expresarse, formas que le son propias, de las que no es consciente y que son el producto de su educación, de su vida, de sus conocimientos, de su idiosincrasia. Un autor es un lugar geométrico, el lugar geométrico de sus ideas, de sus formas de argumentar, de sus expresiones típicas, de su vocabulario.
No hay dos personas que empleen idéntico vocabulario.
Éste fue mi tercer axioma. Por tanto, analizando varios libros se podrá decir algo sobre quiénes los escribieron. Si una persona escribe dos obras, un estudio profundo de tales obras detectará, sospecho, que esas dos obras pertenecen a la misma mano. Un estudio profundo, realizado por un profesional. El hecho por un aprendiz, no, desde luego.
De momento, todos los presentes somos aprendices, que yo sepa. Pero, así y todo, me voy a atrever a plantear un experimento. Tome el amable lector su Nuevo Testamento. Como primer ejercicio voy a plantear uno muy sencillo. Tiene que ver con tres cartas. Léase despacio y saboreando la Carta I de Pedro. Está al final, antes del Apocalipsis y después de Hechos.
Una vez que haya leído la Carta I Pedro, lea el lector la Carta II Pedro, que, como su nombre indica, también es de Pedro. Tras una lectura lenta y atenta de ambas Cartas, el lector conoce bien a San Pedro como escritor. Perfecto.
Ahora sáltese a Juan, que es un autor sin interés, y aparece una corta Carta, la de San Judas. Pues bien, lea el lector despacio la Carta de San Judas. E incluso anote las similitudes que vea. Posiblemente verá que II Pedro 2,17 tiene que ver con Judas 6. Y que II Pedro 2,12 dice lo mismo que Judas 10. Y que en las Cartas de Pedro y de Judas se mencionan listas de maldades y malvados. Cuatro en las de Pedro, una en la de Judas, que es más corta. El estudio comparativo de esas tres Cartas está en el capítulo 13 de "El Grupo de Jerusalén", lo que dieron de sí cuando hacía mis primeros análisis de cómo se escribió el Nuevo Testamento.
Cabe hacerse un vocabulario de las muletillas usadas en las de Pedro y en la de Judas y comparar. Es un análisis que aún no he hecho, pero tengo entendido que los estudios profundos van en esa dirección. Lo he hecho para los escritos posteriores al siglo I, y algún día hablaremos de ellos. Tal vez el lector, tras este experimento, no haya encontrados suficientes indicios razonables para saber si Pedro y Judas son la misma persona o no. Sospecho que eso se debe a su cualidad de no profesional.
Antes de estudiar las de Pedro y Judas, había estudiado con todo detenimiento el Apocalipsis. Entre las dos Cartas de Pedro y el Apocalipsis encontré 22 coincidencias. Entre las Epístolas de Pablo y el Apocalipsis encontré 27 coincidencias (capítulo 11 de "El Grupo"). Estos hallazgos me permitieron escribir en el libro
"Lo que tenía ante mí se parecía a un inmenso puzzle
formado por un equipo concertado para redactar
todo el conjunto de escritos que luego serían el Nuevo Testamento."
Un profesional de la Filología tendrá muchos más recursos para analizar si las dos Cartas de Pedro y la Carta de Judas provienen de la misma mano o no. O al menos podrá acumular indicios razonables en un sentido o en otro. Son escritos relativamente cortos, compuestas de 5, 3 y un capítulo respectivamente.
Trato de decir que si a cualquier lego en la materia, como quien esto escribe, le es posible utilizar el sentido común y encontrar cantidad de indicios razonables de que ciertas obras, que siempre se ha dicho están escritas por autores distintos, salieron realmente de la misma pluma, quiero creer que un profesional tiene conocimientos suficientes como para hacer un estudio mucho más profundo que permita tal vez salir de dudas. Y confío en que algún día ese estudio se haga.
Si, como defiendo, todos los escritos del Nuevo Testamento pertenecen al mismo par de autores, no veo la manera de que tal hecho no pueda demostrarse aplicando todas las técnicas de los estudios filológicos.
Voy a apoyar mis afirmaciones con una ínfima parte de la cadena de firmas que he hallado en la Carta I Pedro. Se trata del comienzo de la que pasa por ser la carta I Pedro, la primera de las dos que hay. Cadena de las frases.
Pedro 1.
1.
Petros apostolos Ihsou Xristou eklektois parepidhmois diasporasPontou, Galatias, Kappadokias, Asia
s kai Biqunias, 122.
kata prognwsin qeou Patros, 12en agias
mw pneumatos, 11eis upakohn kai rantismon aimat
os Ihsou Cristou. 14caris umin kai eirh
nh plhqunqeih. 123.
euloghtos o qeos kai pathr tou kuriou hmwn Ihsou Cristou, 10o kata to polu autou eleos anagennhsas hmas
eis elpida zwsan di anastasews Ihsou Cristo
u ek nekrwn, 94.
eis klhronomian afqarton kai amianton kai amaranton, 8tethrhmenhn en ouranois eis umas
5. tous en dunamei qeou frouroumenousdia pistews
eis swthrian etoimhn apokalufqhnai en kairw escatw. 76.
en w agalliasqe, 12oligon arti ei deon estin luphqentes en poikiloi
s peirasmois, 117.
ina to dokimion umwn ths pistews polu timiwteron crusiou tou apollumenou, 12dia puros de doki
mazomenou, 9eureqh eis epainon kai timhn kai doxan en apokaluyei Ihs
ou Cristou. 98.
on ouk idontes agapate, 11eis o
n arti mh orwntes, 14pisteuontes de agalliasqe cara aneklalht
w kai dedoxasmenh. 159.
komizomenoi to telos ths pistews umwn swthrian yucwn. 1610.
peri hs swthrias exezhthsankai exhreunhsan profhtai oi peri ths eis umas car
itos profhteusantes. 1811.
ereunwntes eis tina h poion kairon edhlou to en autois pneuma Xristoupromarturomenon ta eis Criston paqhmata kai ta
s meta tauta doxas. 1512.
ois apekalufqh oti ouc eautois hmin de dihkonoun auta, 20a nun anhggelh umin dia twn euaggelisamenwn umas en pneumati ag
iw apostalenti ap ouranou, 22eis a epiqu
mousin aggeloi parakuyai. 2213.
dio anazwsamenoi tas osfuas ths dianoias umwn, 21nhfontes, teleiws elpisate epi thn feromenhn umin carin e
n apokaluyei Ihsou Cristou. 2314.
ws tekna upakohs, 1mh suschmatizomenoi tais proteron en th agnoia umwn epiqum
iais, 415.
alla kata ton kalesanta umas agion kai autoi agioi en pash anastrofh genhqhte, 1216.
dioti gegraptai. agioi esesqe, oti egw agios. 217.
kai ei patera epikaleisqe ton aproswpolhptws krinonta kata to ekastou ergon, 1 en fobw ton ths paroikias umwn cronon anastrafhte, 2118.
eidotes oti ou fqartois, arguriw h crusiw, 19 elutrwqhte ek ths mataias umwn anastrofhs patroparadotou, 1619.
alla timiw aimati ws amnou amwmou kai aspilou cristou, 1620.
proegnwsmenou men pro katabolhs kosmou, 16 fanerwqentos de ep escatwn twn cronwn di umas 1821.
tous di autou pisteuontas eis qeon ton egeiranta auton ek nekrwn kai doxan autw donta, 17wste thn pistin u
mwn kai elpida einai eis qeon. 1522.
tas yucas umwn hgnikotes en th upakoh ths alhqeiasdia pneumatos eis filadelfian anupokriton, 18
La traducción que conserva tales firmas sería la que sigue. Se inicia con el obligado saludo.
1 Pedro 1.
1. Pedro apóstol de Jesucristo a los extranjeros elegidos de la dispersión
en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y en Bitinia,
2. según el saber previo de Dios Padre,
en comunicación de espíritu,
para obediencia y aspersión del sacrificio de Jesucristo.
Que la gracia y la paz se multipliquen entre vosotros.
3. Bendito sea Dios Padre de nuestro Señor Jesús,
que por su mucha misericordia hizo que naciéramos para una esperanza
de vida por la resurrección de Jesucristo de entre los difuntos,
4. para una herencia incorruptible, imperecedera e inmaculada,
reservada en los cielos para 5. los que por el poder de Dios sois protegidos
por la fe para la salvación que va a ser revelada en los últimos tiempos.
6. Y os alegráis en todo ello,
aunque sea todavía preciso que os aflijáis por diversas tentaciones,
7. para que la demostración de vuestra fe mucho más valiosa que el oro,
acrisolada mediante fuego,
sea descubierta con la alabanza, y la gloria y el honor de la revelación del Señor.
8. a quien amáis sin haber visto,
en quien aun sin verle pero confiando os alegráis(,)
con gozo inefable de gloria,
9. recogiendo la salvación de las almas como término de vuestra fe.
10. Sobre la salvación buscaron y escudriñaron los profetas
que profetizaron sobre la gracia concedida a vosotros,
11. rastreando sobre si en este o aquel tiempo se manifestaba el espíritu
dando testimonio previo de los padecimientos de Cristo y de su gloria posterior.
12. A quienes fue revelado que no para ellos sino para vosotros se proveían esas cosas,
que ahora os fueron anunciadas por quienes os predicaron
el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo,
a las que los ángeles ambicionan observar cerca.
13. Por lo cual apretado el cinturón de vuestro entendimiento,
estando sobrios (,) esperad confiadamente en la gracia
que se os concede con la revelación de Jesucristo.
14. Como hijos obedientes,
no amoldados al desconocimiento de vuestra inicial ignorancia,
15. sino como quien os llama que es santo también vosotros santos en vuestra vida volveos,
porque escrito está: Sed perfectos, que perfecto soy.
17. Y si Padre llamáis a quien juzga a cada uno según las obras sin hacer acepción,
conducíos en temor en este tiempo de vuestra peregrinación,
18. sabiendo que no con bienes corruptibles, como plata y oro,
que habéis sido redimidos del vil modo de vida heredado de vuestros padres,
19. y ello con la preciosa sangre del cordero inmaculado Cristo,
20. que antes de la cimentación del mundo ya era conocido,
y manifestado por vosotros al final de los tiempos.
21. quienes por él creéis en Dios que le levantó de entre los muertos y le glorificó,
para que vuestra mutua fe y esperanza estén en Dios.
22. Por lo que purificando vuestras almas en obediencia y verdad con sincero amor,
¿Cuál es la probabilidad de que 6 firmas completas del tipo rejilla y una del tipo fórmula vayan seguidas? Si tomamos como probabilidad de la firma de rejilla, la que está en 6 columnas, 0´5, cifra que se justificará en el estudio pendiente, y 0´05 para la firma del tipo fórmula, la probabilidad de que esas 7 firmas seguidas sean fruto del azar es
0´5 x 0´5 x 0´5 x 0´5 x 0´5 x 0´5 x 0´05 = 0´0007812
Es la misma de que uno tire una moneda al aire 10 veces y le salgan 10 caras y ninguna cruz. Que el lector opine.
Y mientras nos decidimos, las Cartas de Pedro y Judas siguen ahí, esperando.
Fernando Conde Torrens
es autor de "Simón, opera magna", "El Grupo de Jerusalén", "La Salud" y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano. En http://simonoperamagna.blogs.com hay comentarios y ampliaciones sobre este libro.