Juan 2ª en azul

© Copyright Fernando Conde Torrens

 

 

        Sobre la mezcla de la que ya dimos cuenta ayer, se añadió gran cantidad de desperdicio. El resultado no se parece en nada al texto inicial. De todas formas hay que decir que, en este caso, hasta el texto inicial había sufrido cierta corrupción.

        Este pasaje, esta desdichada carta, puede ser un prototipo de lo que fue nuestra religión, un ejemplo de en qué se convierte el Conocimiento cuando cae en manos indignas. En griego dice así.

 

Texto que ha llegado a nosotros como de Juan.

Juan 2,19-3,24.

19. ex hmwn exhlqon, all ouk hsan ex hmwn. ei gar ex hmwn hsan, memenhkeisan an meq hmwn.

all ina fanerwqwsin oti ouk eisin pantes ex hmwn.

20. kai umeis crisma ecete apo tou agiou. kai oidate pantes.

21. ouk egraya umin oti ouk oidate thn alhqeian, all oti oidate authn,

      kai oti pan yeudos ek ths alhqeias ouk estin.

22. tis estin o yeusths ei mh o arnoumenos oti Ihsous ouk estin o Cristos;

outos estin o anticristos, o arnoumenos ton patera kai ton uion.     20

23. pas o arnoumenos ton uion oude ton patera ecei.    20

24. umeis oun o hkousate ap archs. en umin menetw. ean en umin meinh o ap archs hkousate,

kai umeis en tw uiw kai en tw patri meneite.

25. kai auth estin h epaggelia hn autos ephggeilato hmin, thn zwhn thn aiwnion.     15

26. tauta egraya umin peri twn planwntwn umas.     23

27. kai umeis to crisma o elabete ap autou menei en umin, kai ou creian ecete ina tis didaskh umas.

all ws to auto crisma didaskei umas peri pantwn,

kai alhqes estin kai ouk estin yeudos, kai kaqws edidaxen umas, meneite en autw.

28. kai nun, teknia, menete en autw, ina otan fanerwqh ecwmen parrhsian

kai mh aiscunqwmen ap autou en th parousia autou.    19

29. ean eidhte oti dikaios estin, ginwskete oti pas o poiwn thn dikaiosunhn ex autou gegennhtai.    18

1 Juan 3.

1. idete potaphn agaphn dedwken hmin o pathr ina tekna qeou klhqwmen,

kai esmen. dia touto o kosmos ou ginwskei hmas,    1

      oti ouk egnw auton.

2. agaphtoi, nun tekna qeou esmen, kai oupw efanerwqh ti esomeqa.

oidamen de oti ean fanerwqh omoioi autw esomeqa,

      oti oyomeqa auton kaqws estin.

3. kai pas o ecwn thn elpida tauthn ep autw agnizei eauton kaqws ekeinos agnos estin.     2

4. pas o poiwn thn amartian kai thn anomian poiei kai h amartia estin h anomia.    3

5. kai oidate oti ekeinos efanerwqh ina tas amartias hmwn arh,    5

      kai amartia en autw ouk estin.

6. pas o en autw menwn ouc amartanei. pas o amartanwn ouc ewraken auton oude egnwken auton 1

7. teknia, mhdeis planatw umas. o poiwn thn dikaiosunhn dikaios estin, kaqws ekeinos dikaios estin.1

8. o poiwn thn amartian ek tou diabolou estin,

oti ap archs o diabolos amartanei. eis touto efanerwqh o uios tou qeou, 2

      ina lush ta erga tou diabolou.

9. pas o gegennhmenos ek tou qeou amartian ou poiei,

oti sperma autou en autw menei. kai ou dunatai amartanein,

      oti ek tou qeou gegennhtai.

10. en toutw fanera estin ta tekna tou qeou kai ta tekna tou diabolou. pas o mh poiwn

dikaiosunhn ouk estin ek tou qeou(,) kai o mh agapwn ton adelfon autou.   14

11. oti auth estin h aggelia hn hkousate ap archs(,) ina agapwmen allhlous.   11

12. ou kaqws Kain ek tou ponhrou hn kai esfaxen ton adelfon autou. kai carin tinos

esfaxen auton; oti ta erga autou ponhra hn(,) ta de tou adelfou autou dikaia.   12

13. mh qaumazete, adelfoi, ei misei umas o kosmos.   3

14. hmeis oidamen oti metabebhkamen ek tou qanatou eis thn zwhn,

oti agapwmen tous adelfous.   2

      o mh agapwn ton adelfon menei en tw qanatw.

15. pas o miswn ton adelfon autou anqrwpoktonos estin,

kai oidate oti pas anqrwpoktonos ouk ecei zwhn aiwnion en autw menousan.   3

16. en toutw egnwkamen thn agaphn(,) oti ekeinos uper hmwn thn yuchn autou eqhken.

kai hmeis ofeilomen uper twn adelfwn tas yucas tiqenai.   13

17. os d an ech ton bion tou kosmou kai qewrh ton adelfon autou creian econta

kai kleish ta splagcna autou ap autou,   21

      pws h agaph tou qeou menei en autw; 20

18. teknia mou, mh agapwmen logw mhde glwssh(,) all ergw kai alhqeia. 17

19. kai en toutw ginwskomen oti ek ths alhqeias esmen, 1

      kai emprosqen autou peisomen tas kardias hmwn 22

20. oti ean kataginwskh hmwn h kardia(,) oti meizwn estin o qeos ths kardias hmwn kai ginwskei panta. 21

21 agaphtoi, ean h kardia hmwn mh kataginwskh, hmwn parrhsian ecomen pros ton qeon, 2

22 kai o ean aitwmen lambanomen par autou,

oti tas entolas autou throumen kai ta aresta enwpion autou poioumen. 3

23. kai auth estin h entolh autou ina pisteuswmen tw onomati tou uiou autou Ihsou

Cristou kai agapwmen allhlous kaqws edwken entolhn hmin. 2

24. kai o thrwn tas entolas autou en autw menei kai autos en autw.

kai en toutw ginwskomen oti menei en hmin, ek tou pneumatos 1

    ou hmin edwken

 

        Traducido dice así.

 

Traducción, conservando las firmas en las capas roja y azul.

1 Juan 2.

19. De los nuestros salieron, pero no eran de los nuestros.

Porque si de los nuestros hubieran sido, con nosotros hubieran permanecido.

20. Vosotros tenéis la Unción del que es Santo y comprendéis todas las cosas.

21. No os he escrito porque no comprendáis la Verdad, sino que la comprendéis,

y también que todo el que se engaña no está en la Verdad.

22. ¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Ungido? Ése es el Anticristo,

el que niega a ambos al Padre y al Hijo también.

23. Todo aquél que se niega a reconocer al Hijo tampoco tiene al Padre.

24. Lo que habéis oído desde los principios que permanezca en vosotros.

Si permaneciera en vosotros lo que oísteis desde los principios,

también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.

25. Y esto os lo escribo como aviso contra el engaño.

Y ésta es la promesa que nos dio(,) la vida eterna.

26. Respecto a vosotros, que la Unción Suya que hospedáis permanezca en vosotros,

y así no tenéis necesidad de que nadie os enseñe, puesto que la Unción Suya os enseña todas las cosas.

27. Ahora, hijos, permaneced en él, para que

ya manifestado tengamos esperanza y no nos avergüence con ocasión de su venida.

28. Si decís que es justo, sabed que todo el que practique la justicia sin duda que ha nacido a él.

1 Juan 3.

1. Ved cuán gran amor nos ha tenido el Padre como para que se nos llame

hijos de Dios, y eso somos. Por esto no nos aceptan las gentes,

    porque no le aceptan a él.

2. Queridos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha puesto de manifiesto lo que seremos.

Sabemos que cuando se manifieste seremos semejantes a Él,

    porque le veremos tal y como es.

3. Y todo aquél que tiene esta esperanza en él se limpia a sí mismo, como él es limpio.

4. Aquel que peca comete iniquidad porque el pecado es el mismo mal.

5. Y sabéis que él bajó para quitar los pecados,

    y no hay pecado en él.

6. Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca ni le ha visto ni de él tiene noción.

7. Hijitos, que no os confunda nadie. Es justo quien practica la justicia, como él es justo también.

8. El que comete pecados es del diablo, que desde el comienzo el diablo peca.

Que para esto se manifestó el Hijo de Dios,

    para romper las obras del diablo.

9. Todo el que ha llegado a hacerse de Dios no comete fallos,

porque Su Semilla permanece en él y no puede cometer fallos,

    porque ha nacido de Dios.

10. En esto son distintos los hijos de Dios y los hijos del diablo.

Todo el que no practica la justicia no es de Dios(,) ni el que no ama a su hermano.

11. Que ésta es la promesa que oísteis desde el principio(,) que os améis unos a otros.

12. No como Caín que era del maligno y degolló a su hermano.

¿Y por qué le degolló? Porque sus obras eran perversas(,) y las del otro justas.

13. No os sorprendáis, hermanos, si os desprecia el mundo.

14. Pues no ignoramos que hemos pasado de la muerte a la vida,

porque amamos a nuestros hermanos de aquí.

    El que no ama al hermano permanece en la muerte.

15. Quien menosprecia a su hermano es un asesino,

y ya sabéis que ningún asesino participará de la vida en los cielos.

16. En esto conocemos el amor(,) que él dio su vida por nosotros(.)

Y nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.

17. El que lo tenga todo y a su hermano vea con necesidad y le cierre sus entrañas,

    ¿cómo puede el amor de Dios estar en él?

18. Hijitos míos, nunca amemos de palabra ni con la boca(,) sino con obras y en verdad.

19. Y en esto conocemos que estamos en la verdad y en unión.

    y ante él convenceremos a nuestro corazón

20. y si el corazón tira de nosotros(,) cuánto mayor Dios que lo conoce todo que nuestro corazón.

21. Que si nuestro corazón nos apoya, tenemos la confianza puesta en Dios.

22. y lo que pedimos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos

y hacemos las cosas que le son gratas también.

23. Y éste es su mandamiento, que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo y nos amemos también.

24. Que el que guarda sus mandamientos permanece en él y en él Dios.

y en esto conocemos que permanecemos en él, en el espíritu y sus dones

    que nos dio.

 

        Resulta penoso ver la génesis de nuestras creencias, comprender quién dictó nuestra moral, darse cuenta de qué catadura era nuestro guía espiritual primero. Nuestros "textos sagrados" son eso, una caricatura, una burla, un esperpento, una locura que ha contaminado a toda una sociedad durante demasiado tiempo, durante demasiados siglos.

        De todos los que se han presentado en este blog, e incluso en el libro, tal vez sea este pasaje el que mejor caracterice el absurdo de nuestras creencias, lo demencial del "cristianismo". El hecho de que fuera una religión de encargo, encargada y guiada desde el poder, tenía que tener sus consecuencias. Y este pequeño aborto que hoy hemos tenido ocasión de contemplar puede dejar las cosas más claras.

        No es ira, ni animadversión, ni rabia, ni rencor, ni despecho, ni sed de venganza alguna. Es una infinita tristeza y un infinito cansancio. Cansancio de comedias que no tienen final. Tristeza por un mundo que no tiene conciencia de lo bajo que ha caído. El mundo no es el planeta. El planeta nos sufre. Todo el resto del mundo nos sufre. El mundo al que miro con tristeza es mi sociedad, Occidente.

RIP

 

 

 

 

        Un análisis frío y cerebral de este escrito en el artículo siguiente, Juan 2ª conclusiones.

 

Fernando Conde Torrens es autor de "Simón, opera magna", "El Grupo de Jerusalén", "La Salud" y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano. En http://simonoperamagna.blogs.com hay comentarios y más información sobre este libro.