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La muerte de Constantino el 337

La muerte de Constantino el 337

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© Copyrigth Fernando Conde Torrens

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……….Habíamos dejado a Constantino en Nicea imponiendo su invento religioso. Consta que en Nicea se enfrentaron los partidarios del Emperador y los adversarios, los que no aceptaban la tesis del Emperador Constantino. Entre los que se oponían estaba el amigo del Emperador, Eusebio de Cesárea. Este Eusebio tenía otro colega y amigo que también se oponía al Emperador, Eusebio de Nicomedia. Ambos apoyaban al portavoz de los que se oponían a Constantino, a Arrio.

……….Esta corriente fue vencida. No es conjeturar demasiado asociar esta corriente con el Conocimiento, la oposición a la nueva doctrina, el Cristianismo, que iba contra él. Los dos Eusebios trabajarán a favor de Arrio tras la reunión de Nicea. Eusebio de Cesárea crea toda la Sabiduría que hay en los Evangelios. Lo que demuestra que la tenía, por lo de que «nadie da lo que no tiene«. Esto apoya que el grupo de Arrio y los dos Eusebios defendían precisamente la Sabiduría. Oponiéndose a la introducción del nuevo Hijo de Dios, se oponían a la manipulación de Constantino. Otra cosa es lo que los que quieren borrar de la faz del Imperio la Sabiduría van a dejar escrito. Una de las cosas que más me sorprendió en un principio es el nulo respeto que nuestra casta sacerdotal siente por la Historia. Antes incluso de descubrir a Simón. Es asombroso. La historia es un medio, la pluma y el pergamino un arma. El propio interés, el motor. Y la más absoluta desvergüenza el fluido amniótico. 

……….Y aquí hemos de hacer un alto en el camino y reflexionar sobre cómo leer la historia cuando se sospecha que está amañada. Para deducir lo que bien pudo ser, o para acercarnos más a la realidad que lo hace la historia prefabricada, diría que hay que poner en marcha tres instrumentos:

……….* Tenemos que ser más perspicaces que los creadores de la falsa historia.

……….* Hemos de contar con un conocimiento bien fundado que nos dé una ventaja.

……….* Hemos de descubrir pasajes ciertos en la historia amañada que nos aclaren lo sucedido. Estos pasajes fueron juzgados como poco importantes por los falsificadores.

……….Lo que no podemos hacer es creernos todo lo que se escribió para nosotros. En el extremo, partir de un prejuicio y bascular hacia lo opuesto, tampoco es modo de llegar a lo real. Para poderse guiar hay que tener una cierta brújula, ese conocimiento que nos dé una ventaja. En nuestro caso, la existencia de las firmas de Simón en todo el Nuevo Testamento. Sabemos quién fue el autor del mismo. La historia se escribió dando por hecho que quien la leyera no sabía lo de las firmas. Saber ese hecho indudable nos da cierta ventaja para buscar el punto tercero, detalles que a los falsificadores de la historia se les pasó, les parecieron poco importantes. Pero adquieren importancia a la luz de la ventaja que poseemos.

……….Pondré un par de ejemplos pasados y otro actual. Cuando investigaba sobre la forma en que se redactaron los Evangelios y aún no había encontrado a Simón, yo sabía que el juego de palabras «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia« era eso, un juego de palabras en latín. Lo que me daba la casi certeza de que Pedro nunca había existido, era un personaje inventado. Luego las obras donde se promocionara la figura de Pedro eran falsificaciones y sus autores, formaban parte de la conspiración. Esto, que puede parecer insignificante, me ayudó a centrar la atención en aquellos escritos en los que se elogiaba el papel del imaginario Pedro.

……….Otra certeza que tenía era que los apóstoles no fueron 12. Cuando en un texto cristiano anterior a Nicea leí que «de Jerusalén salieron doce hombres a conquistar el mundo«, sabía que estaba leyendo al falsificador, aunque no tuviera una prueba indiscutible.

……….Con estos dos y algún que otro secretillo más llegué hasta Simón, a través del también imaginario San Ignacio de Antioquía. Todo esto se relata con detalle en mi anterior libro, «El Grupo de Jerusalén«. Siempre he pensado que debía dejar huella escrita del método seguido para descubrir un hecho inimaginable, la precariedad de todas nuestras concepciones occidentales. De dicho libro se escribieron varios reportajes. Hay uno en el que el periodista fue especialmente sagaz y punzante. Todos están muy bien confeccionados, pero el contenido de éste es el más impactante. El lector al que sus ideas le interesen suficientemente, tiene en él lo que averigüé antes de «Simón, opera magna». Y lo que me condujo a Simón.

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La muerte de Constantino el 337

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……….Vamos ahora con Constantino. Nace hacia el 275 y sube al poder compartido el año 306. Es Emperador único el año 324 y convoca la reunión ideológica en su palacio el 325. La historia amañada nos cuenta que se convirtió al Cristianismo el 323, pero que no se bautizó hasta estar en el lecho de muerte, el año 337. ¿A quién llamó Constantino cuando le llegó el momento de la verdad, en su lecho de muerte? ¿Llamó a Osio o a algún ilustre obispo cristiano? Consta, incluso en la historia fabricada por los falsificadores, que en su lecho de muerte le acompañó … Eusebio de Nicomedia. Constatino no murió de muerte repentina, iniciaba una guerra contra los persas, cayó enfermo, se puso en tratamiento, se fue a su palacio de Nicomedia y allí murió atendido por Eusebio, el de Nicomedia, su opositor de Nicea, doce años antes. Quiso que le atendiese alguien capaz, alguien con Conocimiento, no un cuentista «cristiano»

……….Con la información que tenemos en la recámara, las cosas van a su sitio. Cuando el inventor del Cristianismo se vio morir, no acudió a ninguno de los miembros de la casta sacerdotal creada por él. Nadie mejor que él sabía que aquello era una farsa. Acudió donde sabía que estaba el Conocimiento, a uno de los Eusebios, al que más a mano tenía. Y éste no rechazó el papel que el destino le deparaba, sino que acompaño al tremendo farsante de su Emperador y le ayudó a poner en paz su proceloso interior. Y cuando digo «poner en paz» que nadie piense que hablo de confesión o arrepentimiento. Simplemente le explicó cómo son las cosas y lo que le iba a suceder en el futuro inmediato. Y el envejecido Emperador murió en paz, en la paz que él había contribuido a destruir.

……….Pero es importante recalcar que, a la hora de la verdad, Constantino, que sabía perfectamente lo que había hecho y sus circunstancias presentes, acudió al único lugar donde podía acudir, al Camino. Lo suyo, su invento, era una filfa. Y él lo sabía.

……….Estas informaciones me sirven para dejar sentada una característica de la Historia:

………. . La muerte de Constantino el 337

La Historia es lógica, no es mágica.

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……….La historia que se ha escrito para cimentar el mayor fraude de la Historia tiene muchas ramificaciones. Por eso hay que analizarla con sumo cuidado. Y, repito, ser más listo que los que la forjaron. Hay que descubrir sus errores.

……….Bien, hete aquí que el inventor del Cristianismo ha pasado a mejor vida. Durante los últimos doce años de su imperio es evidente que inculcó en su prole, los futuros Emperadores, su política ideológica. Él estaba convencido que dejaba las cosas atadas y bien atadas. Pero, como suele suceder, no fue así.

……….Aunque eso lo veremos mañana.

………. . La muerte de Constantino el

………. . La muerte de Constantino el 337

……….Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «Año 303. Inventan el Cristianismo», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En  http://sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

. La muerte de Constantino el 337

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