Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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La otra cosa b

………. Leyendo la historia de Jesucristo y sus discípulos y la de Plotino y los suyos, se advierte una diferencia fundamental, la causa de la admiración que sentian ambos cnjuntos de discípulos por su Maestro. Uno de tales grupos nos da una idea muy directa de lo que aquí llamamos La otra cosa b.

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© Copyright  Fernando Conde Torrens, el 13-12-2.005

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……….A juzgar por las estadísticas que recibo, las andanzas por tierras de Egipto no han hecho que los lectores ya veteranos deserten o, si algunos lo han hecho, otros más han venido a cubrir holgadamente sus puestos.

……….Nadie olvida que esto de la Historia de la tribu es un paréntesis, mientras surgen informaciones más sólidas y firmes sobre «Simón, opera magna». De modo que hoy voy a terminar el repaso a esa otra cosa, indicando un grupo de personas que la cultivó y logró mejoras importantes y otro grupo que perdió el tiempo, porque lo suyo no era precisamente la cosa esa.

……….Lo curioso es que este artículo ha surgido como consecuencia del análisis que sigo realizando sobre la vida de «Simón», el de la «opera magna». De modo que logramos dos objetivos en una sola pieza.

……….Para contrastar las actuaciones de dos colectivos, elegiré el de alumnos de Plotino y el de discípulos de Jesús, según lo que de ellos nos relatan dos libros que tengo en mi poder, la «Vida de Plotino», escrita por su discípulo Porfirio, y la vida de Jesús, escrita, se supone, por su discípulo Juan, el Evangelio de Juan. Vayan por delante mis dos fuentes.

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Vida de Plotino. Introducción, traducción y notas de Jesús Igal.

Biblioteca Clásica Gredos, 1.982

La otra cosa b

 La obra de un Maestro como pocos.

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……….Para el Evangelio según Juan, puedo mostrar esta referencia, de la que he hablado más de una vez.

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Nuevo Testamento Interlineal. Francisco Lacueva. Ediciones Clíe, 1.990

La otra cosa bLa otra cosa b

 ……….. La otra cosa b

……….«Oyentes tuvo muchos; pero fervorosos y del grupo de los que se reunían por amor a la Filosofía, tuvo menos: Tuvo a Amelio, originario de Toscana, cuyo nombre principal era GentilianoTuvo también a un médico, Paulino, de Escitopolis, a quien Amelio apodaba «Micalo«, porque estaba lleno de doctrinas mal entendidas.

……….Pero aún tuvo a otro médico, Eustoquio de Alejandría, el cual dándosele a conocer en la última etapa de su vida, perseveró con él cuidándole hasta su muerte, y, consagrándose sólo a las enseñanzas de Plotino, se invistió del espíritu de un auténtico filósofo..Otro miembro del grupo era Zótico, crítico y poeta, … que murió poco antes del fallecimiento de Plotino.

……….Tuvo también por compañero a Zeto, árabe de raza, … Y también Zeto era médico. Plotino le profesaba un amor profundo; mas como seguía la carrera política y abrigaba esperanzas políticas, Plotino procuraba refrenarlo.

……….Entre sus oyentes se contaban no pocos miembros del Senado, de los que destacaba por su labor filosófica Marcelo Orroncio y Sabilino. Otro miembro del Senado era Rogaciano, … Otro miembro del grupo era Serapión de Alejandría ….Y uno de los compañeros más allegados que tuvo Plotino fui yo, Porfirio, natural de Tiro, a quien encargó además que corrigiera sus escritos.» (Vida de Plotino. Obra citada.)

……….Este grupo de personas ya adultas se reunía con él y estudiaba las enseñanzas de Plotino, alguien que ya había logrado la meta de que hablamos. Plotino era una persona que con su vida y sus palabras demostraba haberla encontrado y no abandonarla en ningún momento. Por eso podía enseñar cómo se alcanza esa meta.

……….Si comparábamos ayer la cosa de la que estamos hablando a un cierto tipo de edad, hoy podemos compararla a cierto tipo de carrera, de ésas que se estudian en una Universidad o Escuela Técnica. Uno se matricula, teniendo la formación previa adecuada, acude a las clases, estudia, practica, supera los exámenes y al final se encuentra en posesión del título, que indica que posee ciertas habilidades no generales, poco comunes, valiosas.

……….¿Edad …? ¿Carrera …? Veamos ahora lo que no es. Y para ello tomaré unas pocas líneas del siguiente escrito, nada menos que del Evangelio de San Juan. Estaba mirando el capítulo segundo del Evangelio de Juan y, después de que Jesús hubiera convertido en vino de marca unos 150 litros de agua en la boda de Caná, encontré esta joya:

……….«Éste fue el primero de los signos que hizo Jesús en Caná de Galilea y manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.«

……….Cuando el «escritor sagrado» comienza a relatar el primer milagro que va a hacer Jesús durante la boda, indica que estaban invitados a la boda la madre de Jesús, Jesús y sus discípulos. Es decir, que antes de ir a la boda Jesús ya tenía discípulos y sus discípulos le seguían. Pero da la impresión de que le seguían por no tener otra cosa mejor que hacer, sin creer demasiado en él, porque tras la conversión del agua en vino entonces fue cuando verdaderamente creyeron en él.

……….Un poco más adelante, en el versículo 23 del mismo capítulo segundo, Jesús sube a Jerusalén y allá parece que vuelve a hacer más signos, porque dice acto seguido el autor, San Juan:

……….«Mientras estaba en Jerusalén en la fiesta de la Pascua muchos creyeron en él, viendo los signos que hacía.«

……….A más a más, al iniciarse el capítulo siguiente, el tercero, viene a verle en secreto un miembro importante del Sanedrín judío, Nicodemo, e insiste el escritor del Evangelio, quien pone en boca de Nicodemo, lo siguiente:

……….«Nadie puede hacer esos signos que tú haces si Dios no está con él.«

……….De modo que lo que convence a los discípulos manifiestos, los doce, y a los ocultos, el Nicodemo, son los signos, los milagros, las señales sobrenaturales que obra Jesús. De ser esto general, uno tendría que esperar que Plotino hiciera abundantes signos milagrosos, para que también sus discípulos le hicieran caso y creyeran en él. Pero su biógrafo, Porfirio, se cuida muy mucho de no hacer la menor alusión a que Plotino realizara portentos sobrenaturales. Ni uno. Lo que sí hace Porfirio es listar los trabajos que le legó Plotino para su publicación, un total de 54 obritas, o tratados, que Porfirio reunió en grupos de nueve, las Enéadas. Y totalizan seis Enéadas.

……….La lectura atenta de la obra de Porfirio, la Vida de Plotino, revela varios detalles que son lo que puede esperarse de alguien que sabe dónde tiene la mano derecha en esto de la carrera, la meta, la edad, la otra cosa, o el nivel de Evolución. La lectura atenta de cualquiera de las Enéadas produce el mismo efecto, acrecentado por el Conocimiento que demuestra Plotino en cualquiera de los trabajos que compuso.

……….Y uno se da cuenta de que Plotino tiene un «saber especial», una profundidad atípica, sin necesidad de verle realizar prodigios y sabiendo incluso que no hizo ni uno. No hicieron falta milagros para que muchos de sus oyentes respetasen a Sócrates y otros lo odiasen tanto como para acusarlo de corromper a la sociedad y condenarlo a muerte. Tampoco hizo milagros Epicteto, ni Plotino y han pasado a la Historia por las ideas que defendieron.

……….Si en la Antigüedad uno quería progresar como ser humano, se iba a aprender con un Maestro, alguien como Sócrates, Zenón, Pirrón, Epicuro, Epicteto, Plotino o Porfirio. Si uno quería ver hechos portentosos, se iba a unas fiestas populares y en el real de la feria había saltimbanquis, magos, vendedores de pócimas curativas para todo y mujeres enanas con barba y tres pechos. A cada cosa, su lugar.

……….Desde tiempos de Pitágoras y de Sócrates, años 500 y 400 AEC, se sabía cómo se progresaba en la carrera, cómo se mejoraba el nivel personal de uno. Y los que escribían sobre estos temas estaban al tanto. ¿En qué estaba pensando San Juan cuando redactaba su Evangelio? ¿En la cantidad de gente que estaba deseosa de oír hablar de señales y prodigios sobrenaturales?

……….Tal vez eran más lo que pululaban por las ferias en busca de magia que los que trabajaban su interior en las Escuelas de Filosofía … y los Evangelios del Cristianismo se escribieron para esos, para los amantes de la magia. Es comprensible. Pero, como allí mismo está escrito, «al César lo que es del César …»

……….Creo que al lector de este blog, que es muy agudo, no hace falta desmenuzarle la cosa más. Si algo no queda claro, ya conoce los instrumentos a pulsar.

. La otra cosa b

Enlace al próximo dia: Tesoros egipcios a.

……….. La otra cosa b

……….Fernando Conde Torrens es autor de “Año 303. Inventan el Cristianismo”, “Simón, opera magna”, “El Grupo de Jerusalén”, “La Salud” y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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