Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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La paradoja báltica

La paradoja báltica

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……….. Pero el tema que teníamos pendiente era “la paradoja báltica” … En 1.975 Suecia estaba muy adelantada respecto a nuestro país. Cuando los suecos tenían que venir a España, yo los llevaba desde Madrid a Pamplona en coche, los iba a buscar. Y en el camino parábamos a comer. Yo me iba, sólo, a los servicios, a ver si eran presentables, porque muchos no lo eran. Y si no lo eran, les advertía que no lo eran. En alguna ocasión cambiamos de lugar para comer. En Suecia fui a varios restaurantes en las tres ciudades citadas y los servicios eran todos impecables.

……….. Cuando en Suecia me invitaban a cenar, el sueco que lo hacía pedía un taxi. Me dejaba en el Hotel y luego se iba a su casa en el taxi, porque no se podía correr el riesgo de que te parara la policía. Si te cogían habiendo bebido, te metían en la cárcel no recuerdo si una semana o dos; una cárcel con posibilidad de tener tu ordenador y trabajar, pero cárcel después de todo. Eran tremendamente respetuosos con las leyes, tenían educacion cívica. 

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La paradoja baltica

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……….. No diré más detalles, pero había muchos más. El caso es que Suecia nos aventajaba en casi todos los aspectos, como en aeropuertos. No había comparación entre sus aeropuertos y el de Barajas de entonces. En otros campos iban también por delante. Como en el de la dedicación a sofocar la «violencia machista».

……….. Y aquí está la paradoja: ¿Cómo es posible que Suecia (índice 1´98) un país en que la mujer está mucho más emancipada que en casi cualquier otro país de Europa, con más mujeres en puestos directivos (tema que se reivindica ahora en España), mucha más libertad sexual desde el año 75 … y sin embargo, encabece las listas de países europeos en el tema de violencia de género, por encima de, o sea peor que, Alemania (1´5) y España (1´18)?

……….. El índice que usan en los estudios de base son distintos al nuestro. Y parece ser que perjudica la clasificación de Suecia en este campo. Esto me obliga  a detenerme un poco en el índice alegido y defenderlo. La cifra que se use para medir los logros de un país en este campo ha de ser un índice relativo, nunca absoluto. O Suecia, con 10 millones de habitantes, tendría el primer puesto comparada con países con 45, 50 ó 60 millones. Un periódico comete ese error elemental. Y hay que usar un único índice. Porque si se usan dos o más, habrá discrepancia entre las conclusiones según cuál se emplee: No cabe hablar de muertes de mujeres en sus casas y de mujeres atacadas sexualmente. Son dos conceptos diferentes. Y convendrá utilizar una variable de la que todos los países tengan estadísticas, o nuestro estudio quedará cojo. El índice aquí utilizado cumple estas condiciones.

………..  ¿Por qué la concentración de «malos bichos», de agresores asesinos, es mayor en los países nórdicos – países que gozan de unas condiciones económicas y sociales privilegiadas – que en países europeos de más al Sur? Pueden encontrarse muchos intentos de respuesta, lo hemos visto en los artículos fuente, a los que el lector tendrá acceso en breve.

………..  Pero la conclusión es que no hay respuesta, no se llega a ninguna conclusión, por más que si miren fuentes y más fuentes. De ahí el nombre de «paradoja», que viene a ser «afirmación que incluye contradicciones». Pero tal vez no existan contradicciones, sino mala perspectiva, visión insuficiente, miopía ideológica. Y las frenos ideológicos – aunque sean por demás ilógicos – suponen un freno definitivo para toda investigación.

………..   Supongamos por un momento que cada persona eligiera dónde nacer. Y para imaginar esa hipotética situación, respondamos a una pregunta de actualidad: ¿Que han hecho no pocos madrileños – los que tenían una segunda vivienda en la costa mediterránea – cuando las cifras de mortandad por la crisis del «coronavirus» se han elevado en Madrid hasta cotas preocupantes y se tienen unos días de inactividad forzosa?

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