Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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La salud de ellos

            Resumamos el presente artículo, La salud de ellos, en una frase, que calificaremos de axioma:

……….

“El destino del buscador es, estando sano,

ver cómo muchos parientes y seres queridos

fallecen por causa de una enfermedad

terminal o por cáncer.”

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            Si atacamos los mismos hechos desde otro ángulo, podemos acuñar esta otra frase, axioma también:

……….

“La Salud depende del nivel de Evolución de la persona.”

……….

            Tenía que ser así.

Cuando cumplimos las Reglas de manera innata y vivimos continuamente en el Círculo Positivo, somos felices permanentemente. Cada vez que vulneramos alguna, o bajamos al Círculo Negativo, retrocedemos temporalmente a la infelicidad. Aunque luego nos recuperamos y no quedan secuelas.

Los que las incumplen continuamente y se hunden en la negatividad, viven infelices permanentemente, con escasos atisbos de alegría, al recibir buenas noticias.

Esto sobre la Felicidad. Pero, ¿y la Salud? Ya hemos dicho que la Salud es la base, los cimientos, de la Felicidad. Es necesaria, casi imprescindible, para sentirnos bien. Detengámonos en cómo se vulnera, cómo se estropea, la Salud. La Salud se estropea con agresiones, con agresiones continuadas. Estamos dedicando una serie de artículos exclusivamente a la Salud. Hoy nos interesa una visión de conjunto, una mirada amplia, sobre todo una mirada a nuestro alrededor.

Dejando a un lado las agresiones brutales, como alcoholismo, drogas, tabaco exagerado, deportes de alto riesgo, etc. – cuyas consecuencias a nadie extrañan y todos las esperaban, más pronto o más tarde – centrémonos en las personas normales, las de nuestro entorno, que no han caído en ninguno de los excesos citados. Y que, sin embargo, un buen día les diagnostican un cáncer. Y todos, a su alrededor, se miran con aprensión y guardan por un tiempo un silencio respetuoso. No se sabe si por respeto al enfermo, o por respeto a la enfermedad. Y cunde la sensación de que la Salud es una lotería, donde alguien desconocido reparte los boletos y saca la bola desgraciada del bombo. Y al que le toca … mala suerte. Indefenso, reo.

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La salud de ellos

La salud de ellos

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¿Qué pasa realmente? ¿Es la suerte? No. Somos nosotros. La salud nos la damos y nos la quitamos nosotros, con nuestro comportamiento, con nuestras agresiones. Las más difíciles de controlar y de diagnosticar son las agresiones mentales, emocionales.

¿Quién con más de 50 años no se ha disgustado profundamente en su vida? Cuantos más   años cumplimos, más trabajado tenemos el organismo, más tiempo de maltrato lleva encima, el pobre. Excesos y agresiones que con menos años resistíamos bastante bien y nos pasaban inadvertidos, cuando los vamos cumpliendo se soportan peor, y los efectos se dejan sentir con contundencia.

Y llega un disgusto serio, vivido en soledad, inesperado, por una circunstancia adversa, a la que damos una importancia grande [que la tenga o no la tenga es otra cosa]. Y cuando dejamos de luchar contra la adversidad, porque ha cedido o porque hemos cedido nosotros, derrumbados ya por ella, llegan los primeros síntomas y, al poco, el diagnóstico feroz, cáncer. Y se inicia el proceso de todos conocido, porque alguien cercano lo ha sufrido ya.

Llegará un tiempo, dentro de muchas generaciones, en que los médicos serán tan evolucionados que conocerán que el organismo se defiende de las agresiones mediante una inflamación de la zona sacudida. Y que, aunque la inflamación sea interna, es una defensa, un medio de curación, de proteger la zona agredida. Y en vez de pronunciar la temida palabra, que va a provocar un nuevo disgusto, felicitarán al sujeto [ni enfermo, ni paciente, sino persona con insuficiente control de su mente], porque ya ha empezado a curarse. E indagarán para averiguar el disgusto que causó la reacción de defensa. Y le prepararán para que no vuelva a disgustarse por lo mismo, ni por ninguna otra causa. El éxito no estará asegurado caso a caso, porque curarse requiere dominio, control interno, Evolución …

Llegará
un tiempo, dentro de muchas generaciones, en que los humanos serán tan evolucionados que sabrán dominar sus mentes inferiores, sean mentes-lógicas o mentes-sentimientos, y seguirán prioritariamente a la Mente Superior. Y entonces no agarrarán enfados, ni disgustos mortales. Y no tendrán necesidad de que su organismo reaccione con una inflamación interna para defenderse. Y no caerán en enfermedades letales y mantendrán un buen estado de salud hasta muy avanzadas edades. Porque todos habrán mejorado en maduración, en Evolución.

¿Qué llegará antes? ¿Los médicos o la sociedad en su conjunto? Debiera llegar antes los médicos, porque la Medicina tiene medios, digamos, científicos para adelantarse al común de los mortales, al ciudadano de a pie, a la sociedad a la que sirve.

¿De qué depende por dónde ha de llegar la solución? Del nivel de Evolución de los profesionales del ramo. En este caso, de los médicos. Del nivel de Evolución de los médicos como colectivo. Y, como siempre, bastará que mejore – eso sí, sustancialmente – el de un porcentaje no despreciable, para que éste arrastre a los demás. Como en tantos otros aspectos de la vida cotidiana: Todo es función de nuestro nivel de Evolución.

¿Y el buscador que vive en el mundo de hoy y en esta generación? Tendrá que cuidar de sí mismo. Tendrá que cuidar de no salirse en grado salvaje de lo establecido, para no agredir su organismo de manera tan brutal que llegue provocar una inflamación interna. Y si se la provoca, acudir a un médico evolucionado, que sepa curarle, no al primero que la pongan por delante. Y practicar, en todo caso, una medicina preventiva, que sepa por qué pasan las cosas y cómo se evitan.

Y resignarse a ser el único tal vez en su entorno que sigue estas reglas. Porque aunque trate de explicarlo a alguien ya tocado por el “mal”, no le hará caso. Y ello por la segunda frase, porque la Salud, su deterioro, y su curación, es función del nivel de Evolución del personal. Y ése, querido buscador, no nos está permitido alterar. Es el que es, y así debe ser. Por tanto, resignación. Tampoco pasa nada irremediable, según se estableció en el artículo anterior.

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Siguiente artículo: Ideas primerizas sobre el mapa sutil.

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……….Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén»,  «La Salud», recientemente «Año 303. Inventan el Cristianismo» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En  http://sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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© Copyright Fernando Conde Torrens, el  17-5-2.014    158

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2 comentarios en “La salud de ellos”

  1. Soletat dice:

    La carencia de vitaminas y minerales también daña la salud, por falta de información/formación o porque nos llegan cada mez màs productos con menos nutrientes, generando enfermedades graves, que la medicina standard no valora y soluciona creando un problema aún más grave con sus ‘medicamentos’ y este pez que se muerde la cola tiene difícil solución.
    Saludos

  2. Fernando Conde Torrens dice:

    Es cierto, pero siempre es posible llevar una vida lo más sana posible, comer una dieta equilibrada, no ingerir produtos claramente tóxicos, y estar de buen humor. Esto último es tan importante como todo lo demás. La sonrisa y el optimismo es una medicia muy buena para prevenirlo casi todo.

    Hay una cosa que es clara: Tenemos que aprender, investigar, documentarnos por nuestra cuenta, en la salud también. Y seguir criterio propios, contrastados, no ser rebaño guiado. Hoy hay medios. Quienes no los emplean y viven «dormidos», confiados en lo standard, en lo oficial … no deben extrañarse de dónde se metan …

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