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Lactancio y su fin del mundo

………. Otro dato capital para entender la labor de Lactancio venía en su último libro, cuando decidió hablar del fin del mundo. Estaba explicando nada menos que la razón, el origen, la causa de esa necesidad de crear una nueva religión: «Lactancio y su fin del mundo». Si las cosas importantes se dicen al final de una reunión, incluso con los asistentes levantados ya de la mesa, Lactancio deja el verdadero motor de su actuacion para el libro séptimo. (Febrero 2.018)

…….. Sin embargo Lactancio y su fin del mundo

.…….Ahora analizaremos los textos expuestos y algún otro que no lo fue y que venga al caso. La primera cosa que me llamó la atención al leer a Lactancio es la referencia al «final de los tiempos». Lactancio es mucho más explícito que los demás escritos cristianos de «los primeros tiempos». Por eso, al leerle, uno se da cuenta exactamente de qué se pensaba y se ve claro por qué se hicieron las cosas.

……….Había miedo. El libro séptimo está todo él dedicado al final de los tiempos, al final del mundo. En él se lee, describiendo el final de los tiempos:

………. Sin embargo Lactancio y su fin del mundo

……….«El motivo de esta devastación y destrucción será este: El nombre de Roma, que ahora domina el mundo – horroriza decirlo, pero lo diré, porque así va a suceder-, será arrancado de la tierra, el imperio volverá a Asia.» (I.D. 7, 15,11)……….

………. Sino Lactancio y su fin del mundo

……….«La propia situación actual declara que la caída y final del mundo ocurrirán en breve tiempo, salvo que Roma se mantenga, en cuyo caso no parece que haya nada que temer de esto. Pero cuando caiga esta capital del mundo y empiece a llegar su decadencia, de la cual hablan las Sibilas, ¿quién puede dudar de que ha llegado el final de la humanidad y del mundo? Ella es la ciudad que todavía lo mantiene todo, y debemos rogar y suplicar al Dios del cielo que, si es posible aplazar las previsiones y decisiones, no venga tan pronto como nosotros pensamos …» (I.D. 7,25,6-8)……….

………. Aunque Lactancio y su fin del mundo

……….Es decir, en las esferas más altas del Imperio, entre los Emperadores, posiblemente desde Diocleciano o incluso antes, existía la conciencia de que las fronteras podían caer y, en ese caso, el más absoluto desorden se establecería en todo el Imperio. No voy a dar ahora una clase de Historia – eso sucederá más tarde, cuando lleguemos a Roma – pero la presión era cada vez mayor y se habían hecho concesiones y aceptado que algunos pueblos bárbaros se asentaran pacíficamente dentro de los límites del Imperio, hacia la actual Yugoslavia, al no haberlos podido rechazar por las armas.

……….Ese miedo se unió a la demencial idea de que en los primeros tiempos había habido una Edad de Oro, en la que todo el mundo era bueno, pacífico y fácil de manejar desde el poder. Y que eso se daba cuando toda la Humanidad adoraba a un único Dios. La solución adoptada para volver a ese idílica Edad fue crear una religión nueva con un único Dios y terminar con la abominación reinante en el Imperio, dioses y más dioses, Templos y más Templos, misterios y más misterios. Había que volver a la Edad Dorada, al menos dentro del Imperio. Se podría ir aceptando pueblos bárbaros y ellos, adorando al Dios único, se volverían pacíficos y el problema se suavizaría.

……….El tema del final de los tiempos no ha sido entendido correctamente hasta ahora en Occidente. Tampoco yo lo entendí. Hace bastantes, quizás más de un año, un buen amigo vino un día a mi casa y me dijo:

……….«He leído con mucho agrado tu libro sobre Simón y coincido con mucho de lo que expones, pero tengo algo que no me encaja. Si tú dices que Eusebio, a principios del siglo cuarto, escribió los Evangelios y todo el Nuevo Testamento, ¿por qué iban a poner en boca de personajes del siglo I, como Jesucristo y Pablo, que el fin del mundo era inminente, si sabían perfectamente que iban a pasar 300 años sin que esa profecía se cumpliera? Es absurdo que les hagan profetizar algo que saben que va a ser un fallo …»

……….No supe qué responderle, no con firmeza. Le hablé de esa frase de que «para Dios mil años son como un día», que creo que se puso en boca de Pedro, pero sin gran convicción por mi parte, la verdad.

……….Toda tesis tiene sus puntos difíciles, oscuros, no aclarados aún. Había otros mil indicios que favorecían la autoría única de todo el Nuevo Testamento y de los escritos cristianos pre-nicenos, pero ese punto del supuesto fin del mundo no estaba aclarado. Creo que ahora lo está.

……….

Lactancio y su fin del mundo.

Lactancio y su fin del mundo.

 

………. Un primer esquema del proceso de creación.

……….Los hechos se habrían dado en este orden.

……….1. Se crea la conciencia del peligro: Si las fronteras caen, si las Legiones allí apostadas son sobrepasadas, los pueblos bárbaros se esparcirán por el Imperio, donde no hay fuerzas suficientes para luchar con ellos. Superadas las fronteras, el Imperio está a su merced y se convertirán en los amos del territorio.

……….2. Alguien, tal vez el propio Lactancio, propone la solución, volver a la Edad de Oro inicial. Sólo una persona culta conocería todo lo predicho por profetas, poetas y sibilas, no los Emperadores. Por eso iría a Nicomedia (303), capital de Diocleciano. Pero Diocleciano está a punto de abdicar (305). No obstante, Constantino, que está en Nicomedia como medio rehén, se entera de la posible solución propuesta. Poco más tarde, el 306, muere su padre, Constancio Cloro, en la Galia, y Constantino es el Augusto de medio Occidente. El año 312 derrota a Majencio en la famosa batalla del puente Milvio y se ve con fuerza para imponer su solución, la de Lactancio, para lo que llama a Lactancio, oficialmente, como tutor de su hijo Crispo. En realidad, para poner en marcha la renovación religiosa del Imperio y volver a «la Edad Dorada».

……….3. Lactancio explica con todo detalle la solución y se busca una religión monoteísta que será la inmediata religión del Imperio. Eusebio es llamado como historiador y literato, para crear el esqueleto de la nueva religión. De todas las religiones del Imperio sólo la hebrea es claramente monoteísta. Eusebio la toma como cuna donde colocar la génesis de la nueva. Esto explicaría por que nuestro «Hijo de Dios» particular fue judío.

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(Continuará)

Siguiente artículo: Lactancio y su plan completo.

. Pero Lactancio y su fin del mundo

© Copyrigth Fernando Conde Torrens

. Lactancio y su fin del mundo

……….Fernando Conde Torrens es autor de «Año 303. Inventan el Cristianismo«, recientemente editado, «Simón, opera magna«, «El Grupo de Jerusalén«, «La Salud» y una serie de artículos sobre Historia, Pintura, Cerámica, Viajes, Encuadernación de libro antiguo, y eso de «Quién soy yo» y «Qué hago aquí«. En  http://sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

………. Aunque Lactancio y su fin del mundo

2 comentarios en “Lactancio y su fin del mundo”

  1. Dr. Conde: Lactancio creía posible el fin del Imperio Romano por lo que Vd. ha explicado (muchos dieces). Más no creía en el fin del mundo del Evangelio, como es claro. Eso serviría para atemorizar a las masas.

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Previsiblemente, sí, como dices. Aunque no me atrevo a asegurarlo, porque entrar en la mente de ese personaje es aventurado. Es claro que él quería que todo el Imperio creyera en su historia, o visión, y se hiciera cristiano. Esa conversion universal era lo que, según él, libraría al Imperio de la ira del Dios Único, furioso porque los romanos permitían que se adoraba a muchos dioses.

      De ahí surgió al intolerancia hacia las demás religiones y la pretensión de ser el Cristianismo la única verdadera. Y para empujar hacia ello, empeoró el post-mortem de los egipcips para pasar de que una fiera devorara tu alma – si no habías sido buena persona – a ser abrasado por toda la eternidad. Los romanos, por su parte, estaban en el Hades tan campantes, hablando unos con otros, como aquí en la tierra. De forma que el infierno es el invento de un desaprensivo sin vergüenza alguna.

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