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Los tres segundos, Valeriano, Aureliano y Diocleciano

……….Nos hemos quedado a media lista. Vimos los tres Emperadores «perseguidores» más antiguos. Faltan Los tres segundos, Valeriano, Aureliano y Diocleciano. Malos Emperadores ellos también:

. Pero Los tres segundos, Valeriano, Aureliano y Diocleciano

  1. Valeriano (253-259)
  2. Aureliano (270-275)
  3. Diocleciano (284-303)

………. Valeriano.

. Mas Los tres segundos, Valeriano, Aureliano y Diocleciano

……….Valeriano (253-259) también sufrirá la misma suerte que Decio, de morir ante el enemigo, o peor suerte aún: No murió en el campo de batalla, fue hecho prisionero por los Persas. Nada más se supo de él en Occidente, aunque se escribiría que los Persas lo sometieron a todo tipo de vejaciones y torturas hasta acabar con él, si bien nunca se pudieron confirmar tales extremos. Será otro perseguidor al que Dios castigó por su maldad con una muerte indigna. De las 40 líneas que Lactancio dedica a Valeriano, 27 se emplean en relatar las supuestas vejaciones que sufrió vivo y muerto, pues, ya muerto, lo despellejaron, tiñeron su piel de rojo y la colgaron de un Templo, para general conocimiento. Todo ello según Lactancio, naturalmente.

…….. Aureliano.

……….

……….No mucho después y tras un Emperador eficaz, subió al trono otro Emperador eficaz, Aureliano (270-275). Las fronteras Norte y Este corrían serio peligro y, para más complicación, un general se había proclamado Emperador en la Galia. La labor de Aureliano fue derrotar a los godos en el Danubio, volver a Roma y fortificarla, construyendo la muralla que lleva su nombre, reconquistar la zona Este del Imperio, el reino de Palmira, que se había desmembrado, volver luego grupas hacia la Galia, donde se le rindió el usurpador, sin combate, y, cuando se dirigía de nuevo contra Persia, fue asesinado por algunos de sus oficiales, engañados por su propio secretario. Dicen los historiadores que Aureliano era muy temperamental y de modales violentos. Su secretario, que le conocía bien, terminó con él, engañando a los oficiales mencionados. Lactancio se fijó en su final y lo convirtió en perseguidor, dedicándole 15 líneas del libro citado. Dice el libro a pie de página, «las fuentes son discordantes en atribuir una persecución a Aureliano.«

……….La pregunta que me hago es si tuvo tiempo para tonterías de ésas. Tengo para mí que tenía suficientes problemas vitales como para no fijarse en el papel del Senado, ni en las creencias de sus súbditos.

……….

………. Diocleciano.

………..

……….Y por fin llegamos a Diocleciano, «inventor de crímenes y maquinador de maldades«. Todos los actos de gobierno y todas sus decisiones son vituperadas por Lactancio y están originadas por vicios del propio Diocleciano. Los demás historiadores reconocen que Diocleciano reorganizó el Imperio, que estaba al borde del colapso y que, gracias a él, pudo resistir casi 200 años más en Occidente y 1.200 en Oriente. Pero da igual, ya conocemos a Lactancio, para él lo blanco es negro y viceversa. Allá donde los demás ven eficacia y medidas necesarias y acertadas, él ve maldad, avaricia, timidez, deseos de sobresalir, abusos intolerables, errores de índole económica, insaciable sed de construcciones,  demencia, envidia y prevaricación. Todo ello siguiendo el texto del libro. Diocleciano, según Lactancio, no hace nada bien. Todas sus acciones son malvadas y están motivadas por pasiones y vicios. Por este motivo este libro ha merecido mala calificación por numerosos críticos, como no histórico.

……….Así pues, el plato fuerte del libro que analizamos son Diocleciano y los co-Emperadores que él eligió. Con Diocleciano el Imperio se divide en dos, Occidente y Oriente. Rigen cada parte un Augusto y un segundo, denominado César. Este sistema se denominará Tetrarquía. De ese modo, pueden actuar con más eficacia ante los numerosos problemas y no andar como Aureliano, de aquí para allá toda la vida. Los Césares sustituirán a los Augustos cuando éstos fallezcan o, como Diocleciano, decidan retirarse (el único Emperador que hizo tal cosa, para dedicarse a cultivar lechugas). La práctica de elegir un hijo adoptivo como sucesor fue la habitual entre los Emperadores filósofos, los Antoninos, salvo Marco Aurelio. Diocleciano la practicó de nuevo.

……….No Diocleciano, que se retiró el año 305, pero los demás Tetrarcas serán los enemigos de Constantino, nombrado por su padre César el 306. Estos enemigos de Constantino, a los que uno tras otro derrotó, ocupan más del  90% del libro, ya que suponen alrededor de 2.025 líneas, medida atípica donde las haya, pero que nos sirve de comparación. De ahí que, aseguran los analistas, primero escribió lo que tenía in mente, y luego añadió un corto preámbulo, con apenas unos apuntes para cada supuesto perseguidor anterior a Diocleciano. 

……….Dicen los de la niebla que se basó en escritos cristianos anteriores. Mentira bellaca, digo yo. Porque el primer «historiador» de la Iglesia, sus obispos, apologistas, mártires y perseguidores fue Eusebio de Cesárea, que fue escribiendo su Historia eclesiástica a lo largo de los años que van del 312 al 320, e incluso algunos libros, los últimos, parece que fueron escritos hacia el 325. Por tanto, Lactancio no tenía nada para basarse, sólo sus prejuicios; política que debe haber quedado bastante evidenciada a estas alturas, diría. Ya puede el lector tomar cualquier Historia del Imperio romano y analizar la función de Decio, Aureliano y Diocleciano, a ver si aparecen como «malas bestias» o como Emperadores eficaces.

………. Conclusiones.

……….

……….Resumiendo, Lactancio dedica el libro a definir los malos finales de los enemigos de Constantino, la mitad de los cuales persiguieron a los cristianos, según Lactancio. Y luego, añade un corto prólogo, con los demás perseguidores, que fueron precisamente una parte de los Emperadores anti-senatoriales y aquellos que tuvieron un final de vida aciago, siempre a juicio de Lactancio. No todos los Emperadores perseguidores de la lista hicieron todo lo que Lactancio afirma, pero la libertad conceptual de Lactancio es muy amplia, como ya se sabe, y Lactancio manipula los hechos para llegar a las conclusiones que tiene fijadas de antemano. Deseo subrayar que este libro es el primero que se escribe con el relato de las persecuciones, así como los 156 años de paz para la Iglesia, todo el siglo II, según Lactancio.

……….Para comprender la Historia es imprescindible estudiar lo que sucedió en la Historia y no mezclar churras con merinas, ni confundir galgos con podencos. Si damos por hecho cosas que no sucedieron, si invertimos el orden en que las obras vieron la luz, si explicamos los fallos de una obra y los adjudicamos a lo que vino luego, si aceptamos, en suma, la manipulación, nuestra capacidad para llegar al fondo de la cuestión tiende a cero. Lo que sólo tiene justificación si no queremos llegar al fondo de cuestión alguna.

……….Comparemos ahora las persecuciones según Lactancio con las persecuciones según Eusebio, contemporáneo suyo, sin el menor género de duda, y miembro del equipo redactor, según defendemos aquí. 

……….

Siguiente artículo: Perseguidores según Eusebio.

………. Sino Los tres segundos, Valeriano, Aureliano y Diocleciano

© Copyright Fernando Conde Torrens  el  26 Enero 2.007

. Los tres segundos, Valeriano, Aureliano y Diocleciano

……….Fernando Conde Torrens es autor de «Año 303. Inventan el Cristianismo«, recientemetne editado, «Simón, opera magna«, «El Grupo de Jerusalén«, «La Salud» y una serie de artículos sobre Historia, Pintura, Cerámica, Viajes, Encuadernación de libro antiguo y eso de «Quién soy yo» y «Qué hago aquí«. En  http://sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

………. Aunque Los tres segundos, Valeriano, Aureliano y Diocleciano

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