© Copyright Fernando Conde Torrens
Una manera global de cerrar esta larga serie dedicada a Claude Monet va a ser, digo yo, lanzar una mirada retrospectiva sobre lo que supuso el movimiento Impresionista recordando a sus protagonistas, con la imagen que la posteridad ha guardado de ellos, con las imágenes de que puedo disponer en mis no demasiado bien nutridas biografías de los mismos.
Y como es normal, dejaremos el paso a las damas en primer lugar. Ya sabemos que hubo dos mujeres en la vida de Claude Monet: Camille, la que fuera su modelo y madre de sus dos hijos, Jean y Michel, y Alice Hoschedè que fue su segunda mujer al morir Camille en 1.879. Monet pintó numerosas veces a su modelo y luego esposa, ya lo hemos visto. La verdad es que Camille soportó los años más duros de la vida de su esposo Claude Monet, incluso el rechazo de la familia Monet. Que era una hermosa mujer lo podemos apreciar por este retrato que nos ha quedado de ella.
Retrato de Camille Monet, 1.866/67. Sanguina. Colección privada.

(Fuente: Monet. Karin Sagner-Düchting. TASCHEN, 2.003.)
De Alice Hoschedé no ha quedado tanta huella. Claude Monet apenas la retrató como tal. Sólo la tomó como modelo casi anónimo en alguna escena bajo los árboles. Era una mujer de buena familia y siguió a Monet en sus últimos años malos y en todos los años buenos, que fueron bastantes, en los que el cuidado de los hijos y sacarlos adelante fue el nexo que unió sus vidas.
Alice Hoschedé. Fotografía.

(Fuente: Monet. Karin Sagner-Düchting. TASCHEN, 2.003.)
Y, aunque el pasado día hablamos "in extenso" de ella, y aprovechando esta minúscula foto, nuestro adiós a Berta Morisot, que, en esta foto, guarda cierto parecido con una conocida actriz de nuestros días.
Berta Morisot. Fotografía

(Fuente: Musée Marmottan-Monet. Les Éditions du Musée Marmottan-Monet.)
Por derecho propio, el primer lugar en la galería le corresponde al líder inicial del grupo, a Edouard Manet. Rebelde, brillante, creativo, aglutinador de las inquietudes de su tiempo, supo junta a su alrededor una cuadrilla, que no pandilla, de jóvenes inquietos, que se diría hoy. El resultado, con el tiempo, ya lo hemos visto, una revolución en la Pintura. Aunque otras muchas manos tendrá que completar la obra que Manet inició.
Edouard Manet. Fotografía.

(Fuente: Musée Marmottan-Monet. Les Éditions du Musée Marmottan-Monet.)
Tenga en cuenta el lector que los primeros experimentos con cámaras fotográficas datan del entorno de 1.840, justo el año que nació Claude Monet. Daguerre fue el pionero en estas artes y las primeras fotos se llamaban por eso "daguerrotipos". Las fotos en un principio eran caras y nuestros amigos los Impresionistas no les sobraba el dinero precisamente. Por eso, sus retratos más frecuentes son de épocas posteriores y los vemos ya canos.
Es el caso de Edgard Degas, al que vemos a continuación.
Edgard Degas. Fotografía.

(Fuente: Musée Marmottan-Monet. Les Éditions du Musée Marmottan-Monet.)
Y el de Camille Pisarro, a quien dedicamos un par de artículos antes de hablar de Monet tan de cerca.
Camille Pisarro. Fotografía.

(Fuente: Musée Marmottan-Monet. Les Éditions du Musée Marmottan-Monet.)
Alfred Sisley fue otro miembro del grupo, muerto, como Edouard Manet, Bazille y Berta Morisot, prematuramente.
Alfred Sisley. Fotografía.

(Fuente: Musée Marmottan-Monet. Les Éditions du Musée Marmottan-Monet.)
De Auguste Renoir hemos hablado también mucho. Aquí le vemos joven aún y en actitud pensativa, como decidiendo en qué postura se debiera colocar la modelo.
Auguste Renoir. Fotografía.

(Fuente: Musée Marmottan-Monet. Les Éditions du Musée Marmottan-Monet.)
No podía faltar el personaje que tan grandemente impulsó el movimiento Impresionista con su arte comercial, no la menos importante de las artes. Aquí aparece, orondo, entre sus trofeos, de los que no dudará en desprenderse si las condiciones pecuniarias lo hacen aconsejable.
Paul Durand-Ruel. Fotografía de 1.895.

(Fuente: Monet. Karin Sagner-Düchting. TASCHEN, 2.003.)
Tanta foto en blanco y negro ... pero, claro, es que hasta hace cuatro días sólo había fotos en blanco y negro. Qué tiempos aquéllos, cuando uno podía revelarse en su casa los carretes frescos aún. He de decir que nunca hice tal cosa, no presumamos. Compensemos tanto blanco y negro con alguna foto aún no exhibida, me parece.
La casa de Claude Monet en Giverny.

(Fuente: Musée Marmottan-Monet. Les Éditions du Musée Marmottan-Monet.)
Y, vergüenza me da decirlo, ayer me apareció un libro sobre Giverny del que no me había apercibido que tenía. Es que aún no he deshecho las maletas del viaje de Julio pasado. Ofreceré al lector alguna primicia del mismo. Como esta preciosa vista de la barca de Monet. No de aquélla sobre la que instalaba su taller, diría yo, sino de otra más modesta para moverse en cercanías y cuidar el vergel que se construyó en Giverny. Al fondo, la casa. En primer plano, las ninfeas.
El estanque.

(Fuente: Giverny. Visite guidée. Editions Coline Julien.)
Fernando Conde Torrens es autor de "Simón, opera magna", "El Grupo de Jerusalén", "La Salud" y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En http://www.sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano. En http://simonoperamagna.blogs.com/ hay comentarios y más información sobre este libro.