El estilo de vida de Claude Monet 16.
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Período de GIVERNY, de 1.883 a 1.926:
Las hijas de Alicia tenía ya una edad como para poder posar para Monet. Monet, que no era nada amigo de introducir la figura en sus cuadros, hizo una excepción y pintó a la hija mayor, Suzanne, recortándose contra el cielo de Giverny. Nótense las pinceladas paralelas, en la hierba, en el cielo azul ... Y la poca precisión al definir ese rostro.
Claude Monet, 1.886. Figura a pleno sol a la derecha. Óleo sobre lienzo, 131 x 88 cm. París, Musée d´Orsay.

(Fuente: Monet. Karin Sagner-Dütching. TASCHEN, 2.003.)
Y ahora veamos cómo construía Monet un cuadro. En primer lugar elegía el tema. Y una vez decidido, lo dibujaba. De un mismo cuadro nos ha quedado el dibujo y el cuadro posterior, precisamente del cuadro paralelo al que acabamos de ver. Nótese cómo el dibujo inicial es transferido fielmente al cuadro, con total coincidencia. Cuando uno no tiene dinero suficiente para comprarle un cuadro a un pintor de fama, le compra un dibujo. Menos da una piedra ...
Claude Monet, 1.886. Dama con sombrilla, 53 x 41 cm. Colección particular.

(Fuente: Monet. Karin Sagner-Dütching. TASCHEN, 2.003.)
La factura de este cuadro es similar al que vimos antes. Parece que Monet aún recuerda las luces ardientes que conoció en sus recientes viajes a Italia y con esa claridad y exhuberancia de color pinta las hierbas, el cielo, las nubes, el vestido ...
Claude Monet, 1.886. Figura a pleno sol a la derecha. Óleo sobre lienzo, 131 x 88 cm. París, Musée d´Orsay.

(Fuente: Monet. Karin Sagner-Dütching. TASCHEN, 2.003.)
Pero, y sobre todo, Monet es un Pintor de paisajes y a ellos vuelve. Se dice que Monet fue el primer Pintor que pintó el mar dándole la grandeza que el mar tenía, pintándolo tal y como él es. Desde luego le dedicó muchas sesiones y lo plasmó en todas sus manifestaciones, las placenteras y las airadas. Ahora, una airada. Me resulta muy agradable la blancura de ese mar de espuma entre los escollos y cómo, una vez más, el mar y el cielo se ven igual de azules ...
Claude Monet, 1.886. Tempestad, Costa de Belle-Ile. Óleo sobre lienzo, 65 x 81 cm. París, Musée d´Orsay.

(Fuente: Monet. Karin Sagner-Dütching. TASCHEN, 2.003.)
En el cuadro que viene podemos ver también la manera de pintar de Monet, diría. Si el primer paso era el dibujo, el segundo será "la mancha". En el paisaje calmado que viene Monet no cubre toda "la mancha", deja parte de ella al descubierto, lo que nos permite apreciar esa parte intermedia del cuadro, parte que con frecuencia desaparece y nunca se percibe. Pero la despreocupación de Monet nos la va a ofrecer. El cuadro está organizado en tonos fríos. Por eso, los rojos no son fuertes (el rojo es un color caliente), sino que se vuelven naranjas. Los verdes tienen un poco de blanco, lo que los enfría, y el azul parece en los primeros planos, en los intermedios y en los fondos. El azul es el típico color frío. Es un día nublado y con los tonos fríos Monet nos trata de meter el frío en los huesos.
Pero vamos al descubrimiento de "la mancha". Monet ha reflejado el paisaje con pintura diluida de color casi negro, definiendo las flores cercanas, el prado, los árboles de fondo, recortándose contra un cielo nuboso. Una vez seca "la mancha", da el color sobre ella. Pero deja algunas zonas sin cubrir: Los árboles de la izquierda, algunas zonas del primer plano a la izquierda, los troncos de algunos árboles al fondo, y, corriendo el cursor, de nuevo primeros planos y el extremo derecho de los árboles. No es casualidad, las zonas menos importantes, los extremos, son los menos cuidados. Con eso se logra que la vista se enfoque en el centro del cuadro, donde está el tema de mayor interés.
Como se ve, el pintor es como un mago, que nos hace trucos para hacer que nuestra percepción se centre en lo que a él le interesa. Por eso elige del paisaje sus mejores elementos y prescinde de lo inconveniente. Con eso el paisaje gana en belleza y resulta casi perfecto. Eso lo hacía Monet porque amaba la Naturaleza y eliminaba las fealdades que el humano introducía con sus patas de atrás.
Claude Monet, 1.887. Campo de lirios amarillos en Giverny. Óleo sobre lienzo, 45 x 100 cm. París, Musée Marmottan.

(Fuente: Monet. Karin Sagner-Dütching. TASCHEN, 2.003.)
Y para terminar por hoy, la hija mayor de Alicia Hoschedé pintaba a su hermana y Monet las pintaba a las dos en una apacible tarde de otoño con un sol filtrado por las nubes. No hay sombras.
Claude Monet, 1.887. Suzanne pintado a su hermana. Óleo sobre lienzo, 91 x 98 cm. Los Ángeles, Los Ángeles County Museum of Art.

(Fuente: Claude Monet. Birgit Zeidler. Editions Place des Victoires, 2.006.)
Nos quedan muy pocas jornadas acompañando a Monet. Al final lo cerraremos con una galería de retratos, para conocer a nuestros personajes de carne y hueso, cuadros aparte. Y luego ... tengo una pequeña sorpresa. Pero no nos alejaremos de la Belleza como Idea., a pesar del poco aprecio que le tengo a Platón.
Fernando Conde Torrens es autor de "Simón, opera magna", "El Grupo de Jerusalén", "La Salud" y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En http://www.sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano. En http://simonoperamagna.blogs.com/ hay comentarios y más información sobre este libro.