A primeros de Agosto de 2.006 llegó a mis manos una revista alavesa donde se daba información sobre una ostraca, creo que se llama así, o cerámica grabada manualmente, en la que se veía el calvario más antiguo descubierto en todos los tiempos. Una lectora envió a este blog la noticia, que decía así.


A la comunicación del lector yo respondía que me iba a armar de paciencia y esperar a tener más información, adelantando ...
"Las demás escenas, de las que hoy por hoy no hay imágenes, habrá que verlas y saber dónde aparecieron. Con esa información se tendrán elementos para poder saber si las incisiones son antiguas o son recientes, si el RIP que parece verse en lo alto de la cruz quiere decir exactamente "requiescant in pace" u otra cosa. Sobre todo, hay que saber si es una falsificación o no."
Ya puede imaginar el lector que la resolución de este asunto era importante para la teoría que aquí se defiende. De ser auténticas las inscripciones, quedaba probado con un elemento físico que el Cristianismo existía antes de Nicea y mi tesis se iba por la alcantarilla. [El artículo completo en este enlace]
Ha pasado mucho tiempo; en una ocasión estuve a punto de conseguir un medio enchufe para visitar la excavación y hablar con el responsable, pero al final se torció el contacto. Y poco ha me ha llegado otra comunicación, en forma de enlace. Quizás lo más esencial pueda leerse en esta información, que, para señalarla de manera clara, coloco con un amplio margen a ambos lados:

Habiéndose publicado en
el DNA de hoy una noticia relevante que afecta a una de las tres
denuncias presentadas, en este caso la de Euskal Trenbide Sarea (ETS), y
dada la extensión de los comentarios al anterior post de la serie, "Iruña
Veleia y sus "revolucionarios" grafitos V: En espera de los j...",
parece procedente abrir una nueva sección de la misma.
LA
JUEZA NO VE DELITO POR EL 'CASO VELEIA' EN LOS TRABAJOS QUE ELISEO GIL
REALIZÓ PARA EUSKOTREN
La magistrada sobresee una de las
dos denuncias de la firma por fraude y daños
El auto recuerda que el convenio
de patrocinio entre ambas partes se firmó años antes de la aparición de
los grafitos
Garikoitz Montañés
VITORIA. Cuando parece que el
caso Veleia ya no puede generar más sorpresas, siempre tiene una vuelta de
tuerca pendiente. La jueza ha decidido sobreseer una de las dos querellas
presentadas por EuskoTren -en concreto, se trata del litigio de Euskal
Trenbide Sarea- contra los responsables de Lurmen, la empresa encabezada por
Eliseo Gil e Idoia Filloy y responsable de los otrora revolucionarios
hallazgos del yacimiento romano, por presunto fraude y daños en recinto
arqueológico. La titular del Juzgado de Instrucción nº 1 de Vitoria
entiende que "no aparece suficientemente justificada la perpetración
de una infracción penal". Contra esta decisión aún cabe recurso.

El arqueólogo Eliseo Gil, ex director del yacimiento de Veleia. Foto: M. Ruiz
Las expectativas generadas por
los hallazgos de Iruña Veleia, basados en unos grafitos con inscripciones
en euskera, latín y de temática cristiana llamados a cambiar la Historia,
saltaron por los aires el 19 de noviembre de 2008: Una Comisión de expertos
activada por el Departamento foral de Cultura concluyó que las
inscripciones eran falsas. Ese anuncio conllevó la decisión del Ejecutivo
foral de retirar los permisos de excavación a Gil, que siempre ha negado
las acusaciones, y de cerrarle las puertas del yacimiento. Pero el asunto no
quedó ahí, ya que también comenzó una batalla legal en los tribunales.
La Diputación anunció, ya en
marzo de 2009, que presentaba una querella con doble vertiente para tres
personas vinculadas a Lurmen: por un lado, cargó contra Eliseo Gil y el geólogo
Óscar Escribano por un presunto delito de atentado contra el patrimonio
cultural y, por otro, contra el físico nuclear Rubén Cerdán y el propio
Gil por estafa. El asunto fue más allá, puesto que la empresa pública que
financió los trabajos de Lurmen, EuskoTren, también presentó sendas
demandas -la firma en su día dividió el patrocinio entre la propia
EuskoTren y Euskal Trenbide Sarea (ETS)-, en este caso contra el ex director
y la ex codirectora de Veleia, Gil y Filloy.
El panorama, así, se complicó
de tal forma en los tribunales que, por momentos, hasta tres juzgados
diferentes manejaron información en torno al caso Veleia. Desde la Diputación
y EuskoTren, de hecho, se barajaba la posibilidad de aunar sus querellas.
Gil, por su parte, también respondió presentando una denuncia contra la
Diputación y la UPV que, sin embargo, fue archivada. La situación ahora se
repite, pero a la inversa.
La titular del Juzgado de
Instrucción nº 1 de Vitoria ha sobreseído las acusaciones de ETS. En el
auto, al que ha tenido acceso este rotativo, la magistrada se centra sobre
todo en las acusaciones de estafa. La jueza destaca, como ya sostuvo la
Fiscalía, que el acuerdo entre el querellante y Lurmen es cuatro años
anterior a la aparición de los hallazgos excepcionales y que, por tanto,
los arqueólogos no tenían el propósito de engañar a la empresa.
De manera que queda confirmado que las inscripciones cristianas supuestamente halladas en Veleia eran una falsificación. Ni siquiera constituyen un delito, según indica la Juez que ha tratado una de las denuncias. No llegan ni a eso. No son delito, son ... ¿cómo calificarlo? ... una excentricidad inocente, una salida de tono, una estupidez integral. Si tales inscripciones se las mostrara un adolescente a otro en el recreo del Instituto, serían una broma ingeniosa. "¡Mira lo que ha encontrado mi padre en Veleia!" Y el amigo abriría unos ojos como platos. Si las muestra el Director de una excavación a la Prensa ... son una extravagancia inimaginable. Porque la superchería se va a conocer más pronto o más tarde y sólo va a generar desprestigio para quienes en ella estén involucrados.
Costaba trabajo aceptar el hallazgo cuando el color nítido de la inscripción apuntaba a ser ésta muy reciente. Y costaba trabajo suponer que un profesional hecho y derecho fuera a respaldar una trapacería de tan grueso tamaño. La espera cauta era la única postura sensata. Y no ha sido en vano.
Podremos seguir defendiendo aquí que no hubo nada con el sello del Cristianismo antes de Constantino y Nicea, aunque hasta en la película sobre Hipatia se ponga en boca de un pagano que "el padre de su padre vio cómo los cristianos eran ajusticiados en el circo." No se le puede pedir todo a un guionista ...