Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

fcondetorrens@hotmail.com

Paseo por las murallas de Pamplona. San Bartolomé.

© Copyrigth Fernando Conde Torrens, el 3-10-2.011

.

 .

 .

          Siguiendo con el artículo pasado, y ahora que hemos visto con detalle más que suficiente la historia de nuestras murallas, vamos a dar un paseo virtual por las mismas. Para entendernos, y como vocabulario, vamos a utilizar un plano de la situación de las murallas en 1.796, pocos años antes de 1.800, año, más o menos, en que los franceses conquistaron la Ciudadela con su estratagema inocente de las bolitas de nieve. A partir de estas fechas ya no se harían modificaciones en el perímetro amurallado, sólo arreglos.

 

Plano de las fortificaciones de la plaza de Pamplona. Antonio Hurtado, 1.796.

(Fuente: Las murallas y la ciudadela de Pamplona. Víctor Echarri Iribarren. Gobierno de Navarra. Departamento de Educación y Cultura. Año 2.000.)

 

        El lector detallista y amante de la Historia puede cotejar las letras y números colocados sobre el plano anterior con la Leyenda que el mismo portaba, que se reproduce a continuación. He eliminado algunos signos de puntuación, pero la manera de expresarse es castellano antiguo, tan antiguo como 1.800. Por ejemplo, la preposición “a” llevaba acento y también la conjunción “o”.

 

Leyenda del plano anterior, de 1.796.

(Fuente: Las murallas y la ciudadela de Pamplona. Víctor Echarri Iribarren. Gobierno de Navarra. Departamento de Educación y Cultura. Año 2.000.)

 

        Resumiendo, para el lector común, podremos visitar la Ciudadela y tres frentes, pues el frente Sur ha desaparecido.

        Frente ESTE. Comenzaremos nuestra ronda por el Fuerte de San Bartolomé, el único que ha quedado de los tres que se construyeron. Es ese Fuerte separado de la muralla entre I y J, a la derecha del plano y abajo del todo, justo sobre el desnivel, llamada la ripa de Beloso. Seguiremos por todo el frente I, el frente de la Magdalena, al que hemos llamado frente Este. Ya dijimos que está bordeado por el río, y ello lo ha vuelto elevado, existiendo un fuerte desnivel que lo hace difícil de atacar. Veremos los añadidos que se hicieron en el punto G, donde el frente de la Magdalena, con sus huertas junto al río, gira para unirse al frente de Francia, el frente Norte.

        Frente NORTE. Le hemos llamado también lienzo Norte. Este frente Norte da al río, por tanto, desnivel natural fuerte, que lo hace prácticamente inexpugnable. Viene a continuación el lienzo D, o de la Rochapea, barrio a orillas del río, de casas humildes en tiempos. Hoy está modernizado. Un nuevo giro se perfila en el Baluarte de Gonzaga, que hace de esquina, siendo Gonzaga, como dijimos, uno de los dos primeros diseñadores de las murallas, contemporáneo de Felipe II. Citaremos su historia y veremos su ciudad natal, Sabbioneta, en Italia.

        Frente OESTE. Y ya estaremos en el frente B, el lienzo Oeste, o frente de la Taconera, lo que queda del primitivo bosquecillo. Este frente enlaza directamente con la Ciudadela, el punto A del plano, que también visitaremos.

        Ciudadela. Terminaremos nuestro recorrido viendo la misma por fuera y por dentro.

       Puede verse que de los cuatro frentes, han quedado tres. Pero, además, está la Ciudadela, que tiene tanta muralla como cualquiera de los cuatro frentes. De cinco partes, nos han quedado cuatro. Eso daría el 80% de las murallas conservadas. No hacen falta más precisas mediciones; ese porcentaje puede dar una idea del grado de “fiebre demoledora” que tuvieron nuestros munícipes de principio del siglo XX. Claro que ayudó la orografía …

        Iniciamos nuestro paseo visitando el fuerte de San Bartolomé. Está en el frente Este y era el más cercano a las murallas, tanto como el de San Roque, que estaba al Oeste. San Bartolomé tuvo mejor suerte que San Roque, al que lo tragó la Historia, nos referimos al Fuerte de dicho nombre. El que veremos hoy se trata de un revellín plantado lejos de la muralla. Sus caras externas, las que se ven a continuación. El Fuerte, y parte de las murallas de Pamplona, se están limpiando, adecentando y reconstruyendo. Por eso está tan nuevecito.

 

Esquina exterior del Fuerte de San Bartolomé. Verboom, 1.726.

(Fuente: Colección propia.)

 

        El terreno circundante a dicho Fuerte fue siempre el Parque de la Media Luna, por su forma. El Fuerte ha sido un aditamento del Parque, al que nadie hizo nunca mucho caso. En sus fosos se pusieron hace unos diez años un pequeño parque para niños, columpios, tobogán … ya se sabe. El suelo del Parque y de la ciudad es más elevado que el del Fuerte. Aquí se ve un poco del Parque, un paseo y la vegetación.

 

Lado exterior del Fuerte de San Bartolomé. Verboom, 1.726.

(Fuente: Colección propia.)

 

        Le tengo cariño al Parque de la Media Luna, es un parque sombrío, fresco, donde jugaba de niño las tardes de verano, por vivir cerca. Ofrezco al lector un par de vistas de su parte central.

.

Parque de la Media Luna, al lado Este de la ciudad.

    

(Fuente: Colección propia.)

 

        Veamos ahora la parte opuesta del Fuerte de San Bartolomé, la que da a la ciudad, su gola. Ya dijimos que las paredes gruesas eran las cuatro que daban al exterior. El muro que cerraba el Fuerte dando a la ciudad era muy delgado, fácil de destruir con tres cañonazos bien dados, disparados desde las murallas de la Ciudadela o de la ciudad. ¿Para qué? Para que si el enemigo tomaba el Fuerte, que no tuviera defensa en él, pues los muros reforzados eran los que daban frente al enemigo, no el que daba frente a la ciudad, que era de mantequilla, metafóricamente. La entrada, lógicamente, está defendida con troneras para arcabuces; sin embargo el muro trasero no tiene nada que ver con el grosor de los demás muros del Fuerte. Así se hacían todos los Fuertes alejados de las murallas. Obsérvese el espesor del muro, visible en la puerta metálica.

 

Gola, o muro trasero, del Fuerte de San Bartolomé.

(Fuente: Colección propia.)

 

        Y para terminar la visita del Fuerte, veamos su terreno circundante, las murallas que lo bordeaban, situadas en la parte alta, sobre el desnivel que lleva al río. Esa masa metálica naranja es un ascensor, construido recientemente para facilitar al personal la subida y bajada de la ciudad al nivel del río, a las huertas de la Magdalena. El monte del fondo, el monte San Cristóbal [vivimos rodeados de santos en esta santa ciudad …], su cumbre, a la izquierda, marca el Norte de Pamplona

.

Fuerte de San Bartolomé. Enfrente, baluarte de Labrit y Catedral.

TronerasSB(Fuente: Colección propia.)

 

        Pues bien, ya hemos visitado uno de los tres Fuertes que se construyeron para dificultar el avance del enemigo, el único que queda. Pasaremos por la bajada al río, una amplia carretera, la antigua “bajada de Tejería“, por haber antaño una fábrica de tejas abajo, al lado del río, y veremos el baluarte de Labrit y el frente Este. Pero eso, mañana.

        Haré los artículos un poco amplios, para no cansar al lector con tanto andar de aquí para allá. Estas fotos son recientes y me llevó tres días de andar, sí, de aquí para allá. Me las sudé …

……….

Siguiente artículo: Paseo por las murallas de Pamplona. El frente Este.

 ……….

……….Fernando Conde Torrens es autor de “Simón, opera magna”, “El Grupo de Jerusalén”,  “La Salud”, recientemente “Año 303. Inventan el Cristianismo” y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En  http://sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

……….

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *