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Restauración de libro antiguo y los lomos

© Copyright  Fernando Conde Torrens

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……….Decíamos que buscábamos facilitar la lectura de un libro al encuadernarlo. Y para eso el libro se debe poder abrir con amplitud. Tras observar numerosos libros antiguos de apertura distinta, llegamos a la conclusión de que esa característica la da el tipo de lomo del libro, cómo se conforma el lomo del libro, allá donde todos los cuadernillos se unen, cosidos. Eso es el lomo.

……….Los libros más antiguos, posteriores a 1.500 – los anteriores son los Incunables y ésos están fuera de nuestro alcance – eran bastante pequeños, salvo los pocos que se editaban para uso de iglesias, conventos, y bibliotecas nobles. En el siglo XVI (libros de 1.550 más o menos 50 años) la altura más frecuente de los libros era de unos 12 cm. Tome el lector interesado una regla y vea lo que dan de sí 12 cm.

……….En el siglo XVII (los años 1.600 y unos cuantos) la altura más frecuente es de 10 a 16 cm., manteniéndose la altura más frecuente en torno a los 12 cm., con las excepciones ya indicadas.

……….En el siglo XVIII la altura más frecuente pasa a ser de 17 cm.

……….Y en el XIX, después de Napoleón, años 1.800 y algo, pasan a ser de 22 cm.

……….Lo que pase después de 1.900 no nos interesa ahora. Esos libros se encuadernan y va que chuta.

……….Como es lógico, los márgenes en libros pequeños son pequeños. Y el margen al fondo del libro, allá donde los cuadernillos están cosidos, es pequeño. Si el libro no se puede abrir ampliamente, no hay forma de entrar a leer lo que allí está escrito, los inicios de cada línea. Por eso es importante la flexibilidad del lomo, para poder abrir el libro y leerlo con comodidad.

……….Viene ahora nuestra clasificación de los lomos en:

Lomos rígidos,

flexibles y

semi-flexibles.

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……….Lomos rígidos.

……….Son aquellos en que la piel, o el pergamino, se encola directamente sobre el lomo, el cual se ha reforzado con sucesivas tiras de papel, encoladas unas a otras. Ese lomo es como si fuera de cartón rígido; no se dobla, y se mantiene con su forma ligeramente curvada a lo largo de toda la vida del libro, esté éste abierto o cerrado. Esa rigidez y dureza del lomo es un seguro de vida: Un libro con lomo rígido puede durar con esa encuadernación unos 300 años, si no se maltrata; aunque tiene algún otro punto débil, que hemos de ver. Cuando el libro se abre al máximo, no hay cámara alguna entre el mazo de cuadernillos y la piel que cubre el libro.

……….En todos los casos abrimos el libro al máximo, sin forzarlo. Caso de forzarse, aparece el punto débil de este tipo de lomo.

……….Los libros de lomo rígido, pasado el tiempo, se abren unos 65º, como se puede comprobar en la imagen siguiente.

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Lomo rígido de Grifium. Lugduni, 1.552. 590 páginas.

(Fuente: Colección particular.)

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……….En los libros de lomo rígido, si tiene muchas páginas, como el anterior, la apertura es menor. Si tiene pocas, como el que sigue, la apertura aumenta y puede llegar a unos 12. La razón es que si hay pocos cuadernillos, la unión de ellos no está muy rígida y …

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Lomo rígido de Hugo Grotii. Amstelodami, 1.627. 210 páginas.

(Fuente: Colección particular.)

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……….Lomos semi-flexibles.

……….Son lo intermedios. Parece ser que son los encuadernados como lomos rígidos, pero consolidando muy poco el lomo, sin colocar tiras de papel encima del lomo. La forma de comprobar que un lomo es semi-rígido es que cuando el libro se abre al máximo, hay una estrecha cámara de aire entre el mazo de cuadernillos y la piel que cubre el libro. Si uno aplica el ojo por un extremo, ve aire entre el mazo de cuadernillos y la piel, que está claramente separada del mazo de hojas del libro. Que esa cámara sea estrecha significa que no se puede meter ni el dedo meñique por ella.

……….Los libros de 1.550 se encuadernaban en las tres modalidades; tanto con lomo rígido, como con lomo flexible o semi-flexible, como estamos viendo en estos ejemplos. En los libros con lomo semi-rígido, el ángulo de apertura pasa a ser de unos 100º, lo que ya es algo.

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Lomo semi-flexible de Ioannem Tornaesium. Lugduni, 1.556. 820 páginas.

(Fuente: Colección particular.)

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……….Lomos flexibles

……….Son aquellos que se preparan con el premeditado objetivo de que el libro se pueda abrir casi 180º. Es decir, que ambas páginas enfrentadas se pueden colocar una a continuación de la otra, perfectamente alineadas. En un libro así, se puede meter el dedo meñique por el hueco que queda entre la piel y el mazo de hojas, al abrir éste completamente. El ángulo de apertura del libro pasa a ser del orden de 150º, e incluso más. Estos libros se pueden colocar sobre la mesa, abrirlos, y que cada tapa se apoye directamente sobre la mesa. El libro no sufre por este tipo de apertura total. Un caso así:

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Lomo flexible del siglo XVI. Grifium de Lugduni, 1.585. 800 páginas.

(Fuente: Colección particular.)

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……….Ya se ve que la manera de formar el lomo del libro es completamente diferente de los casos anteriores. En estos libros se busca la flexibilidad y los materiales se disponen de diferente manera. El lomo del mazo se retrotrae, se curva a la inversa, mientras al piel – o el pergamino, como en este caso – mantiene la forma curva que tenía con el libro cerrado.

……….Viendo la imagen de este libro flexible ya se aprecia la debilidad del lomo, del mazo de cuadernillos. La flexibilidad del lomo se logra a costa de su fortaleza. Por tanto, una encuadernación de un libro de lomo flexible, tratado normalmente, puede durar, digamos 150 años, y no los 300 que podría durar un lomo rígido. Personalmente, me da casi igual si un libro que yo encuaderne o restaure vaya a durar 150, 200 ó 300 años, ya que en ningún caso se me romperá a mí, ni a mi descendiente directo.

……….Pega de los libros con lomo rígido: Siempre que un lector descuidado, o miope, quiera abrir el lomo rígido más de la cuenta, el libro se puede romper en dos. Porque la cola que ha vuelto rígido el lomo, al paso de los lustros, se cristaliza, y, si se fuerza, casca como un cristal. Y el libro se parte por la mitad, mejor dicho, por la página que se forzó. Y en vez de un libro, tenemos dos mitades.

……….Éste será uno de los casos que veremos en el próximo artículo. Y con un libro precioso, de Jenofonte, que yo llamaba Jenofonte 4, porque constaba de 4 piezas distintas: Cada tapa por separado y el mazo de hojas, partido en dos. Total, 4 piezas. Veremos cómo ha quedado. El libro tenía 825 páginas y medía 25 x 18 x 5 cm. Era un señor libro. Y también hablaremos de la cola de conejo, de color marrón, que se usaba hace 200 y más años.

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Enlace con el próximo día

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……….Fernando Conde Torrens es autor de “Simón, opera magna”, “El Grupo de Jerusalén”, “Año 303. Inventan el Cristianismo”, “La Salud” y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En  http://sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

 

2 comentarios en “Restauración de libro antiguo y los lomos”

  1. Buck dice:

    There are no words to describe how bocudioas this is.

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Thanks Buck, since I suppose “bocudioas” is something positive … I have been making books restoration during 6 years, with a good teacher, of course. It is something very nice to do. Best regards.

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