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Conde Torrens
Vimos el día pasado la obra de Edward Gibbon "Historia de la decadencia y ruina del Imperio romano" y cómo en nuestro país se dio una edición en 1.842 y ninguna otra hasta 1.984, 142 años más tarde. En Europa la versión de Gibbon, contraria a la visión beatífica de nuestro pasado ideológico, fue bastante comentada; en nuestro país, absoluto silencio. El intelectual hispano, como en las encuestas, "no sabe , no responde". Si de una cosa no se habla porque no se divulga, la tal cosa no existe.
Siguiendo la agenda cronológica, y saltándonos toda la crítica alemana, que empezaba por estas fechas, pasemos a otro par de autores de los que, gracias a un buen amigo, tengo cierta información . Hay personas con sentido crítico que actúan en solitario. Investigan, estudian, analizan, llegan a conclusiones y las exponen en obras que luego han de publicar. Si encuentran un editor dispuesto a publicarla, su obra se divulgará. Fue el caso de Gibbon.
Hay otros personajes que utilizan su propio criterio como guía y que se unen a otros que tienen la misma propiedad. En tal caso hacen grupo. Y la fuerza de un grupo es muy superior a la fuerza de un individuo aislado. Este es el caso del personaje de hoy, y estamos hablando de alguien que será posiblemente un perfecto desconocido para el lector, de George William Foote, quien, junto con Joseph Mazzini Wheeler, es autor de la obra "Crímenes del Cristianismo", en inglés, claro está. La escribió en 1.887. Conozcamos a nuestro personaje.
George William Foote, librepensador.

(Fuente: http://homepages.ihug.co.nz/~freethought/foote/crimes/c4.htm
George William Foote nació en Plymouth en 1.850. Librepensador desde su juventud por lecturas de autores de esta ideología, se unión a una organización librepensadora al llegar a Londres en 1.868. Tales organizaciones pululaban en aquel tiempo. Dio pronto conferencias en reuniones de dicha sociedad. Charles Bradlaugh, líder del movimiento librepensador inglés reconoció sus cualidades y le facilitó el ingreso en las actividades centrales del movimiento y a su órgano de prensa, el National Reformer, desde 1.876. Fundó su propio periódico, “El Secular”. Fundó luego “El Librepensador”, su mayor éxito, publicación aún en existencia.
En 1.882, a los 32 años, fue acusado de blasfemia por haber publicado cierto número de viñetas bíblicas en “El Librepensador”. Había imitado otra serie de viñetas francesas aparecidas con anterioridad. Tras varios juicios fue condenado en 1.883 y sentenciado a 12 meses de prisión por un juez católico. "El Librepensador" llevó una cabecera que decía “Juzgado por blasfemia” durante este período, y posiblemente aumentó sus ventas.
Al salir de la prisión Foote fue un héroe en los círculos librepensadores. Siguió escribiendo, dando conferencias y editando revistas hasta que Bradlaugh murió en 1.891. Fue elegido líder de la National Secular Society, fundada por Bradlaugh. Continuó en su papel hasta su muerte en 1.915. (Fuente, la citada. El subrayado y la negrita-cursiva es propio.)El otro autor del libro que indicamos es Wheeler, nacido el mismo año que Foote.
Joseph Mazzini Wheeler nació
en Londres en 1.850. En su juventud fue convertido y abandonó el Cristianismo
leyendo trabajos de varios librepensadores. Llegó a entablar una estrecha
amistad con Foote
y en el año 1.882 fue nombrado subdirector de El
Librepensador, puesto que mantuvo muchos años. Cuando Foote
fue puesto en prisión por blasfemia en 1.883, Wheeler
le sustituyó como redactor-jefe. La tensión del juicio, la prisión de Foote
y las crecientes obligaciones editoriales de Wheeler
demostraron ser demasiado para su delicada salud y sufrió una crisis nerviosa (stress).
Fue enviado fuera y se recuperó muy pronto.
Wheeler tenía un amplio conocimiento de la historia del librepensamiento. En su "Diccionario biográfico de librepensadores" (1.889) se describe modestamente a sí mismo como “un dispuesto marmitón de la causa que adora” que “espera llenar muchos tinteros al servicio del libre pensamiento”. Tristemente, su temprana muerte en 1.898 (a consecuencia de otra crisis) significó que su proyectada “Historia del Librepensamiento en Inglaterra” nunca fue completada. (Fuente: http://www.ffrf.org/day/?day=24&month=1)
Conozcamos una ínfima muestra del pensamiento de quienes pretendían que lo tenían y que lo tenían libre. En el prólogo de la obra que comentamos, se leía, según la misma fuente :
"Los méritos y servicios del Cristianismo han sido activamente exaltados por sus abogados de alquiler. Cada domingo se les alaba y suenan desde miles de púlpitos. Disfruta del prestigio de una organización antigua y de un apoyo comprensivo por parte del Estado. Dispone del oído de los dirigentes y del control de la educación. Cada generación sufre el soborno de su favor. Los disidentes resultan perdedores, los que se oponen a él son condenados al ostracismo; en el pasado, durante siglos y siglos, ha replicado a las críticas con la prisión, y al escepticismo con la mazmorra y la pira. Con estos medios ha inducido una general tendencia a permitir sus pretensiones sin preguntar y a recibir sus beneficios sin pedir pruebas de que lo son.”
Otras obras de aquellos tiempos y lugares sobre la temática con la que aquí estamos :
* ¿Vivió Jesús en el año 100 de nuestra era?(1.903) escrita por G.R.S. Mead (1.863-1.933).
* La vida judía de
Cristo, escrita por Foote.
En el artículo de hoy resaltemos la reacción percibida por alguien que la sufrió en sus propias carnes. De modo que la postura de Gibbon no era la de un caso aislado y peculiar. En las mismas latitudes otras personas y grupos hacían valer su derecho a discrepar de la orientación predominante en determinados círculos. En el caso de Foote ya hemos conocido la reacción, la represión. Y no sólo en su caso, según el prólogo recién leído. Así pues, imposturas, falsificaciones, abusos de poder, manipulación, todo ha sido denunciado desde la segunda mitad del siglo XIX y aun antes. Y la luz no se hace. Algo extraño pasa aquí ...
Parece claro que hay dos niveles de poder y de comportamiento. Los que se oponen, que usan su sentido crítico, la palabra y la tinta. Los que defienden, que usan otros muchos medios, todos los que el Estado les entrega, tanto en el presente como en tiempos pasados. Cabría decir que, en la medida que el Estado les entrega la fuerza, la usan sin el menor miramiento en contra de los primeros.
Luego tal vez la solución sea cambiarle las mientes al Estado ... no sé ... Porque da la impresión de que los "defensores" van a utilizar en cada época todos los medios que tengan a su disposición para castigar con el máximo rigor posible al que opine en contra de la santa madre ideología ...
Fernando Conde Torrens es autor de "Simón, opera magna", "El Grupo de Jerusalén", "La Salud" y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano. En http://simonoperamagna.blogs.com hay comentarios y más información sobre este libro.