Malas reacciones 4.

 © Copyright  Fernando Conde Torrens

 

 

 

         Vimos días pasado la obra de Edward Gibbon "Historia de la decadencia y ruina del Imperio romano", escrita a finales del siglo XVIII, otra día la obra, "Crímenes del Cristianismo", de los librepensadores Foote y Wheeler, éstos, de finales del siglo XIX, y ya en nuestros días, otro libro en el que se nos relata lo sucedido a la doctora Elisabeth Kubler-Ross. Hoy venimos aún más cerca y en una sola entrega vamos a conocer otra versión de la misma reacción de científicos mentalizados ante trabajos de científicos no mentalizados.

        Hablar de científicos mentalizados es un eufemismo si la mentalización se opone a la faceta de esa persona como científico. Como estamos tratando de desentrañar el mundo que nos rodea y el fenómeno que llamamos "mentalización", dejemos coincidir, de momento, el aspecto mentalización con el gusto por lo científico.

        No voy a resumir el contenido del libro de hoy, tema que supongo perfectamente conocido por el lector. El mismo nos va a proporcionar tanto una evaluación peculiar de cuando la Ciencia y al mentalización no coinciden, sino que se oponen, como la reacción que ya conocemos de científicos practicantes ante científicos puros, aquellos que no dejan que su ideología altere los hallazgos de la pura Ciencia. Y ello va a confirmar una afirmación hecha en algún lugar de este amplio blog que decía que 

"un científico mentalizado deja de ser científico para convertirse en propagandista". 

        Pero vayamos a nuestro autor invitado de hoy, del que daremos al final sus coordenadas cibernéticas, como recientemente me he enterado que se dice.

 

La sábana santa ¡vaya timo!

 

 Editado en Abril 2.006

 

         Reproduzco parte de las páginas 41 y 42, donde se habla de reacciones de científicos ante posturas de otros científicos cuando se sometió a análisis la Sábana Santa de Turín.

 

“ ... una primera investigación en 1.969 por parte de una Comisión Científica Italiana. Una segunda en 1.973, en la que intervinieron algunos científicos no italianos. En 1.978 se permitió que los miembros del grupo estadounidense STURP (Shroud of Turín Research Group) hiciesen un estudio de la sábana. ...

... muchos científicos, honrados y competentes en sus áreas de trabajo, se vuelven medio tontos cuando se toca un tema que ellos consideran incuestionable: Que el lienzo de Turín es la auténtica mortaja de Jesucristo. En ese caso se olvidan de su objetividad científica y buscan cualquier cosa que permita reafirmar su fe. Desgraciadamente, en los tres equipos de investigadores que hemos mencionado más arriba había algunos de estos científicos que – repito – no son malos científicos; simplemente están cegados por sus creencias.

No todos los científicos participantes eran de este tipo. Algunos eran capaces de mantener su objetividad aunque los datos contradijeran sus creencias. Hay que felicitarles, pues mantener la objetividad en contra de las creencias es digno de sabios. Otro hecho que debe también mencionarse: El tema de la sábana santa es tan pasional que todo científico que se arriesgara a decir que se trataba de una falsificación sabía que iba a recibir una lluvia de críticas, y que muchos de sus colegas – sobre todo los estadounidenses de distintas confesiones cristianas – tratarían de desprestigiarles y ponerles zancadillas en sus carreras.

Un ejemplo lo tenemos en Walter McCrone, quien formó parte del STURP. Era, sin duda, un católico creyente y practicante y fue invitado a realizar los análisis del año 1.978. Mientras se mantuvo fiel a la ortodoxia del grupo, era un magnífico investigador forense formado en la Universidad de Cornell, uno de los mejores microscopistas del mundo, si no el mejor ... Pero McCrone cometió el error de afirmar que en el lienzo no había sangre y sí restos de pigmentos, y que los datos apuntaban a que era obra de un artista del siglo XIV. Como consecuencia, le echaron del STURP y a partir de ese momento le llamaron “senil e incompetente pedorro que da versiones deliberadamente inexactas e interpreta mal los datos”.

Bastó no estar de acuerdo con la ortodoxia del STURP para pasar de ser el mejor microanalista del mundo a ser un viejo pedorro incompetente y falsario. Lo que más sorprende es que los personajes que atacaron tan despiadadamente a McCone se llamaban cristianos. ...

Los científicos que afirmaron que la sábana santa era una falsificación medieval sabían que iban a ser atacados. No obstante, para ellos fue más importante la fidelidad a los datos que las presiones."

 

        El libro relata con gran lujo de detalles los análisis realizados sobre la Sábana Santa para descubrirse que el lienzo fue fabricado con lino que creció entre 1.260 y 1.390 con un 95% de probabilidades. El libro está escrito por Félix Ares, que mantiene el blog http://ciencia15.blogalia.com.

        A pesar de los resultados obtenidos por tres Laboratorios diferentes con tres juegos de muestras, que incluían muestras de los siglos I, XII y XIII. Además, los de la Sábana de Turín. Los Laboratorios no sabían qué muestra correspondía a la Sábana sagrada. Los tres Laboratorios llegaron a la misma conclusión, antes dicha. Los partidarios de la autenticidad de la tela mantienen ahora que el carbono 14 no se puede aplicar a la Sábana Santa porque ... hubo un incendio en la catedral de Turín y el incendió alteró la composición de la Sábana, lo que produjo una modernización de la misma. Aunque el carbono 14 demuestre lo contrario, la Sábana Santa sigue siendo Santa para los partidarios de que lo es.

        Los que, sin ser especialistas en técnicas de medición por medio del carbono 14, tenemos idea de cómo funcionan los isótopos y lo invariable de su descomposición atómica, nos sonreímos por dentro cuando oímos semejantes desvaríos, sólo comprensibles en personas con nula cultura química.

        Mi última conclusión es que ahora comprendo mejor que difícilmente se va a permitir que se analicen mediante carbono 14 papiros con textos cristianos anteriores a Nicea y que, por la fiel Paleografía, se dicen datados (propuesta su datación, según otros) en los siglos II y III . Otro patinazo como el de la Sábana Santa le daría la razón a todos los autores molestos que afirmamos que todo fue postniceno ... 

        Aprovecho la ocasión para recordar que el Evangelio de Judas, de reciente aparición, ha sido datado mediante carbono 14 - ése sí - y el abanico temporal incluye, no podía ser menos, una franja de tiempo posterior a Nicea. Sobre él ya hemos hablado aquí. Me arriesgo a predecir que todos los papiros neotestamentarios que se analicen mediante carbono 14 darán una franja temporal que incluya años entre, digamos, 315 y 345. 

        Pero no perdamos de vista el objetivo de estos artículos, las malas reacciones, la fobia a la Ciencia adversa, la preponderancia de la ideología sobre la Ciencia para una mayoría de eminencias de edades respetables y lo mal que lo tienen, hoy por hoy, los científicos independientes. 

        Continuará y finalizará ya con otro autor, que trata de estos temas y con un núcleo harto comprometido, la inspiración directa de la ideología occidental, el Cristianismo.

Fernando Conde Torrens es autor de "Simón, opera magna", "El Grupo de Jerusalén", "La Salud" y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano. En http://simonoperamagna.blogs.com  hay comentarios y más información sobre este libro.