SOS bíblico

© Copyright  Fernando Conde Torrens

 

 

     

        Dejamos por un momento la Pintura y volvemos al tema central de este blog, la investigación bíblica. Voy a lanzar un SOS, no porque esté desesperado, sino porque me vendría bien aumentar mis fuentes en lo que al Génesis se refiere. De paso, expondré por dónde van mis pesquisas y los medios de que me sirvo para efectuarlas.

        Como es sabido, me intereso por deducir la manera en que el Nuevo Testamento vio la luz, por conocer quiénes fueron sus autores, dónde vivían, en qué época exacta, en qué se basaron al escribir sus escritos, si lo hicieron de una tirada, en dos veces, o fueron más de un autor los que colaboraron para elaborar cada Evangelio ... y todos esos detalles. Efectivamente, el tema es difícil, más que difícil, es casi imposible. Ahora estoy centrado en el Antiguo Testamento porque me da la fuerte impresión de que fue el modelo para escribir el Nuevo. Puesto a analizar el Antiguo Testamento, he empezado por el Génesis. Y para analizar un libro hay que tenerlo en la versión original, en este caso en hebreo. Pues bien, busco Génesis en hebreo.

¿Alguien tiene a su alcance el libro del Génesis en hebreo?

        Le agradecería que, de ser así, me hiciera llegar los 3 primeros capítulos, como primer paso. De hecho tengo al alcance cinco versiones del Génesis en hebreo:

                * Biblia Hebraica Stuttgartensia. Stuttgart, 1.997.

                * Biblia. Hebreo-español. Editorial Sinaí. Tel-Aviv, 1.996.

                * El Génesis. Texto hebreo. Traducido por el P. Pedro Gómez al latín. Imprenta de San Francisco de Sales, 1.893.

                * Biblia. Hebreo-español. Editorial Sigal.

                * La Torá. En cinco volúmenes.

        El tercero lo acabo de comprar. Me ha costado 15 euros. Supongo que será porque casi nadie puede estar interesado en tamaña cosa. Véalo el lector. He sacado una parte de la otra página para que se vea que está encuadernado a "diente de perro", que se dice. Las tapas son muy corrientes, tal vez en un futuro le ponga tapas de cuero, luce mucho más el libro.

 

Mi Génesis más antiguo.

 

 

        No está mal disponer de tres versiones modernas de un texto ... Pero si no se dispone de una versión que sea cercana a los orígenes del libro a analizar, cuantas más versiones se posean mejor preparado se está para acercarse a la versión original. Tal vez el lector pueda pensar ¿y con 3 versiones no son más que suficiente para resolver cualquier variante o duda que pueda plantearse? Veamos qué puede suceder.

        El autor escribió un original, que fue copiado en su tiempo. Al copiarse, los escribas comenten errores y las copias que resultan no son idénticas al original. Si uno fuera capaz de coleccionar todas esas copias, se podría reconstruir el original, porque la mayoría de los copistas coincidirían en dicho original y los errores serían sólo locales.

        Esas primeras copias se vuelven a copiar. Los errores procedentes de la primera copia difícilmente pueden ser corregidos por los copistas siguientes. Lo que éstos harán será introducir algún que otro error de copia más. Y se repite el proceso hasta llegar a nuestros días. Algún Nuevo Testamento de que dispongo tiene aparato crítico, con lo que es como si uno poseyera los diferentes ejemplares estudiados en el aparato crítico. Pero de Biblia en hebreo no dispongo de aparato crítico en ninguno de los ejemplares que actualmente tengo. De ahí que busque ejemplares distintos y comparar las diferentes versiones de cada uno. No quiere decir que la versión más frecuente sea la auténtica y original, puede serlo otra menos habitual, o puede que no sea ninguna de las vendidas hoy en día. Pero teniendo más versiones se tienen más probabilidades de que en alguna de ellas esté la que fuera versión original.

 

La Biblia. Hebreo-Español de Ediciones Sinaí.

 

        Si uno tiene una versión, sólo cabe seguirla. En todos los errores que tenga acumulados, uno se aleja de la versión primitiva. Por tanto, sus conclusiones estarán desviadas en esa proporción. Supongamos que tenemos varias versiones. Y pondré un ejemplo concreto. En tres de las versiones que actualmente poseo se da una disposición diferente a cierto párrafo del texto. Cada versión tiene una composición diferente. Una cuarta que tuviera con una de ellas, ¿sería suficiente para zanjar la duda? Evidentemente, no. El hecho de que una cuarta coincida con una de las tres es un argumento en favor de esa versión, pero es un argumento muy débil. Máxime si una quinta versión que consiguiera coincidiera con alguna de las otras dos variantes. ¿Hay más variantes que las halladas en mis tres versiones discrepantes? Bien pudiera ser ...

 

Primera página del Génesis en una de las versiones.

 

        Los judíos llaman a cada libro por su primera palabra. La primera palabra del libro primero de la Biblia es "Beresit" que significa "En el principio". Entonces, los judíos al libro que nosotros llamamos Génesis lo llaman Beresit. La primera palabra que aparece en el texto de la figura anterior es la palabra que aparece en la parte superior, el título del libro que viene a continuación. Si el lector abre el Evangelio de Juan capítulo 1 versículo 1 comprobará que empieza por las mismas palabras, "En el principio ..." ¿Se da cuenta el lector cómo funcionó la copia?

        En fin, no quiero aburrir al lector cotidiano. Este tema del Antiguo Testamento o Biblia judía escrita en hebreo es importante, pero no me es vital. Quiere decir que me gustaría encontrar alguna versión y poder comprarla. El problema quizás pudiera estar en el precio. Por eso, escanear tres o cuatro páginas y enviarlas por mail pudiera ser una solución poco gravosa, barata, algo que dé poco trabajo.

        Lo que he dicho del Génesis vale también para Números y para el Deuteronomio. La razón es que tengo un libro con fotografías del Sefer Abisa, tal vez la versión más antigua que se posee hoy en día del final de Números y de los 24 primeros capítulos del Deuteronomio. Es uno de esos libros que un día vi en un Anticuario y me lo compré. Fue impreso en 1.959. Lo compré en Agosto del 97. Cuando lo tuve en mis manos en la Librería me dije: "Algún día me meteré con esto. No lo puedo dejar escapar." Y me lo llevé, no recuerdo a qué precio. Hoy es cuando me sirve. Hela aquí.

 

Portada del Sefer Abisa.

 

                He de confesar que me encantan los libros. Me siento orgulloso de tener libros que fueron impresos hace 100, 200 o 400 años. Y mientras tanto, dedico las horas de ocio a dejarme las pestañas entre ellos, a ver si encuentro lo que busco. Enseñaré al lector mi libro más antiguo, de Lactancio. Lo apretado del libro, muy bien conservado, me impide abrirlo plenamente

Tres vistas de las obras completas de Lactancio. Edición en latín hecha en Lyon (Lugduni) en 1.556. Reinaba en España Carlos I. Tamaño real.

     

           De modo que, resumiendo,

¿Alguien tiene a su alcance el libro del Génesis, el final de Números o el Deuteronomio en hebreo?

        Eventuales repuestas a fcondetorrens@hotmail.com serán muy bien recibidas.

        Nada más por hoy. El día que viene, el paisaje y la revolución de de Haes.

Fernando Conde Torrens es autor de "Simón, opera magna", "El Grupo de Jerusalén", "La Salud" y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano. En http://simonoperamagna.blogs.com  hay comentarios y más información sobre este libro.