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Visión de conjunto sobre el mundo helenístico 6

En «Visión de conjunto sobre el mundo helenístico 6» se analiza la forma de gobierno que va a establecerse y sus motivos.

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© Copyrigth Fernando Conde Torrens, el miércoles 23-6-2.010

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        Tratemos de seguir la evolución de los acontecimientos desde el momento en que Alejandro va conquistando sucesivamente Asia Menor, Egipto, Babilonia y luego todo el Imperio Persa. El propio Alejandro procede de una monarquía, la monarquía macedónica. Y monarquía va a ser la forma en que  él gobierne los territorios conquistados. Pero imprime a su reinado un carácter netamente autocrático, derivado del hecho de que él conquista todo lo que se propone. En aquel tiempo, el derecho de conquista estaba universalmente reconocido. Y Alejandro tenía todo a su favor, pues nada se le resistía.

        Prosiguió la política de su padre de aglutinar a todos los griegos en contra del común enemigo persa, aunque bien sabía Alejandro que realmente Persia no era ya enemigo y que con un ejército de 40.000 hombres podía derrotar al ejército de aquel débil Imperio. esto lo sabían los helenos inteligentes desde la famosa «Retirada de los Diez Mil» o «Anabasis«.

        Conforme se hace con nuevas tierras en Asia Menor, las confía a generales macedonios, a los que deja al frente de guarniciones con el fin de mantener el orden y hacerse con el control del territorio. Cuando se hace con Egipto y Mesopotamia va alternando a compañeros macedonios con súbditos fieles egipcios o persas para ponerles al frente de las satrapías en que estaba dividido el Imperio Persa. Y cuando conquista reinos en la India deja al frente de los mismos, convertidos en satrapías, a sus antiguos monarcas, nombrados sátrapas de las regiones que antes gobernaban como reyes. Ése fue el caso de Poros, el que le pusiera en aprietos con sus elefantes.

        La novedad que impuso Alejandro fue que la administración económica y tributaria no estaba en poder de los sátrapas así nombrados, sino en manos de súbditos fieles, la mayoría macedónicos. Con ello lograba que no hubiera demasiado poder en una sola mano. No obstante ya hemos visto que esta inteligente división del poder no evitó al existencia de conjuras palaciegas que Alejandro resolvió con mano dura, no dudando en eliminar a jefes de sus tropas y a su general de mayor renombre, Parmenio, que ya luchara junto con su padre.

        Como ya se ha dicho, la fundación de ciudades nuevas, a las que invariablemente llamaba con su propio nombre, Alejandría, tenía como fin establecer plazas fuertes al mando de gobernadores fieles a lo largo de las tierras recién conquistadas para evitar sublevaciones locales, como las que inevitablemente sacudían la Hélade en cuanto una adversidad se cebaba en Macedonia.

        Alejandro se encontró en el Imperio Persa con una idea de la monarquía que iba mucho más lejos de los hábitos helénicos. Los monarcas persas no estaban divinizados, como sucedía en Egipto, pero sí eran mucho más absolutos que en la culta Grecia. Alejandro adoptó la idea egipcia de que el nuevo faraón, él, era hijo de los dioses y se adjudicó la divinidad por obra de los sacerdotes de Amón, a cambio, muy posiblemente, de seguir siendo el dios Amón el principal dios del nuevo orden. Y adoptó también la moda persa del monarca absoluto, ante el que sus súbditos se postraban con total sumisión. Esto le causó algunos problemas con sus compañeros de armas, para los que arrodillarse ante su jefe era algo bastante inaceptable.

        Alejandro, imbuido de su nuevo papel y su recién adquirida categoría divina, envió emisarios a las ciudades griegas para que lo consideraran un dios y le rindieran culto. Muchas de ellas lo aceptaron. Esparta se negó a tal pretensión.

        Y así estaban las cosas cuando Alejandro murió sin dejar descendencia que le pudiera sustituir. Hemos visto que los Diádocos, sus generales, y los Epígonos, los hijos de éstos, se pelearon hasta que quedaron un grupo de amigos que se repartieron el Imperio que Alejandro y ellos conquistaran. Eran Ptolomeo I, fundador de la dinastía Lágida, Seleúco I, fundador de la dinastía SeleúcidaLisímaco en la Tracia y en Macedonia, Casandro, el hijo de Seleuco. La continuación de las guerras entre los Diádocos y de sus hijos, los Epígonos, futuros monarcas de los reinos helenísticos, se verá más adelante.

        Hoy tratemos de situarnos en la época que va desde la muerte de Alejandro el año 323 al año 31 antes del cambio de era en que el último valedor del reino helenístico de Egipto, Marco Antonio, es derrotado por Octavio, el futuro Augusto, en la batalla de Actium. Estos casi 300 años hasta el advenimiento de Roma como potencia dominante en el Mediterráneo oriental es el tiempo que se denomina período helenístico y del que tratamos de conocer la forma de vida que se dio en el entorno de Grecia y el antiguo Imperio Persa.

        Veamos en primer lugar una visión de conjunto. En esta ocasión relativa a Egipto. En el siguiente esquema figuran los monarcas Lágidas que gobernaron Egipto, Ptolomeo I y sus descendientes. La última, la famosa Cleopatra, resultará muerta antes de que Roma se apodere del viejo reino de Egipto y lo convierta en provincia romana.

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Monarcas Lágidas. En negrita los que reinaron, con sus fechas

Visión de conjunto sobre el mundo helenístico 6

(Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Dinastía_Ptolemaica#Faraones_y_reinas )

       

        La sucesión en el trono de Egipto se ve con más claridad en el gráfico que sigue, que forma parte de un artículo aparecido en Wikipedia, a la que desde aquí agradecemos el préstamo. Cuando terminemos de ver cómo era el mundo helenístico para el ciudadano de la calle, seguiremos la pista de los diferentes reyes y sabremos la razón del mote con que pasaron a la Historia.

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Los monarcas Lágidas y la duración de sus reinados

Visión de conjunto sobre el mundo helenístico 6

(Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Dinastía_Ptolemaica#Faraones_y_reinas )

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Enlace con el próximo día.

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………. Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En http://www.sofiaoriginals.com/ expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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