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Nuestra evolución en el cerebro

Nuestra evolución en el cerebro © Copyright Fernando Conde Torrens, el 27-7-2.017. Nuestra evolución en el cerebro.

.  Nuestra evolución en el cerebro

. Nuestra evolución en el cerebro

. Nuestra evolución en el cerebro

……….Se oye defender a muchos que nos creó Dios, de una vez, ya bípedos, con forma humana. Y se oye últimamente a otros defender que nos crearon los extraterrestres, que nos manipularon y resultamos ser tal y como somos ahora. Hace ya tiempo que tenía una información que parece mostrar lo contrario, que somos fruto de una larga evolución, que arranca de mucho más atrás de lo que imaginamos.

……….Está generalmente aceptado – salvo por los defensores de las dos explicaciones ya citadas – que la vida comenzó en los océanos, con organismos unicelulares, que luego pasaron a pluricelulares, y que una de las formas de vida más primitiva era las amebas, consistentes en un tubo digestivo, que se iniciaba en la boca y terminaba en el ano.

……….Que un segundo estadio lo formaron los peces, dotados de branquias, y otros animales anfibios. Que algunos de éstos pasaron a reptar por tierra seca y desarrollaron los pulmones; y algunos, los que serían llamados mamíferos, desarrollaron mamas. Se formó un esqueleto rígido y, posteriormente, tendones y músculos, para correr con velocidad y huir de los predadores.

……….Defenderemos hoy que todos estos pasos dejaron su huella en nuestro cerebro. Aunque sería más exacto decir que dejaron huella en nuestros cuatro cerebros, pues tenemos cuatro cerebros distintos, cada uno de ellos testigo de nuestro paso por cuatro etapas de evolución claramente distintas. Hablemos de esos cuatro cerebros distintos, independientes, claramente diferenciados, cada uno de ellos con su misión específica, controlar las partes de que constaban los animales que eran regidos por tales cerebros. Y como hemos evolucionado de menos a más, los cerebros que controlaban cada una de esas cuatro fases, ha sido, primero, elementales, y progresivamente han ido aumentando en operatividad, complejidad y tamaño. Los cuatro cerebros distintos que hemos tenido a lo largo de nuestra evolución reciben los nombres siguientes:

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1  Tronco cerebral.

2  Cerebelo (pequeño cerebro).

3  Sustancia blanca.

4  Corteza cerebral.

Nuestra evolución en el cerebro

Nuestro CV cosmológico dentro de la sesera

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……….El Tronco cerebral es el único “cerebro” que corre paralelo a nuestra columna vertebral, a nuestra dimensión mayor, a nuestro tubo digestivo. Tenía que ser así por economía de espacio. El tronco cerebral controla las funciones relacionadas con el tubo digestivo (canal alimentario, riñones, próstata, útero) y los pulmones. Ello parece indicar que fue el cerebro de las amebas, los peces, los anfibios y los reptiles, puesto que los pulmones están bajo su control. Teníamos pulmones cuando todavía nos regía el Tronco cerebral. ¿Qué es lo que no teníamos? No teníamos huesos, ni tendones, ni dermis, ni peritoneo, ni pericardio, ni glándulas mamarias. Éramos bastante elementales.

……….Conforme nos adaptamos a la vida sobre terreno seco, necesitamos dotarnos de ciertos órganos nuevos. Y se generó un nuevo “cerebro”, que iba a regir el actuar de esos nuevos órganos. A nuestro Tronco cerebral, que ya controlaba lo que teníamos en la etapa de evolución anterior, se añadió un nuevo “cerebro”. “Cerebro” que, por ser pequeño en comparación con lo que iba a crecer luego, nosotros, humanos hechos y derechos, hemos denominado “pequeño cerebro”, o Cerebelo, tomando la terminación latina para “pequeño”.

……….El Cerebelo controla el pericardio (membrana que envuelve el corazón), el peritoneo (membrana delgada pero tenaz que recubre la cavidad ventral actual en los vertebrados), la pleura (dos membranas que cubren los pulmones y las paredes de la actual cavidad torácica, respectivamente), las glándulas mamarias y la dermis (capa profunda de la piel en los vertebrados actuales).

……….Haremos la misma pregunta: ¿Qué es lo que no teníamos en la etapa en que sólo teníamos Tronco cerebral y Cerebelo? No teníamos esqueleto, ni músculos, ni epidermis. Pero sí teníamos lo descrito en el párrafo anterior. Según mis fuentes, los antecesores de la salamandra, las tortugas, el pollo y el cerdo eran los animales que, más o menos, vivían con Tronco cerebral y Cerebelo.

……….La convivencia en tierra firme, más problemática que la que hubo en el mar, obligó a disponer de otras funciones necesarias para la vida, para mantenerla. Y el siguiente “cerebro” de que nos dotamos fue la denominada Sustancia blanca, que se colocó sobre el conjunto del Tronco cerebral y el Cerebelo.

……….La Sustancia blanca – o Médula cerebral – controla los huesos, los músculos, los cartílagos, tendones y ligamentos, el bazo, el tejido graso, los vasos sanguíneos (menos los del corazón) y linfáticos y los ovarios/testículos. La imagen que sugieren los órganos de que ya dispone el ser que se rige por los tres “cerebros” puestos a punto al momento de la evolución que consideramos es de un ser muy completo, comparándolo con nosotros mismos.

……….Lo importante tal vez sea conocer de qué carece, qué más funciones va a necesitar para completarse como ser vivo, de las que carece. Y por tanto va a necesitar, y ello lo adquirirá con el “cerebro” que le falta: Y le falta la Corteza motora, el control sobre sus movimientos, pasar de perezoso a mono que salta de rama en rama, para escapar mejor de sus predadores. Y otras funciones de la Corteza cerebral que suponen perfeccionamientos y un mayor control de lo que ya se ha desarrollado con anterioridad, como el tiroides, el habla, o un mejor control de los sentidos.

……….Cómo es nuestro cerebro puede ser la respuesta a ciertos interrogantes sobre quién soy yo y qué hago aquí. Somos un ser complejo, tenemos una herencia de millones de años. Somos un ser que existe para experimentar, que lo ha experimentado todo y al que le quedan aún etapas más gloriosas por conocer. Somos un ser no completado aún, no nos hagamos ilusiones. No caigamos en el tremendo error de pensar que sólo somos lo que ahora vemos. Y que cuando nos vayamos, todo termina, o todo queda decidido y fijado hasta el final de los tiempos. Si hemos de continuar nuestra saga, ninguna de esas respuestas sería congruente con nuestro pasado, con nuestras existencias, en las más diversas formas, con las más variadas características.

……….Centrarnos exclusivamente en nuestra forma actual puede ser cerrar los ojos, tanto a nuestro pasado como a nuestro futuro. Nuestro futuro va a tener lugar, creamos lo que creamos. Sería bueno que – situados en lo más alto de cuanto hemos sido hasta ahora – usáramos nuestras capacidades para promocionarnos todavía más, para crecer en lo que no hemos desarrollado aún, para madurar, para perfeccionarnos. Y aplicar la voluntad a tales objetivos parece que sea la forma de empujar para que nuestro futuro final se acerque, y no repitamos curso.

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Un comentario en “Nuestra evolución en el cerebro”

  1. Xalo Lugo dice:

    Según parece el cerebelo es nuestro cerebro original o primigenio,
    o cerebro rectil, en el están muchas funciones primarias, para mi me genera una doble interrogación, la primera; como no sirvió de base para la evolución del cerebro humano? Segunda; como en el cerebelo se ubican las llamadas “neuronas místicas” ? Que en definitiva son las encargadas de generar creencias mística, creencias en dioses o seres superiores. Es uno de los temas que me seducen.

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