Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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Año 303. Capítulo 1. Confidencias

Año 303. Capítulo 1. Confidencias

Año 325

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……….– “Mi querido amigo, ya conoces mi dolor por el castigo que ha caído sobre ti, que yo merezco más que tú. Pero antes de que partas para el destierro, quiero comunicarte una parte de la historia que he vivido y que desconoces. Conforme la vayas oyendo comprenderás por qué te pido encarecidamente que guardes secreto sobre ella mientras yo esté vivo. Te llevo algo más de veinte años. Por ley de vida me tocará a mí reunirme antes con mis antepasados. Mientras yo viva, debemos ser nosotros dos los únicos depositarios de este secreto.”

……….El rostro de Eusebio de Tiro reflejó una extrañeza que a su anfitrión no le sorprendió. Pocos secretos había tenido él con su amigo durante la larga batalla que habían librado juntos. Pero lo que iba a confiarle sí lo había mantenido en secreto.

……….–  “Pero cuando yo muera, tú serás el único que lo conocerá y comprenderás que esa situación no es deseable. De modo que, a imitación mía, deberás encontrar una persona de tu plena confianza con la que tendrás, no lo dudo, la misma conversación que nos disponemos a tener hoy aquí.”

……….Aquel día era el cuarto día de las calendas de Noviembre del año decimonono de Constantino (año 325). El tiempo en Nicea (Iznik) era pésimo. Un cielo oscuro vertía agua a cántaros sobre la ciudad, convertida en residencia de verano por el difunto Diocleciano. En Nicea, y mientras durase la estancia del Augusto y de su séquito en la ciudad, disponía Eusebio de un despacho en la Biblioteca, donde refugiarse y trabajar si fuera necesario. Y aquel día lo era.

……….Eusebio, el anfitrión, prosiguió.

……….– “Llegará un tiempo en que la persecución de que somos objeto terminará. Entonces será posible desvelar el importante secreto que voy a confiarte. Nadie sabe cuándo sucederá tal cosa. El momento de sacar este tema a la luz deberá decidirlo algún depositario de lo que vas a oír. Ojalá seas tú. Pero estoy seguro de que no seré yo.”

……….Un pequeño despacho del edificio y una sala anexa le estaban destinados y sólo él, Eusebio, tenía acceso al reservado: Gozar del favor del Emperador tenía sus ventajas. El despacho hacía de biblioteca particular. Allí tenía los rollos que le interesaban para sus trabajos. Sobre una amplia mesa estaban los útiles de escritura. Otras dos mesas, más sencillas, servían para mantener extendidos los rollos que empleaba. La sala hacía de estancia comodín. Eusebio había mandado traer una litera, una silla, una jofaina y una jarra con agua. Podía dormir allí si le convenía. Era la única alcoba, sin comunicación con el exterior. Su despacho disponía de amplios ventanales con vistas a la ciudad.

……….El despacho era para recibir a sus visitas, aunque Eusebio lo empleaba para trabajar. Normalmente esa mesa estaba cubierta de legajos, papiros enrollados, rollos de pergamino, algún códice y un pequeño montón de papiros nuevos, amarillentos, tersos, aptos para escribir. Pero hoy la mesa estaba vacía y su amplia superficie reflejaba la luz de cuatro candelabros que iluminaban la estancia. Atardecía.

……….Estaba con él su amigo, de nombre Eusebio. Esa coincidencia de nombres les hizo intimar desde el primer día en que se conocieron, hacía unos veinte años. No sólo influyó la igualdad de nombre; sus caracteres eran muy similares y sus gustos, también. Eusebio pensaba hacer partícipe a su amigo de ciertos asuntos que éste desconocía.

……….Eusebio, el recién llegado, había nacido en Tiro. Su padre era un acaudalado comerciante, propietario de barcos y caravanas que hacían la ruta de Oriente. Ambos se habían dedicado a la Filosofía y habían coincidido en Cesarea, estudiando con el bibliotecario, Pánfilo. Eusebio era, en aquella lejana época, el ayudante principal de Pánfilo. Ahora, Eusebio había cumplido ya sesenta y tres años, aunque por su aspecto parecía tener diez menos. Eusebio, el de Tiro, tenía cuarenta y uno.

……….La situación de los dos no era envidiable. Los ecos del Concilio de Nicea, convocado por el Emperador, todavía no se habían apagado y, aunque ambos capearon como pudieron la derrota sufrida, podían haber salido inmunes de la misma si no se hubiera ordenado firmar además la denuncia de Arrio, el portavoz de su postura en la reunión. Esa denuncia superaba el límite al que los dos estaban dispuestos  a llegar.

……….No obstante, Eusebio, el de Tiro, había convencido a su amigo de que firmara la denuncia de Arrio y pudiera seguir así junto al Emperador. Él sería el que, por negarse a firmar, partiera para el destierro. Destierro que se demostró no iba a ser duro, ni, posiblemente, duradero, pues el Emperador no le había privado de sus posesiones y el lugar de residencia se había fijado en Nicea de Macedonia (Capari), en la frontera con la Iliria, una ciudad mediana, sobre la Vía Egnatia. Un síntoma del enojo imperial era la importancia del lugar de destierro Y Eusebio de Tiro no había salido tan mal parado. Pero el tema de la conversación no era ése, sino algo que sólo el otro Eusebio conocía.

……….– “Sabes que hace ya dieciocho años partí para la Galia, a trabajar a las órdenes de nuestro Augusto Constantino. Entonces era el César Constantino, ya que su padre, Constancio, había muerto poco antes. A mis amistades dije que el César Constantino, con quien me unía una cierta amistad, requería mis servicios como bibliotecario. Eso era sólo parte de la verdad. Realmente el hoy Augusto Constantino quería de mí algo más: Quería que yo colaborara en redactar los textos sagrados de una nueva religión que él pensaba apoyar y convertir en la religión predominante del Imperio, el Cristianismo. Lo que hace pocos días se ha hecho aquí, en Nicea, en su Palacio, no ha sido sino la presentación en Oriente de la religión creada por el Emperador.

……….Para no cansarte con detalles menores, te diré sólo lo que debes saber y transmitir cuando creas oportuno, tras mi muerte. La idea de crear una nueva religión y unos textos sagrados no era de Constantino; era de un asesor, alguien que le había convencido, un tal Lactancio, ciudadano de Leptis Magna (Al-Khums), en el África. Afortunadamente para nosotros Lactancio ha muerto. Murió hace nueve años.

……….Cuando me incorporé al servicio de Constantino, éste sólo dominaba las Galias. Era el segundo año de su ascenso al trono. Para entonces, Lactancio había redactado ya una parte importante de los textos sagrados, lo que ahora se ha dado en llamar Nuevo Testamento. Pero era incapaz de redactar los Evangelios propiamente dichos. La doctrina y la vida del que iba a ser Hijo de Dios era demasiado para su capacidad de inventiva. Para eso me necesitaba y por eso Constantino me requirió.

……….De modo que a mi llegada, Constantino me ordenó trabajar a las órdenes de Lactancio. Debíamos escribir cuatro Evangelios, o vidas del Hijo de Dios. Yo apunté que los discípulos debían escribir también alguna Carta y quedamos en que él escribiría dos y yo, otras dos. A partir de mi llegada, lo que redactamos lo hicimos al cincuenta por ciento. Estaba, además, lo que él había escrito con anterioridad a mi llegada. Lactancio había compuesto también multitud de obras de falsos autores cristianos de todo el tiempo intermedio entre la época de la vida del Hijo de Dios y nuestros días.

……….Yo asentía a cuanto se me proponía, como si lo considerara la cosa más normal del mundo. Pero en mi interior estaba horrorizado del plan. No obstante, y a pesar de mi repulsa, debía mostrarme de acuerdo. No era cuestión de valentía, sino de elegir entre la insensatez y la eficacia.

……….Si me negaba, iba a perder la vida, ahora que conocía los secretos del plan. Sería sustituido por algún otro historiador con menos escrúpulos que yo, que los hay. Comprendí que negarme abiertamente era una estupidez. Así que decidí boicotear el plan desde dentro, allá donde el destino me había colocado.”

……….El anfitrión hizo una pausa. Eusebio, el de Tiro, le miraba con los ojos abiertos de par en par, sin perder una sílaba de cuanto decía Eusebio. Se daba cuenta de que le estaba comunicando un secreto atroz, una confabulación que implicaba a la cúpula del Imperio. Eusebio prosiguió.

……….– “Estuve pensando detenidamente cómo dejar en los propios escritos huella de que todo era un invento, una falsificación. Así que me dispuse a aplicar varias técnicas que conozco bien, por ser escritor e historiador. Tenían que ser imposibles de percibir a simple vista. Lactancio era Profesor de Retórica y tenía conocimientos tan profundos, o más amplios incluso que los míos.

. Año 303. Capítulo 1. Confidencias

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……….La mejor manera de demostrar que los textos sagrados no estaban escritos por quienes figuraban como sus autores era dejar un sello, o marca común, en todos los que redactara yo. De esa forma quedaría claro, cuando se descubriera la marca puesta por mí, que todos aquellos libros tenían un mismo autor.

……….La suerte vino en mi ayuda, ya que cuando llevaba unos diez años dedicado al trabajo de falsificar Evangelios, Cartas y muchas obras cristianas posteriores, Lactancio enfermó y en pocas semanas falleció. Eso dejaba a mi alcance toda su obra.

……….Nadie supervisaba lo que escribíamos. Sólo al Emperador se informaba de la marcha de la falsificación. Lactancio le exponía los avances realizados desde la revisión anterior, pero sin entrar en detalles y sin que se tomara nota de nada. Sólo asistíamos a la reunión el Emperador, Lactancio y yo. Esa falta de control jugó a mi favor y, a la muerte de Lactancio, pude manipular los Evangelios redactados por él.”

……….Eusebio hizo una pausa, para que su amigo lo asimilara todo, y luego prosiguió.

……….– “Lactancio tenía una idea fija: El Hijo de Dios debía pasarse la vida haciendo milagros. Su carácter, del que no te he hablado aún, era muy difícil, amante de la discusión, autoritario. Y ese modo de ser lo había transmitido a las Epístolas de Pablo que ya había terminado.

……….Como Lactancio era incapaz de inventarse él solo la vida del Hijo de Dios, tuve que redactar un primer Evangelio, como modelo a seguir por los dos que elaborara él. Luego, redacté un cuarto relato de la vida del Hijo de Dios.

……….Hice también algo más. Aquí debo diferenciar entre las obras que elaboré como propias, desde un principio, y las que interpolé a Lactancio tras su muerte. En las primeras hice lo que se me antojó. En los Evangelios que eran el lote de Lactancio, sólo interpolé ciertos capítulos. En los demás escritos de Lactancio no hice nada. Los dejé tal y como Lactancio los redactó. No tuve tiempo y tampoco tenía ganas.

……….Yo dispuse mis textos de modo que ese personaje fuera un Maestro del Conocimiento griego. Alguien que predicara una doctrina que coincidiera con ese Conocimiento. Pero un escrito así hubiera chocado frontalmente con lo que Lactancio había escrito. El texto en que el Hijo de Dios aparecía como un Maestro del Conocimiento era muy corto, y era la primera etapa de redacción.

……….Cuando lo hube acabado, interpolé mi propia obra. La interpolación, lo añadido, era diez veces más extenso que la redacción original y la hice con el tipo de doctrina de Lactancio, con falsedades evidentes para todo el que tenga un  mínimo sentido común. Así, mis escritos se parecían a lo que ya había redactado Lactancio. Y a un lector hábil le resultaría fácil distinguir la primera etapa de redacción de la segunda.

……….En esta segunda etapa de redacción – lo añadido en segundo lugar – figuraban la divinidad del personaje, su resurrección, todos los milagros, la fundación de la nueva religión y el mandato de predicarla por todo el mundo.

……….Cuando se lograran separar ambas etapas de redacción quedaría claro que la primera reflejaba, en el mejor de los casos, la realidad, y la segunda era un añadido posterior, inventado y falso. Con ello cumplía mi objetivo de boicotear la invención de Lactancio, implantada por Constantino.

……….Ni que decir tiene que la redacción de todos los “textos sagrados” del Cristianismo se hizo con estructura. No podía ser de otro modo, siendo Lactancio Maestro de Retórica. Eso favorecería la separación de las dos etapas de redacción, puesto que ambas tenían su estructura. La primera etapa de redacción tenía su estructura y, claro está, el escrito total. Me costó más trabajo, pero lo conseguí.

……….Todavía pude hacer algo más … “

……….La conversación siguió durante un buen rato, en el que Eusebio de Tiro estaba absorto escuchando a su amigo. El visitante no daba crédito a sus oídos. Cuando Eusebio terminó su exposición se quedó como clavado en el asiento, incapaz de articular palabra.

……….Eusebio de Tiro no despegaba los labios.  Le costó un rato salir de un extraño ensimismamiento. Al fin intervino:

……….– “Permíteme que te haga una pregunta, Eusebio. ¿Qué será de ti si nuestros enemigos descubren tu labor y te señalan con el dedo ante el Augusto Constantino?”

……….Eusebio sonrió y le miró fijamente.

……….– “He tomado mis precauciones, claro está. Nadie, salvo tú, sabe cuál fue mi trabajo. En ningún lugar consta. Puedes estar tranquilo. Una vez que yo haya desaparecido, ninguno de los depositarios del secreto correrá riesgos, pues de muchos será sabido quién elaboró los textos, yo.”

……….– “¿Por qué dices que muchos lo sabrán, si la redacción de los textos que habéis elaborado Lactancio y tú se va a conservar en el más absoluto secreto?”

……….– “Un trabajo de este estilo no puede conservarse secreto, mi querido Eusebio. Ahora mismo estamos haciendo cientos de copias de estos textos en la biblioteca de Cesarea. Tengo allí un equipo de copistas expertos en caligrafías antiguas que están copiando los Evangelios y demás textos cristianos – supuestamente escritos en siglos pasados – con el tipo de letra que se empleaba en aquellos tiempos.

……….A todos les he hecho comprometerse con el más firme de los juramentos a que nunca dirán a nadie el trabajo que están haciendo. Todos ellos son conscientes de que están interviniendo en una falsificación y me ven al frente del equipo que reproduce textos falsos. Y saben lo que dicen los textos.”

……….– “Entendido.”

……….Eusebio de Tiro quedó en silencio, reflexionando sobre lo que acababa de oír. El silencio se mantuvo tanto que tuvo que ser el de Cesarea quien lo rompiera.

……….– “Bien, amigo mío, éste el secreto que he guardado celosamente todos estos años. Cuando llegó el momento de divulgar e implantar la nueva religión en Occidente, en el Sínodo de Arelate (Arlès), hace once años, el Cristianismo se presentó como una religión que había sido predicada desde antiguo, desde tiempos del divino Tiberio, pero que era poco conocida. Sin embargo, era la verdadera religión, la más agradable a Dios y tenía el apoyo del Augusto. Ésta fue la versión oficial. Ha funcionado bien en la mitad occidental del Imperio, y, desgraciadamente, se ha implantado también en la mitad oriental, a pesar de la oposición de todos nosotros, que hemos defendido una religión que no anule el Conocimiento … “

……….El de Tiro suspiró y replicó:

……….– “Mejor dejar eso ahora, Eusebio …”

……….Un silencio pesado envolvió a los dos amigos. Al rato, el visitante preguntó:

……….– “Sólo por curiosidad, ¿cuántos copistas hay puestos al trabajo?”

……….El otro Eusebio sonrió.

……….– “No te sorprendas, más de cincuenta. A algunos, que vinieron de Hispania y del África, ni los conocía. Vinieron por indicación de Lactancio. Todos tienen más de cuarenta años y deben ser muy diestros imitando letra antigua.”

……….– “Habéis pensado en todo. ¿Y cuántas personas forman el equipo que ha dirigido este asunto?”

……….– “En un primer tiempo, sólo Constantino, Lactancio y yo. A la muerte de Lactancio alguien debía ocupar su lugar como redactor y elegí a Eutropio, un joven despierto y sensato. Cinco años antes se había incorporado Osio, un retórico aventurero que se nos unió en Roma. Es el hombre de acción. No hay nadie más. Pero la autoridad del Augusto nos abre todas las puertas. Y medios no nos faltan …”

……….– “Me imagino.“

……….Los dos amigos siguieron su charla hasta que la noche empezó a languidecer y el próximo día apuntaba. Las calles empezaban a vaciarse del tráfico nocturno cuando Eusebio de Tiro salió de la biblioteca de Nicea camino de su residencia, situada no lejos de allí.

…….. 

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33 comentarios en “Año 303. Capítulo 1. Confidencias”

  1. pepe dice:

    los coptos en el antiguo egipto ya hablaban del cristianismo siendo los primeros cristianos ( documentense )

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Me tienes que dar fechas, Pepe, como yo te he dado en mi mail anterior. Si supieras todo lo que me he documentado … Pero claro, separando el trigo de la paja, la realidad del invento. Si quieres convertirte en detractor, debes leerte el libro. Si no te llega, escríbeme en privado y te mando uno.

  2. pepe dice:

    los coptos se les considera como los primeros cristianos

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Pues no lo son, Pepe. Los primeros cristianos los hubo en las Galias y el trozo de Imperio bajo Constantino, el de Occidente, a partir del Sínodo de Arlés (Arelate) del año 314. En Oriente el Cristianismo se implantó en el Concilio de Nicea, el año 325. Antes de esos años no pudo haber cristianos en parte alguna, porque todo estaba sólo sobre el papel. Y lo estuvo, sobre el papel o papiro, a partir del año 314 de manera completa. Antes, gota a gota, libro a libro.

  3. Luisa dice:

    Nada cambia en la historia…Seguimos inventando “dioses”

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Claro Luisa. Lo he escrito en la Web: Los sacerdotes egipcios engañaron a sus fieles; no había los 50 dioses egipcios que ellos adoraban. Los sacerdotes hititas, y los fenicios, y los griegos, y los romanos, todos engañaron a sus coetaneos, y vivieron a costa de ellos, y acumularon poder. ¿Por qué íbamos a ser precisamente nosotros, los cristianos, la excepción? Pero hoy en día a pocos se les ocurrirá fundar una religión con raíces en todo Occidente. El horno no está ya para esos bollos.

  4. Rodolfo Arias dice:

    Hola señor Fernando, estoy muy interesado en adquirir una copia de su libro, pero estoy del otro lado del charco, en Costa Rica.
    Me podrías indicar si en algún momento piensa incluirlo en formato digital en Amazon, aún así también me gustaría una copia en papel, cuál sería el procedimiento. Gracias.

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      En América la manera es en formato ebook. Estoy dando los pasos para editarlo en este formato. Creo que en 10 días estará en Amazón y compañía, pero ésa es una fecha aproximada.
      Para tener una copia en papel, tengo que ver cuánto cuesta el porte, por barco y aéreo, que creo será alto, preguntaré y le responderé aquí mismo en breve.

    2. Fernando Conde Torrens dice:

      Sr. Arias: He preguntado. En Correos avión certificado piden 39 euros por el envío. Eso le dejaría el libro en un total de 55 euros, a pagar por adelantado a una cuenta que le indicaría. Por agencia de transporte sube a 77 euros el porte, prohibitivo. El ebook está en marcha su elaboración, con un plazo de entrega de 15 dias como mucho. Un cordial saludo.

      1. Rodolfo Arias dice:

        Muchísimas gracias señor Fernando, estaré al pendiente de su versión digital, con respecto a formato papel, voy a buscar opciones con amigos de España para enviarlo. Gracias.

  5. Rodolfo Arias dice:

    Hola señor Fernando, alguna novedad de su obra en formato digital en Amazon?.

    Saludos.

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Puede salir a la venta esta semana o la siguiente, dependo de que terminen los preparativos. Precio 15 euros.

      1. Fernando Conde Torrens dice:

        Ya está enviada a los Portales donde se comercializa; se ha enviado hoy. En tres o cuatro días, lo que les cuesta pasarla a sus plataformas, estará disponible a la venta. Ha sido un largo camino, plagado de correcciones. Hacer un libro en formato ebook es más complicado que hacerlo en formato papel. Para otra vez ya lo sé.
        Un cordial saludo a todos los lectores de ebooks.

  6. Javier dice:

    ¿Qué opinión le merecen los famosos Manuscritos del Mar Muerto y que contienen los otros evangelios, los apócrifos? En ellos se habla de Jesús, un Jesús diferente, pero Jesús al fin y al cabo.

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Hola Javier. He estudiado bastante a fondo los manuscritos del Mar Muerto. De hecho, aprendí hebreo bíblico sólo para poder traducir esos manuscritos. Porque en aquella época comenzaba mis estudios sobre los Evangelios y se decía que tales manuscritos aportaban luz sobre esa época. No es así. Tras su estudio y traducción de algunos, vi claro que tales manuscritos aportan mucha luz y variantes desconocidas sobre el Antiguo Testamento, pero nula luxz sobre el Nuevo. De ahí que no sean útiles para el estudio de los primeros tiempos del Cristianismo. Algo así como 24 años después he descubierto que el Nuevo Testamento se escribió íntegro en el siglo IV, por eso no es de extrañar que documentos encerrados en unas vasijas en el siglo I no tengan nada que ver con el primer Cristianismo, que es del siglo IV.

      Sobre los Evangelios apócrifos: Me los compré casi todos, tal vez me falte alguno, como parte de la documentación necesaria en la investigación acometida. Tras leerlos con toda atención se veía que eran posteriores a la redaccion de los llamados canónicos, pues venían a llenar huecos, lo que demostraba que eran posteriores, no anteriores. Abundan en visión mágica y no aportan Sabiduría, cosa que hay en los canónicos, aunque entrecortada y mal traducida. Cosa aparte es el Evangelios de Tomás, anterior a los canónicos, y de donde éstos tomaron pasajes prestados. Por estar en copto no puedo decir de quién es; otra cosa sería si estuviera en griego.
      En una discusión en un Foro adverso he sabido que algunso apócrifos están combinada su redacción con personajes anterioros a Nicea. Eso me abre nuevas posibilidades de análisis de los apócrifos, pero todavía no me he dedicado a esa labor, que poco o nada va a aportar a la historia ya reconstruida de cómo se escribieron los Evangelios canónicos: El de Marcos, por Eusebio, en primer lugar. Copiados de Marcos fueron Lucas y Mateo, por parte de Lactacnio, y, finalmente, Eusebio se sacó de la manga, con todo nuevo, el Evangelios de Juan, firmando con SIMÓN todos su capítulos, como también había hecho con Marcos.

      No sé si has oído por ahí que Jesús no existió realmente, que es un producto literario de la mente de Eusebio de Cesarea. Éste lo presentó como un Maestro del Conocimiento griego en una primera etapa de redacción de algunso Evangelios (Marcos y Juan, los que él esscribió) y lo tuvo que caracterizar con toda la parafernalia mágica propia de Lactancio en una segunda etapa de redacción, que añadió a la primera.

      Por tu última frase deduzco que das por hecho la realidad histórica de Jesús. Si ello te ayuda a ser mejor persona, sigue con esa idea, y desecha cualquier otra. Es posible que dentro de 20 ó 30 años cambies el “chip”. En ese momento buscarás quizás en ebay el libro “Año 303. Inventan el Cristianismo”. Te deseo que lo encuentres, aunque yo ya no estaré aquí para responder a tus preguntas.

      Un cordial saludo.

      1. Javier dice:

        Muchas gracias por tu atenta respuesta. No doy por hecho la realidad histórica de Jesús, aunque he de reconocer que cuesta mucho abstraerse de su influencia. Esta nuestra educación judeo-cristiana nos ha hecho mucho daño.
        Le pregunté por aquellos evangelios porque las palabras pronunciadas por aquel Jesús están tan alejadas de ese otro “hijo de Dios” que muestra el N.T., y, en cierta medida de la idea que todos tenemos del concepto religioso, que les otorgué una particular y personal credibilidad. Cuantas veces los he leído (sobre todo el de Tomás), me parecía estar leyendo a los presocráticos y su permanente problema con la “naturaleza” y la “pluralidad de las cosas”. Nuevamente muchas gracias por su respuesta y mi sincera admiración.

      2. Fernando Conde Torrens dice:

        Respuesta a Javier del 2 de octubre.
        Hola Javier de nuevo. Se me había pasado tu mail y he tardado mucho en darme cuenta. Lo siento.
        Te felicito por tu olfato sutil; en efecto, el Jesús del Evangelios según Tomás es mucho más cercano a la Sabiduría que lo que tomaron de él los autores de los canónicos, Lactancio y Eusebio, que lo hicieron sin ningún cuidado, componiendo un puzzle sin preocuparse apenas del sentido, hilvanando un dicho con otro según repetición de palabras, a lo loco. Si hubiera una versión en griego se podría decir algo más sobre el Evangelio según Tomás, pero no la hay. ¿Fue obra previa de Eusebio, o existía, se refería a un personaje sabio y lo adjudicaron a Jesucristo? Posiblemente nunca lo sabremos. Pero que lo usaron Marcos, Lucas y Mateo, eso es obvio. Lo trato en “El grupo de Jerusalén”. ¿Vives en España? Si es así, mándame tu dirección postal, please.
        Un abrazo.

  7. Josep German dice:

    Saludos Fernando
    Me llamo Josep y estoy interesado en comprar el libro ( año 303 ) en formato impreso. Soy del sur de Tarragona. Necesito saber el precio total y cual seria el tramite para recibirlo.
    Gracias por este pedacito de verdad. : )

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Hola Josep: Me pega que en Tortosa lo tenga la Librería principal. Si no, que lo pidan a quien se lo envió. Si no, en Cambrils, Reus o, seguro, en Tarragona. Y en Amazon, FNAC, La Casa del Libro … Ha sido eviado a todas las Librerias de cierta importancia, pero en Abril del año pasado. Precios. Papel: 32 euros. E-book: 18´40 euros. Un kilo 200 gramos. 864 páginas, un tercio a color, de ahí el precio. Es una novela y se lee fácil, dicen que engancha. No te decepcionará, tenlo por seguro. Si quieres conocer por qué se escribió el libro, mira
      https://www.youtube.com/watch?v=H9cNoWRJLTA&t=413s y luego https://www.youtube.com/watch?v=cW2s7n7d950&t=2372s

      Un grato saludo

      1. Josep German dice:

        Hola Fernando
        He movilizado a mis amigos para la captura fisica : ).Gracias por la informacion y por los enlaces. El primero lo conocia, el segundo no. Interesante el contenido : ). Con lo que he visto y oido al respecto es suficiente para mi. Dispòner del libro fisicamente lo siento imprescindible. De nuevo gracias : )
        Saludos

        1. Fernando Conde Torrens dice:

          No hay de qué, Josep. Que haya suerte en la búsqueda. De todas formas, y como último cartucho, si no lo logras, vuelve por este medio, aunque prefiero que lo logres. Ya nos comentarás algo cuando lo termines de leer. Un fuerte abrazo.

  8. Josep German dice:

    Hola Fernando
    Solo decirte que mi biblioteca personal a engordado 1 kilo con 200 gramos : )
    Un abrazo

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Buena decisión. Ahora sólo falta leerlo detenidamente, entendiendo bien lo de Sumatoriales e Ianuales, cuando aparezca. Hay que entenderlo bien; hay ejemplos, hay Anexos. Lo relacionado con la estructura hay que estudiarlo, no sólo leerlo. Es fruto de una investigación y hay que tratarlo como una lección de Matemáticas, para entender bien la segunda prueba, basada en las estructuras. Cuando lo acabes, el libro, sigue el enlace que hay al final del mismo, para ver más pruebas y más cosas interesantes. Si no lo encuentras, aquí estamos. Feliz lectura.

  9. Eduardo Nuñez Blanco dice:

    Hola Fernando, he estado leyendo mucho acerca de tu libro, el cual inició con un resumen desde la web biblioteca pleyades a la cual me encuentro inscrito.
    Tengo una inquietud. Pero antes de preguntarte, entiendo y comprendo la situación económica y comercial que manejas a través de los esfuerzos realizados para edición y conocimiento de estos temas.
    ¿No existe la posibilidad de que el libro llegase al público de alguna manera gratis?
    Lo digo porque la expansión del conocimiento está dada para aquellos que somos mayoría a los cuales nos es difícil comprar el libro y por ende nos apegamos a las diferentes ayudas que nos puedan documentar.
    Por último, pienso que la difusión de este tipo de información sustentada es la que debemos expandir con mayor fuerza para lograr permear mejor en la población joven y en nuestros hijos.
    De todas formas, me dejó muy impresionado y espero siga en su trayectoria de ayuda del conocimiento de la verdad.

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Eso que me pides, ya está hecho, Eduardo. Desde el año 2.002, a la vez que editaba mi primer libro sobre el Cristianismo, abrí una Web dedicada al Conocimiento. Su nombre tiene que ver con el Conocimiento, “Sofia” en griego. Y con los textos originales que había en los Evangelios, por eso se llamó “sofiaoriginals”. Entra en ella y en el apartado “El Camino” tienes todo el Conocimiento que puedes desear. Hay más apartados, los vecinos, que aportan ideas y sugerencias.

      Te adelanto cuál es la esencia de ese Conocimiento – y no hay dos Conocimientos, uno para Occidente y otro para Oriente, uno para los de un color de piel y otros los del otro, no. Todos los humanos tenemos una Semilla divina. Esa Semilla es nuestra “Naturaleza” oculta, nuestra “Esencia”, y es de Otra Dimensión, no es de la dimension mental, ni de la emocional, ni de la física. Es de la Dimensión Trascendente.

      Esa Semilla no crece sola, como la mente humana, o el corazón. Hay que cuidarla, mimarla, favorecerla, tiene que darle el Sol. En “El Camino” sabrás cómo localizarla, mimarla y hacerla crecer. Ella nos concede la Felicidad, fíjate si tiene valor. Es para la vida cotidiana, no para la muerte, ni cosas así. Para la Vida, para evolucionar. “Y líbranos del Mal”, dijo alguien. Es para lograr eso. No vale pedirlo, hay que construírlo. Con el Sol.

      A despertar, ahora que ya sabes que tienes un isntrumento muy potente, tu Esencia.

      Un fuerte abrazo.

  10. Ricardo Castillo dice:

    Fernando, buenos días, lo saludo desde Colombia…antes que nada lo felicito y agradezco por su trabajo y el tiempo y recursos que invirtió para darnos a conocer esta “noticia” trascendental y difícil de asimilar…he empezado a enterarme de las revelaciones que encontró ud sobre el nacimiento del cristianismo y como supondrá genera un “schok” emocional enterarse a estas alturas de la vida a través de sus entrevistas y foros en la web sobre lo que ocurrió en el siglo IV. En lo personal, seguiré creyendo en Dios, el Eterno y único Creador que conocimos a través del judaísmo y creo que me dedicare a leer y estudiar con mas detenimiento lo que enseñan los 66 libros del Antiguo testamento pues creo que hay cosas muy valiosas para la vida…y pensando en ese aspecto de la historia me surge una pregunta que no se si ud quiera responder:
    si hace 2000 años realmente no vino a la tierra el mesías que anunciaba el antiguo testamento…puede ser valido que nosotros en occidente pensemos como los judíos que un día vendrá ese salvador prometido en las escrituras…? Ya se que ud no quiere hablar ni cuestionar, ni mucho menos dedicarse a estudiar ninguna otra religión…pero como se tomaron bases del judaísmo monoteista para inventar la gran farsa del cristianismo, me parece que seria justo explicarle a tanto “creyente” hacia donde puede dirigir su fe partiendo de la base que en nuestro interior de seres humanos siempre habrá una dependencia espiritual hacia un Ser Superior creador del cielo y de la tierra que nos es inherente por naturaleza…
    por ultimo, no se si ahora si sea posible conseguir el libro físico en mi país pues me interesa mucho poder tener el libro y compartirlo y darlo a conocer a la gente cercana mía…saludos!

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Buenos días, Ricardo: Entiendo lo del shock emocional. Pero tranquilícese, no pasa absolutamente nada. No se ha perdido nada, nadie ha perdido su tiempo, su vida, sus rezos, no, nada está perdido. Y no lo digo porque el buen Dios haya estado anotando en su cuaderno de bitácora las buenas obras de cada cristiano, y piense recompensárselas en la otra vida, no …

      La Realidad es ésta: No importa qué fe tengas, ni que no la tengas. No importa que creas o que no creas en Dios. Eso a Dios le tiene sin cuidado. Lo que importa de verdad, lo único que importa es cómo de buena persona seas. Que no seas un mal bicho, eso es lo importante. Y mientras has creído en lo que sea, si eso te ha ayudado a ser mejor persona, pues es perfecto. Hay que seguir siendo no buenas personas, sino mejores personas de lo que éramos hace un año. Ésa es la clave, Ser. Ser Plenitud.

      ¿Leerte ahora todo el Antiguo Testamento? No me parece un buen camino. No digo que sea malo, pero hay alguno mejor.

      ¿Esperar a un nuevo Salvador, que venga a salvarnos? En absoluto, sería una barbaridad. Porque no somos judíos. Si lo fuéramos, no sé qué decirle, porque no entiendo ni un ápice de la religión judía y no me puedo cambiar ahora a una mentalidad ajena. Debemos ser fieles a nuestro pasado, a nuestra civilización, que viene de Grecia. Y en Grecia hubo algo mucho mejor que lo que hemos conocido, algo que fue tapado, proscrito, sepultado, por la ignorancia y la barbarie.

      Dice creer en un Ser Superior. Me parece estupendo su criterio. Hay un Ser Superior. Lo que tenemos que hace es aprender a contactarlo, que eso nadie nos enseñó. Pero eso se enseñaba ya en la Grecia de Sócrates. Eso es lo que nos hemos perdido 52 generaciones al menos. Le voy a ofrecer dos medios de aproximación a esa doctrina griega.

      https://www.youtube.com/watch?v=cW2s7n7d950&t=124s

      http://www.sofiaoriginals.com/la-senda/el-camino/

      La Web, leer despacio, que no es leer y aceptar, sino asumir, vivenciar, interiorizar. Mirar “Prácticas” para organizar los “estudios”.

      Sobre el libro en papel, vale 55 euros mandarlo a Hispanoamérica. Es mucho dinero tal vez. Que se lo consiga un amigo o familiar que venga a España …

      Le dejo mucha tarea …

      Un fuerte abrazo y mucho ánimo.

  11. Magno Arteaga dice:

    Cordial saludo.
    ¿Hay alguna forma de adquirir la información a modo de tesis o ensayo, no de novela?

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      No. Pero no tenga reparos, está en forma de novela, pero no es una novela de ficción, sino que todo el libro es una “reconstrucción histórica” de lo que sucedió realmente en el primer tercio del siglo IV. De hecho, varios pasajes hay que estudiarlos, no sólo leerlos de pasada, como se lee una novela.

      Hay tres conceptos novedosos, inéditos, desconocidos para todo lector, que más de un lector me ha reconocido que no ha logrado entender plenamente. El más complicado es el de “estructuras” que se empleaban en la Antigüedad para escribir obras, toda obra. Ha sido objeto de un registro en la Biblioteca del Congreso USA, en Washington, por mi parte. Será de utilidad en Filología, cuando se acepte.

      Esa “novela” se puede leer a tres niveles; el tercero, para personas que quieren profundizar, estudiosos, con Anexos en griego y enlace final a 43 artículos colgados en la Web, porque no podía incluirlos en el argumento de la “novela”. En este libro conocerá cosas desconocidas. El contenido es más una Tesis que una novela típica. Es el fruto de 24 años de investigación rigurosa, a un promedio de 1.000 horas al año, siendo como soy Doctor Ingeniero Industrial. Sé lo que son Tesis y Congresos y cómo se investiga. Mi Tesis profesional fue sobre Diseño óptimo de máquinas, Síntesis, con Matemática simbólica y Métodos computacionales. Mi libro no guarda ningún parecido al “Código Da Vinci”, al que algunos detractores malintencionados la han equiparado, sin haber leído el libro.
      Finalmente, decirle que estoy deseando que alguien capacitado coteje las tres pruebas independientes, documentales, falsables, que se ofrecen en el libro y pueda rebatirlas, si posible le fuera. Y dialogar con él en plan constructivo.

      Un cordial saludo.

      Fernando Conde

  12. Alfons Guevara i Serrano dice:

    Hola, acabo de comprar el libro en Amazon, con lo que sólo he leído el prólogo y el primer capítulo. He leído mucho sobre la tesis de que Jesús nunca existió, pero siempre se dice que es una creación mitológica del siglo I y que el creador del cristianismo fue Saulo de Tarso, alias San Pablo y que en las cartas paulinas, las que se han demostrado que no son pseudoepigráficas, no se menciona que el Cristo fuera una persona de carne y hueso. Si la tesis que usted expone es cierta ¿significa que Pablo tampoco existió en absoluto? Sinceramente, a mí, particularmente, me parecería un descubrimiento más trascendente que el que no haya existido el llamado Jesús de Nazaret. Igual, después de leer el libro, le vuelvo a escribir. Un cordial saludo.

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      Estimado Alfons, permítame que no responda a su pregunta sobre Pablo … o le quitaría emoción al libro. Tiene la respuesta en el libro, paciencia. No lea más rápido para llegar antes.

      Es importante que entienda el tema de las estructuras, que Eusebio le explica a Eladio. Haga Vd. el esquema de la estructura de las misivas de las páginas 36, 38 y 51 como la hace Eladio en la página 74, cuando llegue a esta página, antes no puede.

      Cuando lo termine, o cuando quiera, vuelva con dudas … a ver si tampoco se las resuelvo. Al final le diré algo, complementario.

      Un cordial saludo.

  13. Henry Arroyo Clemente dice:

    Le escribo desde Venezuela donde no se consigue el libro y su costo via electrónica es muy alto para nosotros. Lo aclaro porque no se si mi pregunta la responde en su libro al cual no tengo acceso. Es esta. Al margen de la inexistencia de cristo, como valora usted las enseñanzas que se le atribuyen. Felicitaciones por su esfuerzo y gracias por su respuesta

    1. Fernando Conde Torrens dice:

      No sé cómo no le he respondido antes, Henry. Disculpe, lo siento …

      Algunas personas que viven en América tiene algún amigo o familiar que viene a España y vuelve …

      Sobre las enseñanzas. Son válidas y preciosas todo lo que puso Eusebio de Sabiduría en Juan y en las Cartas de Satiago y Juan. Son los SIETE primeros artículos de este enlace: http://www.sofiaoriginals.com/sabiduria/textos-de-sabiduria/

      Hay alguna otra joya aislada en Lucas y asimismo “el sermón de la montaña”, de Mateo, bastante al principio, que también es de Eusebio. La moral elemental de Pablo en sus Epístolas y la moral de Marcos, Mateo y Lucas son … eso, moral elemental. Pueden servir como meta a quienes no han avanzado demasiado. A muchos “buscadores” y a las buenas personas quizás ya no les sirvan.

      Un cordial saludo.

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