Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

fcondetorrens@hotmail.com

Casa y campo 2 en la Grecia clásica 83

Casa y campo 2 en la Grecia clásica 83

.

© Copyright  Fernando Conde Torrens, el  21-6-2.006

 .

 .

 .

 ……….Estábamos en la recolección del grano, del preciado cereal. Había que separar el grano de la paja y para eso se volvía a requerir a los animales, que actuaban sobre un suelo de piedra lisa.

 

Trillando en plan animal

(Fuente: Cómo vivían los griegos. Ediciones Susaeta.)

  ……….

……….Finalmente, se aventaba el grano, para separarlo de la paja y eliminar los últimos restos de cascarilla.

 ……….

Aventando con cribas

(Fuente: Cómo vivían los griegos. Ediciones Susaeta.)

 ……….

……….No sólo se hacía la recolección del cereal. En las laderas de las colinas se cultivaba el olivo, de donde se obtenía la cosecha de aceitunas que proporcionaría el aceite doméstico. Ya conocemos la prensa de aceite heredada de edades anteriores. Dicen los entendidos que el trabajo del olivar estaba poco considerado ente los helenos, a juzgar por las opiniones que han quedado reflejadas en los libros. El aceite era un bien escaso, por lo que se utilizaba en cosmética, para la iluminación y para usos medicinales, además de emplearse como condimento.

 ……….

El necesario aceite de oliva

(Fuente: Cómo vivían los griegos. Ediciones Susaeta.)

 ……….

……….Otro bien también escaso era el vino. En las partes más abrigadas de las colinas se disponían vides. La cosecha se utilizaba especialmente para fabricar vino. Era costumbre entre los griegos mezclar vino y agua, para lo que se empleaban las vasijas que ya vimos en su día. Ese beber el vino mezclado con agua no les impedía caer en los efectos que se producen cuando se elimina el agua, ya que todo depende de la cantidad consumida, de vino, por supuesto. Veremos estos detalles cuando analicemos las juergas helenas, que también las había.

……….

Pisando uva

(Fuente: Cómo vivían los griegos. Ediciones Susaeta.)

 ……….

……….Así pues, visto el cultivo de sus principales alimentos, sentémonos a la mesa de nuestro anfitrión heleno y comamos con él. Nos sorprenderá posiblemente lo reducido de su dieta, como puede verse en la imagen que sigue. La carne y el pescado eran lujos de días de fiesta. Fiestas que se prodigaban menos que en nuestros días. El pan y la cebolla, por el contrario, eran de lo más frecuente. De ahí lo del refrán heleno de «contigo, pan y cebolla».

 ……….

La alimentación de los griegos

(Fuente: Cómo vivían los griegos. Ediciones Susaeta.)

 ……….

……….Esta era su vida, así de sencilla. Como la que se da hoy en los pueblos más pequeños de nuestra tierra. Eso sí, sin luz eléctrica, sin televisión, sin periódicos, sin aire acondicionado, sin espectáculos apenas, sin automóvil, sin ordenadores. Todo ello es innecesario, lo prueban unos 8.000 años en que el humano vivió en poblados, mayores o menores, sin ellos. 

……….Y para que no perdamos la escala del bienestar que suponía la vida del pueblo heleno, demos un salto, plantémonos en la Galia (hoy Francia) y entremos en un hogar galo de aquella época, incluso de épocas muy posteriores, 400 años posteriores. En una cabaña cubierta de paja trenzada veremos un grueso tronco de árbol que es el sostén de la habitación única donde todos conviven en un salón-comedor-cocina-dormitorio común. Y ésta es la vivienda del jefe del poblado …

 ……….

En el interior de una vivienda gala. Siglo I AEC.

(Fuente: Arqueodrome. Lyon.)

 ……….

……….El próximo día veremos los lujos de una casa helena. Lujos si se comparan con la humilde chabola gala. Los helenos afortunados, los que vivían en ciudades grandes y modernas, tenían hasta conducción de agua y alcantarillas en sus casas. Eso es lo que toca ahora.

……….

Enlace al próximo día: Casas en la Atenas antigua 1.

……….

……….Fernando Conde Torrens es autor de “Año 303. Inventan el Cristianismo”, «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

.

.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *