Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

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Conocimiento en Grecia antigua 104

………. Como prometimos, con Conocimiento en Grecia antigua 104 finaliza la serie sobre qué era eso del Conocimiento en la Antigüedad, aunque también en otras latitudes floreció el Conocimiento antaño, si bien no en tan gran escala como en Grecia, y no de manera tan diáfana.

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© Copyright  Fernando Conde Torrens, el 15-11-2.006

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……….Se han fundado ya las 3 Escuelas de Sabiduría o Conocimiento en Atenas. Con ellos digamos que la enseñanza del Conocimiento se convirtió en reglada, sistemática, con un centro fijo. Hasta ellos, cada Maestro enseñaba en su casa y cuando el Maestro se moría, se cerraba ese centro informal de enseñanza, por liquidación y derribo. Con ellos, en cambio, se crearon centros fijos, porque cuando el Maestro estaba en las últimas, llamaba a un alumno que hubiera florecido (floruit, en latín, acmé en griego, el hecho más importante que le podía suceder a un humano), o llegado al Conocimiento en la Escuela, y le pedía que se encargara de dirigirla, cosa que el alumno/Maestro aceptaba sin dudar.

……….Platón y Aristóteles fundaron su Academia y su Liceo, pero ninguno de ellos era Maestro del Conocimiento, así que sus instituciones pasaron sin pena ni gloria desde el punto de vista que nos interesa. Sin embargo, en el borrado de las huellas del Conocimiento que supuso el Cristianismo, a los dos se les dieron bombo y platillos y se les clasificó como el non plus ultra del Saber, precisamente porque eran inofensivos desde el punto de vista del Conocimiento.

……….Así, con las tres Escuelas fundadas en Atenas, se creó una tradición y se comenzó a disponer de abundantes obras escritas sobre el Conocimiento, obras que ayudaban a los buscadores a saber qué tenían que hacer, incluso si no tenían medios para acudir a Atenas a formarse bajo los auspicios de un Maestro reconocido. Inmediatamente hay que decir que no todo el que acudía a una Escuela de Atenas se convertía en Maestro, lo que ya está dicho anteriormente.

……….De este modo, el Conocimiento se propagaba y había lugares conocidos y aun afamados, donde el que quería iba a aprenderlo. Se le llamó también Sabiduría, la traducción del vocablo griego “Sofía”, y también “Gnosis”. Siglos más tarde se daría a estos vocablos sentidos peyorativos y deformados, pero eso nos interesa menos en este momento.

……….En ese ambiente de tolerancia ideológica que Roma conservó desde sus comienzos, también cuando se convirtió en Imperio, a mediados del siglo I AEC, y hasta el primer cuarto del siglo IV, en que apareció en escena el desgraciado de Constantino, surgieron numerosos Maestros del Conocimiento y nos han llegado los nombres de Crisipo, Cleantes, Epicteto, Plotino, Longinos y Porfirio, contemporáneo ya éste último de Eusebio de Cesarea y del cierre del telón, o de la apertura del Gran Paréntesis. De Epicteto y Plotino se nos ha conservado la obra completa, gracias sean dadas a los dioses. Ambos eran lo suficientemente suaves como para que, o bien sus escritos no despertaran demasiadas sospechas, o bien hubo medio o un par de escritores que no sospecharon, copiaron las obras y ésas se nos han conservado por una feliz jugada del destino, que por una vez ha trabajado en nuestro favor.

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Conocimiento en Grecia antigua 104

    La Cima del Ser Humano

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……….Todos los Maestros de la primera y segunda generación escribieron una obra titulada “Peri fiseon”, que viene a ser la pronunciación del griego “Sobre la naturaleza”. Y esa naturaleza no eran los bosques y los ríos, con su fauna y su flora, sino “la capacidad de percepción” de la que aquí hemos hablado, esa cualidad transformante que produce el Conocimiento, que es innata al ser humano y que es nuestro verdadero ser, o naturaleza, por más que nos sea desconocida en un largo principio. Todos los primeros se dedicaron a hablar de esa naturaleza y de cómo es la Divinidad, o Dimensión Superior.

……….Posteriormente estos extremos quedaron claros y cada Maestro explicaría todo el tema del camino según su experiencia y con símiles diversos. Sócrates le decía a Fedón que él, Fedón, estaba a punto de dar a luz y que él, Sócrates, hacía el oficio de comadrona, que debía ayudarle en el parto. Plotino dejó escrito que el buscador es como un escultor, que debe quitar lo que sobra, limpiar, alisar, pulir y lograr una estatua perfecta.

……….Es una infamia, un desastre, un atropello, un abuso de dimensiones universales, un crimen de lesa Humanidad que todos esos libros en los que se explicaba todo el acerbo doctrinal de los mejores humanos de la Antigüedad se hayan hecho desaparecer sistemáticamente, inhumanamente, a lo largo de los siglos. Y es deplorable que no hubiera hasta hace menos de 200 años una reacción en esta sociedad en oposición a ese abuso inadmisible del poder sobre las conciencias. Pero ha sido así, y casi debemos partir de cero en lo que a cultural sutil, o del Conocimiento, se refiere. De todos los logros de antaño no nos ha quedado prácticamente nada. En una lástima, “no ha llegado a nosotros”, que se suele decir cuando se quiere tapar el hecho de la destrucción intencionada de todo libro discrepante con nuestra fe.

……….Lo que ha quedado son fragmentos insignificantes, migajas, pero no tenemos más. A principios del siglo IV se podían manejar escritos de mil autores antiguos. Cien años más tarde sólo quedarían incólumes las obras de los autores cristianos y durante toda la Edad Media y buena parte de la Moderna el afán por la caza de brujas y la quema de libros ha seguido impertérrito. Y mantengo que la caza de brujas comenzó en pleno siglo IV con la decapitación de Prisciliano, obispo de Ávila y posible fundador del camino de Santiago, en Tréveris (Italia), con la total complacencia de San Dámaso, San Ambrosio y San Jerónimo, todos juntos.

……….He dedicado el último capítulo del libro “Simón, opera magna“, a mostrar cómo se enseñó el Conocimiento en la Antigüedad, reproduciendo fragmentos de Conocimiento de los Versos de Oro (pitagóricos), de Epicteto (siglo I), Plotino (siglo II) y Porfirio (siglo III). Allí remito al lector que disponga del libro. El que no, bastantes citas tiene en los enlaces, háyalos visitado o no.

……….Queda, pues, demostrado que el Conocimiento, o Sabiduría, no es algo modenno, folklórico, extravagante, algo de gente promiscua, desgreñada, desgraciada, grávida y atormentada, algo, en fin, New Age, cómodo cajón de sastre donde los retrógrados sitúan lo para ellos réprobo. Claro que aquí funciona, mejor que nunca, lo de que quien no sea afín al Conocimiento no lo verá ni situado a dos pasos y seguirá porfiando, erre que erre, que hay 54 Sabidurías, tantas como Maestros, todas ellas distintas, y si no, que se consulte a los teólogos. (Reconozco que a veces soy perverso.)

 ………. . Conocimiento en Grecia antigua 104

Enlace al próximo dia: Conocimiento en el siglo XXI.

………. . Conocimiento en Grecia antigua 104

……….Fernando Conde Torrens es autor de “Año 303. Inventan el Cristianismo”, “Simón, opera magna”, “El Grupo de Jerusalén”, “La Salud” y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

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