Escuela virtual de Sabiduría de Pamplona.

fcondetorrens@hotmail.com

Julio Del gremio

Julio Del gremio

© Copyright Fernando Conde Torrens, el 11-7-2.005.

 

            He de confesar que me molesta que me engañen. No me enfado con quienes lo hacen, es su trabajo, para eso están. Pero me contraría saberme engañado. Y procuro llegar al fondo de la cuestión y comprender por qué algunas personas sienten la ineludible necesidad de engañar.

            Esto de los signos de puntuación, el que no los haya en origen y luego pululen, puede parecer una cosa de menor importancia. No lo es. Es vital. Por el trabajo que se han tomado en disimularlo, en ocultarlo. Analizando la historia del texto griego, se aprecia que ha pasado por muchas manos, que han contribuido muchas personas. Y ninguna de ellas se fija en los signos de puntuación.

Hace mucho observé que el Apocalipsis no podía ser de Juan. Y tampoco nadie decía nada el respecto, ni una sola voz discrepante. ¿Cómo es posible, están ciegos? ¿Todos?

            Una de dos, o yo veo visiones, por más que los manuscritos se empeñan de demostrar que no es así, o todos los que han dado su bendición a un texto griego cuajado de signos de puntuación están engañando a sabiendas. Porque cualquiera que tenga unas mínimas nociones de griego antiguo sabe cómo se escribía y se puntuaba en la Antigüedad. Y sabe que el griego de la koiné era muy parco en puntuación, pero no totalmente desprovisto de ella.

Y sabe que la presentación actual del NT encierra un inmenso fiasco, es un engaño, una inmensa falsificación. De ahí que no me preocupara despreciar algunas comas del texto cuando, ingenuo de mí, buscada una cadena de firmas en las frases del NT en griego que había salido de las manos de los críticos modernos.

Yo me fiaba del texto griego editado hoy en día, ni se me ocurrió que pudiera estar metamorfoseado. Pero lo está. Y claro, hay cosas que se han esfumado, porque se ha hecho lo necesario para que eso suceda. Así que la pregunta ahora es, ¿qué tienen en común todas las personas que han dado su bendición a la proliferación de puntos y comas en el NT en griego que hoy priva en el mercado de lo religioso?

            Veamos una primera aproximación. En este enlace, ya utilizado en artículos anteriores, he entresacado de los curricula de los críticos cristianos algunos datos comunes. Porque hay que pensar en el fondo del asunto. Salvo que la siembra desaforada de comas sea de antesdeayer, todos han aceptado la situación reinante y han mirado a otra parte en esto de la puntuación.

¿Quién es capaz de hacer algo así? ¿Un crítico textual libre? ¿Hay acaso críticos textuales libres? Parece ser que no puede haberlos, todos tienen que tragar el escándalo de los signos de puntuación.

Averigüe el lector las dos características comunes a la larga lista de críticos ofrecidos en el enlace indicado. Se lo he puesto fácil, ya que lo seleccionado es muy corto.

Algunos rasgos comunes en los «críticos» textuales cristianos

Kurt Aland (1.9151.994) Bastante conservador editor alemán …

Nestle, Eberhard (Stuttgart, 1.851Maulbronn, 1.913) Teólogo y filólogo alemán.

Bruce Metzger (nacido en 1.914) … claramente Evangelista aunque no partidario de la inerrancia. Profesor de Princeton

Tischendorf … realizó toda su carrera en la Universidad de Leipzig.

Leon Morris (nacido en 1.914) Evangelista conservador …Se retiró como director (principal) del Ridley College en Australia en 1.979, fundador de la Alianza Evangelista de Victoria.

Johann Albrecht Bengel. (1.6871.752)  Nacido en Winnenden, Württemberg, Alemania, y más tarde Abad de Alpirsach en ese principado …

Richard Bentley (1.662-1.742) Nombrado Master del Trinity College en 1899/1700 ( y previamente conservador de la Biblioteca Royal) …

John William Burgon (1.8131.888) Crítico conservador inglés y Decano de Chichester. Un desabrido defensor del texto Bizantino y del Textus Receptus.

Arthur L. Farstad (1.9351.998) Crítico conservador americano …

John Fell (1.6251.686) Decano del Christ Church, Oxford, Obispo de Oxford, y una de las figuras más importantes en la historia de la Oxford University Press.

Johann Jakob Griesbach (1.7451.812Estudió en Tubinga, Halle, y en Leipzig, llegando a ser Profesor en Jena en 1.775.

James Rendel Harris (1.8521.941) … fue cuáquero toda su vida. Graduado en Cambridge, enseñó en varias Universidades antes de llegar a ser  conservador de manuscritos en la Biblioteca Jhon Rylands (1.918-1.925).

Fenton John Anthony Hort (1.8281.892) Crítico ingles y Profesor de Cambridge.  

Brooke Foss Westcott  (1.8251.901) … En 1.870 llegó a ser Profesor Regio del Divinity College de Cambridge y trabajó para modificar los métodos de enseñanza y exámenes en la licenciatura de Teología. Canónigo de Westminster desde 1.883, fue Obispo de Durham en 1.890.

            Todos los mencionados o son miembros de la casta sacerdotal cristiana, incluso autoridades eclesiales, o son Profesores en Universidades. Es decir, están obligados por convicción o por profesión, o, en muchos casos, por ambas cosas.

            Bueno, ahora ya me encajan mejor las cosas. Ahora ya sé quiénes han forjado el texto en griego del Nuevo Testamento y ya sé a qué Sede miraban cuando levantaban la vista del texto primitivo para no ver los signos de puntuación repartidos con generosidad y a voleo sobre el texto supuestamente sagrado y realmente más profano que nada.

            Desde luego, esto no es una prueba de nada. Pero es un indicio. Tenían que ser así las cosas para que nadie vea, ni hable, ni menciones, si se sorprenda , ni chiste.  Como decía alguien que conocí, “Sí, padre”, “Sí, Santo Padre”.

            Los oficialmente llamados críticos textuales no critican nada. Por eso, para disimular, se han puesto ese nombre. Para disimular, para engañar al personal. No critican nada, todo es una comedia. Tragan carros y carretas. Es su oficio. Son guías de guías. En menudo enjambre estamos metidos. Mañana veremos que es eso de guías de guías.

 

 

Fernando Conde Torrens es autor de «Simón, opera magna», «El Grupo de Jerusalén», «La Salud» y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *